La Atlántida
 
 

 

Meditación para la Sanación de las
Memorias Kármicas de la Atlántida


Nota: Mientras realizamos el trabajo se recomienda escuchar, de preferencia, la música instrumental de la película de Titanic, Sacrifice de Lisa Gerard o música de Enya. También es necesario utilizar un cristal de cuarzo transparente que arrojaremos al Mar Atlántico al terminar la meditación o cualquier otro día que tengamos la oportunidad de estar en sus costas.

Invocación

Para realizar este trabajo de sanación kármica y recuperación de la esencia del poder y la sabiduría de la Atlántida, invocamos a nuestro Ser Superior y a nuestros respectivos guías y maestros personales; a Jesús el Cristo, a Adama y a todos los maestros lemurianos y a las diosas solares que quieran ayudarnos; al guardián del cristal maestro de la Atlántida, a los ángeles sanadores de la Atlántida y a todos los maestros atlantes que deseen estar presentes; y muy especialmente a la energía femenina, a nuestra madre Tierra, a los devas y elementales y a todos los seres que alguna vez estuvieron involucrados con la Atlántida.

Relajación

Podemos permanecer sentados sosteniendo el cristal en contacto con nuestro corazón o podemos tumbarnos de espaldas colocando el cristal en sobre nuestro tercer ojo, como cada quien prefiera... Respiramos lentamente sintonizándonos con la vibración de nuestro cristal de cuarzo y a través de él, con el Cristal Maestro de la Atlántida, al que visualizamos en el templo principal de la isla-continente.



Meditación

Utilizando el código atlante del tiempo, visualizamos un reloj de arena cósmico corriendo en sentido contrario rápidamente hasta detenerse en los tiempos finales de la Atlántida, abriendo así un canal que vincula nuestro presente con aquel otro presente.

Nos conectamos ahora con nuestros archivos akáshicos o con nuestros recuerdos de lecturas que hablen sobre los últimos días de la Atlántida (por ejemplo: www.mind-surf.net/atlantida.htm) de forma que podamos visualizar lo más detalladamente posible la energía, el ambiente y los sentimientos que todos los habitantes de la Atlántida están experimentando en sus tiempos finales: la incertidumbre, el miedo, la impotencia, la falta de valor, la frustración, la incomprensión, la rabia, el dolor y el sufrimiento... todo aquello que en ese presente se está grabado en sus/nuestras memorias celulares y en la psicomente de todos los atlantes.


Conforme lo hacemos, visualizamos que todas esas energías densas de todos los atlantes van siendo absorbidas por la esencia del gran Cristal Generador Maestro del templo principal de la Atlántida.

Ahora soltamos también nuestras energías densas personales de esta encarnación que están vinculadas con aquella, dejando que las absorba el cristal que tenemos sobre la frente o en el corazón, que automáticamente las dirige también hacia el gran Cristal Generador Maestro de la Atlántida.

Sostenemos esta visualización o recuerdo tanto tiempo como sintamos que sea conveniente.

Ahora visualizamos a los ángeles sanadores de la Atlántida alrededor del Gran Cristal Generador Atlante dirigiendo un rayo de luz violeta de perdón y transmutación que fluye hacia todos los puntos del continente iluminando a todos sus habitantes.

Con esta energía violeta de perdón y transmutación sanamos las heridas inflingidas a la energía femenina, al alma colectiva de los devas y elementales, especialmente de los dragones/dinosaurios y en general a las almas colectivas de todos los miembros de los reinos vegetal, mineral y animal que perecieron en la Atlántida, así como a las almas individuales de todos los atlantes encarnados durante ese periodo y las de todos los extraterrestres involucrados.

Hacemos esto durante todo el tiempo que sintamos que sea necesario.

Ahora llamamos a la energía crística y visualizamos a las diosas solares enviando a través del Cristal Generador Maestro un poderoso rayo de luz rosa naranja que reconforta todas las almas, llenándolas de compasión, paz, aceptación y reconciliación.

Hacemos esto durante todo el tiempo que sintamos que sea necesario.

Visualizamos ahora a la Atlántida en todos su esplendor celebrando el final como una gran fiesta de reconciliación y unión. Visualizamos a los gobernantes, científicos, sacerdotes, aldeanos y extraterrestres, todos felices y concientes de estar representando papeles distintos en el juego cósmico llamado Atlántida, agradeciendo profundamente la experiencia y las lecciones recibidas, libres de toda culpa y de cualquier otro sentimiento que no sea una profunda paz, tranquilidad y plenitud; embargados por un profundo sentido de amor y reverencia hacia la Madre Tierra y el continente que nos permitió escenificar la aventura atlante.

Hacemos esto durante todo el tiempo que sintamos que sea necesario.

Ahora visualizamos de nuevo a los ángeles sanadores de la Atlántida alrededor del Gran Cristal Generador Atlante dirigiendo de nuevo el gran rayo de luz violeta de perdón y transmutación que ahora fluye desde ese presente atlante hacia nuestro presente, llenando el cristal que tenemos en la frente o en el corazón, así como todos los cristales de cuarzo transparente de toda la tierra, tanto los que están en la superficie en posesión de particulares, en casas, tiendas o almacenes, como los que están en el interior de la tierra, dotándolos de la capacidad de borrar nuestros registros celulares personales relacionados con el karma atlante y los registros de todas las personas que entren en contacto con ellos a partir de este momento.

Ahora visualizamos a las diosas solares alrededor del Gran Cristal Generador Atlante dirigiendo de nuevo el gran rayo de luz rosa-naranja que llega desde ese presente hasta el nuestro distribuyéndose de igual forma hacia el cristal que tenemos en la frente o en el corazón, así como hacia todos los cristales de cuarzo transparente de toda la tierra, en el interior y en la superficie, haciéndolos irradiar una poderosa energía de auto-amor, auto-valía, auto-respeto, merecimiento, paz, tranquilidad y poder femenino/masculino equilibrado que se contagiará desde estos momentos a la atmósfera y a todas las personas que entren en contacto con ellos.

Para concluir el trabajo recitamos tres veces en voz alta este mantra:

YO QUIERO, YO PUEDO, YO MEREZCO, YO SOY.
YO QUIERO, YO PUEDO, YO MEREZCO, YO SOY.
YO QUIERO, YO PUEDO, YO MEREZCO, YO SOY.

RECOMENDACIÓN: Cuando tengamos oportunidad, arrojamos el cuarzo con el que hemos hecho este trabajo al Mar Atlántico, como tributo de gratitud por toda la experiencia atlante y como símbolo de nuestra liberación de los patrones kármicos relacionados con la Atlántida que habíamos estado cargando hasta antes de concluir esta meditación de sanación.


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Esta meditación fue preparada por cinco mujeres con recuerdos de la Atlántida, se llevó a cabo dentro de los trabajos del Proyecto Ibéria Activa el pasado domingo 4 de septiembre del 2005 (semilla magnética) por varios miembros del PIA situados en distintos puntos de la península ibérica, de cara al Atlántico. Puedes vincularte a ella en cualquier tiempo y lugar que sientas deseos de hacerla.