Modelos multidimensionales
 
 

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¿Qué es un modelo multidimensional?

Es un mapa conceptual que sirve como modelo para tratar de explicarnos cosas acera de la realidad del Universo que las limitaciones de nuestros sentidos y de nuestra mente no nos permiten experimentar aún de forma directa. Debido a que distintas inteligencias perciben al Universo de diferentes maneras, hay varios tipos de modelos multidimensionales que pueden concebir al Universo conformado por 7 dimensiones, como los teósofos; por 10 dimensiones, como los pleyadianos; o por 13 dimensiones como los arcturianos. Aquí os compartimos distintos modelos precedidos de un cuento y dos artículos científicos:

FLATLAND:
El país del plano

Cuento popular de la época victoriana

[para abrir tu mente a los modelos multidimensionales]

En 'El País del Plano', los personajes son formas geométricas diversas que viven en un mundo exclusivamente bidimensional. Al comienzo de nuestra historia, el narrador, un Cuadrado de mediana edad, tiene un sueño inquietante en el cual visita un reino unidimensional, el País de la Línea, cuyos habitantes sólo pueden moverse de un punto a otro. Con creciente frustración intenta explicar quien es él, una línea de líneas, proveniente de un país en el que se puede uno mover, no sólo de punto en punto, sino también de lado a lado. Los habitantes del País de la Línea, enfadados, están a punto de atacarle cuando se despierta sobresaltado.

Un poco más tarde, aquel mismo día, intenta ayudar en sus estudios a su nieto, un pequeño Hexágono. El nieto sugiere la posibilidad de una tercera dimensión, un reino en el que habría arriba y abajo, además de un lado y otro. El Cuadrado tacha esta idea de estúpida e inimaginable. Aquella misma noche el Cuadrado tiene un encuentro extraordinario, decisivo para su vida: recibe la visita de un habitante del País del Espacio, el reino de las tres dimensiones.

Al principio, el Cuadrado se siente simplemente confundido por su visitante, un extraño círculo que parece cambiar de tamaño, e incluso desaparecer. El visitante se presenta a sí mismo como una Esfera. Parecia cambiar de tamaño y desaparecer, tan sólo porque estaba acercándose al Cuadrado en el espacio y descendiendo al mismo tiempo. Dándose cuenta de que sólo con argumentos no podría llegar a convencer al Cuadrado de la existencia de la tercera dimensión, la Esfera, exasperada, le introduce en una experiencia de profundidad.

El Cuadrado queda fuertemente conmocionado. Dice: 'Tenía una sensación confusa y mareante en la visión, era algo distinto que ver; veía una línea que no era una línea, y un espacio que no era espacio. Yo era y no era yo mismo al mismo tiempo. Cuando pude recobrar la voz, lancé un grito de agonía: Esto es la locura o el infierno!'. 'No es ninguna de las dos cosas', replicó serenamente la voz de la Esfera. 'Es conocimiento; son las tres dimensiones. Abre tus ojos otra vez, y trata de mirar con tranquilidad'.

Tras haber tenido esa experiencia intuitiva de la tercera dimensión, el Cuadrado se convierte en su apóstol, intentando convencer a sus conciudadanos del País del Plano de que el Espacio es algo más que sólo una noción propia de los matemáticos. A causa de su insistencia, es finalmente encarcelado en beneficio publico. Cada año, en lo sucesivo, el sumo sacerdote del País del Plano, el Círculo Jefe, acude a tantearle para comprobar si ha recobrado su sano juicio, pero el Cuadrado continúa insistiendo testarudamente en que hay una tercera dimensión. No puede olvidarlo, aunque no es capaz de explicarlo.

Edwin Abbott

LA CIENCIA A PUNTO DE COMPROBAR OTRAS DIMENSIONES

LA CIENCIA SE ENCAMINA A UNA NUEVA REVOLUCIÓN:
LA COMPROBACIÓN DE NUEVAS DIMENSIONES EN NUESTRO UNIVERSO
[para los que necesitan un sustrato científico]

Noticiero de Ciencia y Tecnología
23 FEBRERO 2003
NOTICIENCIA MÉXICO
RODOLFO GARRIDO COTHAM

18 de Febrero del 2003. (Física) El concepto de la existencia de otras dimensiones físicas, más allá de las actualmente conocidas, fue rechazado como algo sin sentido incluso por uno de sus promotores, hace casi 90 años. Ahora, sin embargo, podrían ser la solución para explicar algunos problemas de la física de partículas, la cosmología y la física gravitatoria.

Según un grupo de expertos sobre la cuestión, reunido el pasado 15 de febrero, en Denver, podríamos estar a sólo unos años de una auténtica revolución científica. Joseph Lykken, de la University of Chicago y del Fermi National Accelerator Laboratory, cree que no es frecuente que se produzca una confluencia de ideas y de experimentos como la presente, que podría llevarnos al descubrimiento de la existencia de estas dimensiones "extra".

La teoría de cuerdas, desarrollada durante las dos últimas décadas, requiere que el espacio-tiempo contenga hasta siete dimensiones adicionales si se desea que incluya a la gravedad. Los expertos sospechan que hay algo que falta en este modelo. Parece haber más partículas y fuerzas de las que necesitamos, y operan de formas más complicadas de lo que deberían.

La existencia de otras dimensiones podría ayudar a explicar estas complejidades. Nuevos experimentos realizados en el Fermi National Accelerator Laboratory están produciendo resultados que no encajan en el modelo estándar. La actualidad de la física de partículas, la física gravitatoria y la cosmología nos recuerda a cuando la mecánica cuántica empezó a adoptar una forma coherente, en los años 20 del siglo pasado. Para Sean Carroll, también de la University of Chicago, la existencia de otras dimensiones podría ayudarnos a resolver dos misterios cosmológicos: cuáles fueron las condiciones iniciales del universo, y qué es la misteriosa energía oscura que está acelerando su expansión.

Los físicos también proponen que la energía oscura estaría gobernada en parte por lo que sucede en las cuatro dimensiones conocidas, y en parte por lo que pasa en las otras dimensiones. Reconocer la existencia de estas últimas podría ser la luz que nos permitiera entender todo el proceso. Un cambio de perspectiva como éste quizá bastará para resolver todos nuestros problemas a un tiempo.

http://hep.uchicago.edu/cdf/smaria/ms/aaas03.html

 

FÍSICA HIPERDIMENSIONAL

FISICA HIPERDIMENSIONAL, ¿POR QUÉ NOS OCULTAN ESTE CONOCIMIENTO?
[datos científicos e implicaciones probables]

EL GRAN SECRETO

Una nueva rama de la ciencia, con su consiguiente tecnología, podría llevar años de desarrollo en algunos laboratorios, rodeados del maáximo secreto. Sus aplicaciones podrían transformar radicalmente la sociedad humana y dar paso a una nueva era imprevisible para el poder. Sin embargo, todos los esfuerzos por encubrir este conocimiento serian inutiles, dado que la teoria en la cual se basa implica que los saltos evolutivos son dirigidos por fuerzas Interdimensionales que ni siquiera sospechamos.

En junio de 2000, el Dr. Lijun Wang, de la universidad de Princeton, consiguió superar la velocidad de la luz acelerando un pulso de radiación laser. El resultado del experimento cuestiona la teoría de la relatividad y parece exigir una nueva física para explicar ciertos fenómenos, precisamente en un momento histórico que muchas tradiciones milenarias coinciden en calificar como el comienzo de una nueva edad de oro.

Imaginemos durante un momento cómo sería el mundo si la energía que consumimos fuera virtualmente gratuita. Utópico ¿verdad? ¿ Y si fueramos capaces de gobernar el clima, descomponer y recomponer la estructura fundamental de la materia, dirigir el curso de nuestra propia biología y, en general, dominar y controlar cualquier fuerza de la naturaleza? La consecuencia inmediata que se nos ocurre es que nuestro nivel adquisitivo ascendería hasta niveles considerablemente más altos que los actuales, es más: ese proceso se reproduciría a escala mundial haciendo que la pobreza y el hambre desaparecieran de nuestro planeta. En esta situación, no cabe duda de que nuestra especie se vería libre de todas las servidumbres. Viviríamos en un mundo donde no sería necesario trabajar, en el cual cada persona podría encaminar su vida y su talento por los senderos que estimase más oportuno.

Ahora, imaginemos que, por algún acontecimiento cósmico, el ser humano alcanzara estas capacidades, no por méritos propios, sino porque se viera abocado de forma inevitable a dar el siguiente paso evolutivo en esa dirección y que el experimento del Dr. Wang, que parece haber abierto una grieta en la física relativista, es el primer atisbo público del nuevo conocimiento. Bonita historia. ¿Estaríamos nada menos que ante la utopía soñada por los visionarios de todos los tiempos: el ideal en el cual coinciden las ideologías de todos los signos, aunque discrepen en los medios para crear semejante paraíso. Pues bien todo esto no sólo es posible, sino que podría estar empezando a suceder sin que nos enteremos. Indicios recogidos en todo el mundo nos llevan a pensar que nos encontramos en vísperas de conocer el gran secreto: la clave de los mayores enigmas de nuestro mundo y, sobre todo, la fuente de un poder inimaginable.

Para conocer los antecedentes de esta historia debemos remontamos a una época increíblemente remota, decenas de miles de años antes de la aparición de nuestro primeros registros históricos. En aquel tiempo parece haber existido una civilización cuyo recuerdo ha pervivido en las leyendas y mitos de practicamente la totalidad de los pueblos de la tierra en diversos lugares del globo han sobrevivido vestigios de ella: edificios y artefactos que se han convertido en una pesadilla para cientificos y arqueólogos. No sabemos si sus artifices fueron seres humanos o algo diferente, si eran originarios de nuestro planeta o llegaron aquí como consecuencia de alguna inimaginable peripecia. Lo que suponemos, porque en esto coinciden todas las leyendas que sobre ellos se escribieron, es que eran dueños de conocimientos que les permitían realizar prodigios inaccesibles para nosotros, haciendoles aparecer como dioses a los ojos de nuestros antepasados. Estos enigmáticos seres no eran dioses, sino tan sólo los depositarios de un saber que les otorgaba un poder casi ilimitado comparado con el de nuestros ancestros. Y estamos seguros de que no eran dioses porque, en lo que también coinciden esas leyendas es que ese conocimiento fue la causa de su crepúsculo.

La Atlántida, o como se la quiera llamar, desapareció casi de la noche a la mañana destruída por la insensatez de sus habitantes que, borrachos de soberbia, hicieron mal uso del don que se les había otorgado. Los supervivientes se dispersaron por todo el globo. Con el discurrir de los siglos, la antigua ciencia trasmitida de maestro a discípulo a través de generaciones se fue contaminando de superstición. Quedaron los ritos, pero la explicacion de todo ello se había extraviado hacia mucho tiempo. Así nacieron las ciencias ocultas, la astrología, la alquimia, las disciplinas espirituales y hasta la magia. Sin embargo, es posible que la antigua ciencia no se haya perdido para siempre y ahora mismo estamos en vísperas de adquirir un conocimiento que, en cuanto a compresión del Universo, nos colocaría a la misma altura de aquellos míticos seres a quienes nuestros primitivos antepasados llamaron dioses.

El secreto comienza a dibujarse a partir de una nueva disciplina (o tal vez no tan nueva) llamada física hiper dimensional. En 1976 el mundo esperaba expectante las primeras fotografías tomadas por la sonda espacial Viking. Nadie podía imaginar que esas imagenes enviadas desde millones de kilómetros de distancia serían las portadoras de secretos demasiados inquietantes, demasiado desestabilizadores, tanto que la propia NASA podría haber intentado hacerlos desaparecer. Las imágenes procedentes de la región conocida como Cydonia mostraban la existencia de un vasto conjunto de cuerpos de apariencia artificial entre los que destacaba la bautizada como "esfinge de Marte" una gigantesca cabeza esculpida en piedra cuyo rostro, orientado hacia el espacio, nos devolvía la mirada inquisitiva que habíamos dirigido hacia este planeta vecino durante milenios.

A partir de ese momento, personalidades como Richard Hoagland, Vincent Diprietro, Gregory Molenaar o Mark Carlotto, todos ellos provistos de intachables credenciales científicas, consagraron sus vidas al estudio de lo que creían podía constituir la primera prueba material de vida inteligente extraterrestre. La polémicas imágenes fueron estudiadas hasta el mínimo detalle, se utilizaron complejos procedimientos informáticos para analizarlas y se trazaron pormenorizadas cartografías de la zona con ayuda de los métodos más cientificos. Ni la campaña de desprestigio del caso que llevó a cabo la NASA, recurriendo a científicos tan populares en su momento como Carl Sagan, fue suficiente para silenciar las voces que reclamaban un estudio a fondo y oficial de la región de Cydonia.

Pero sería en 1988 cuando la investigación sobre las anomalías marcianas tomaría un nuevo rumbo de la mano de Erol Torun, cartógrafo y analista de sistemas del servicio cartográfico de la secretaría de Defensa de EEUU. De las estructuras que se alzan en la llanura de Cydonia, la conocida como pirámide D&M atrajo especialmente su curiosidad. En la esquina sur-suroeste de la "esfinge" exactamente igual a 1/360 del diametro polar marciano, se encuentra una estructura de un tamaño que resulta difícilmente concebible. La pirámide D&M recibió este nombre como homenaje a sus descubridores, Diprietro y Molenaar. Tiene una altura aproximada de 800 metros y un diámetro de casi 3 kilómetros. Se trata de una pirámide pentagonal, cuyos lados están dispuestos en ángulos de 30 grados. En su construcción se debieron emplear 1,5 kilometros cúbicos de material y su colocacion respecto a los otros objetos de Cydonia dibujan un perfecto triángulo equilatero. Torun, a pesar de sus amplios conocimientos de geomorfología, no conocía ningún mecanismo natural que pudiera explicar la formación de semejante estructura. Fue esto lo que le movió a analizar cuidadosamente su geometría.

A pesar de estar vivamente impresionado por la simetría del objeto, el mismo confesó más tarde que no estaba preparado para lo que iba a encontrar. Codificadas en la estructura de aquel objeto al cual la NASA había calificado como "formación natural", descubrió una serie de relaciones matemáticas, constantes y expresiones sumamente especificas y redundantes, cuya probabilidad de que se originaran por azar se encontraba cercana a cero. Numeros irracionales como "Pi" (la razón de la circunferencia respecto del diametro del círculo) y otras constantes fundamentales en geometría, aparecían repetidamente, combinados de todas las maneras posibles, tanto en los ángulos como en las relaciones entre éstos y sus respectivas funciones trigonométricas. Esto, que de por sí constituía un asombroso hallazgo, quedó rápidamente empequeñecido por otro descubrimiento mayor, esas mismas relaciones matemáticas se repetían con increíble precisión si se trazaba una serie de líneas que unieran entre sí las misteriosas estructuras de la famosa llanura marciana. Todo formaba parte de un complejo diseño que repetía insistentemente los mismos números, figuras y ángulos. Estaba claro que aquello constituía un mensaje dibujado por criaturas inteligentes y expresado en el lenguaje más universal que existe; las matemáticas.

Si tantas molestias se tomaron sus constructores, levantando edificios que harían palidecer de envidia a las mayores creaciones del ser humano, algo de suma importancia habrían querido trasmitirnos. La pregunta era, ¿QUÉ? Este enigma inquietaba especialmente a Richard Hoagland, el principal investigador del tema de Cydonia, que no es ningun advenedizo en el campo científico, entre otros muchos puestos oficiales ocupó el cargo de asesor para asuntos especiales de la cadena de televisión norteamericana CBS para el proyecto Apolo, que puso al hombre en la Luna. Durante meses, Hoagland trabajó con aquellas líneas misteriosas, buscándoles un sentido, intentando descifrar su mensaje. Por fin, un buen día, la verdad apareció súbitamente ante sus ojos. Y, ciertamente, resultaba más increíble que la fantasía más exaltada. En la llanura de Cydonia, a 56 millones de kilómetros de nuestro planeta, olvidados durante miles de años, se encontraban dibujados con absoluta precisión los postulados teóricos básicos de una ciencia olvidada que hizo furor a finales del siglo XIX para, más tarde, caer en el olvido de la ortodoxia científica, que la consideró como algo inaceptable: la Física Hiperdimensional.

Basándose en este conocimiento, Hoagland pudo establecer varias predicciones que, al ser comprobadas, resultaron ciertas. Así descubrió que, según los postulados de la física hiperdimensional, existe una importante relacion entre el tetraedro (o pirámide) y la esfera donde este poliedro puede ser inscrito. Considerando a los planetas como esferas y colocando el vértice de un imaginario tetraedro en uno de los polos, los otros tres vertices caen a la altura del paralelo 19.5. Pues bien, curiosamente en esa misma localizacion geográfica es donde se encuentran los mayores focos de inestabilidad de cada planeta: en la tierra este punto coincide con el cinturón volcánico del Pacífico (el volcán Mauna Kea está a 19.6 grados Norte), mientras que el gigantesco monte Olimpo de Marte (el mayor volcán del Sistema Solar) se encuentra a 19.5 grados Sur, y algo similar ocurre en Neptuno, que tiene una mancha similar a la de Júpiter, sólo que de color azul, y en el sol, donde la mayor incidencia de las manchas (que son el efecto visible de las erupciones derivadas de la alta actividad) se observa, precisamente, alrededor del paralelo 19.5.

LA FISICA HIPERDIMENSIONAL

La aparición de estos (vórtices planetarios) ya había sido predicha a mediados del siglo XIX por el físico matemático James Clerk Maxwell, cuyas ecuaciones pusieron la piedra angular de la primera teoría unificada de las fuerzas naturales. El electromagnetismo, su teoría supuso un paso ineludible en el camino que condujo a la física moderna: la relatividad de Einstein y la mecánica cuántica, de Planck, Heisenberg y Schrodinger. Sus postulados fueron propuestos por los científicos más notables de la época, y muy poco dados a especulaciones paracientíficas como Helmholtz, Lord Kelvin, Faraday y el propio Maxwell. Estos pioneros llegaron a la conclusion de que nuestra realidad tridimensional no es sino la parte accesible para nosotros (seres tridimensionales) de un universo de más dimensiones, y que en la interacción entre esas otras dimensiones y las tres que constituyen el mundo material de nuestra experiencia se encontraría el secreto de muchos fenomenos hasta ahora inexplicables, e incluso la clave de la aparición de la vida sobre nuestro planeta.

Los padres de la física hiperdimensional llenaron pizarras con interminables cálculos, desarrollaron ingeniosos modelos cosmológicos y levantaron un verdadero edificio de relaciones matemáticas y geométricas. Las mismas que más tarde aparecerian en un lugar tan insospechado como la superficie de Marte. Sabían que, en determinadas circunstancias, tendría que existir un flujo de energía de esas otras dimensiones hacia la nuestra. Concretamente, afirmaban que un sistema giratorio de un espacio de cuatro dimensiones haría surgir una serie de vórtices de energía al ser proyectado en un espacio de tres dimensiones como el nuestro. Ese fenomeno se produciría, según sus cálculos matemáticos, a 19.5 grados de ecuador. Sin embargo, lo novedoso de la idea la hizo blanco de numerosos ataques y terminó cayendo en el cajón del olvido científico. Son célebres, en este sentido, los adjetivos descalificadores "místicos" y "obra del diablo" que el físico Oliver Heaviside dedicó a estos trabajos de Maxwell por tratar con conceptos hiperdimensionales.

Sin embargo, a medidos de la década de los 60, un hallazgo astronómico aparentemente irrelevante vino a apoyar los planteamientos de aquellos pioneros de la fisica del siglo XX. Las observaciones que se realizaron a través de los primeros espectrografos demostraron que el planeta Júpiter desprende una "radiación infrarroja anómala" esto es, emite mucha más energía de la que recibe del sol. Posteriormente, las ondas Pioneer y Voyager pusieron de manifiesto que el mismo fenómeno inexplicable se repetía en Saturno, Urano y Neptuno. Esto constituía una anomalía cósmica de primer orden. Si la cantidad de radiación emitida al espacio por estos planetas es muy superior a la que corresponderia a la suma del calor interno y al que reciben del Sol, entonces, ¿de dónde procedía esa energia adicional? Para la Física Hiperdimensional la respuesta es que la combinación entre la masa de los planetas y su momento angular (la energía de su desplazamiento alrededor del sol) genera un punto de contacto con otras dimensiones, a través del cual se produce una transferencia de energía. Esto se puede cuantificar a través de la formula L = mr 2, en la que "L" es la energia resultante, "m" la masa y "r" el momento angular. Dicho llanamente: recibimos aportaciones energéticas de otras dimensiones inaccesibles a nuestra experiencia tridimensional, y el propio sistema solar funciona como un mecanismo que genera los portales interdimensionales a través de los cuales penetra dicha energía.

Los parametros físicos y matemáticos requeridos para esta transferencia de energía e información procedentes de un hipotético espacio n-dimensional (donde n es un número indeterminado) fueron establecidas en su momento por personalidades científicas del siglo XIX de la talla del matemático alemán Georg Riemann, el físico escocés Sir William Thompson, el ya citado Maxwell y el matemático británico Sir William Rowan Hamilton. Fue concretamente el matemático Arthur Cayley quien estableció las relaciones geométricas interdimensionales que aparecen, no sólo en la llanura de Cydonia, sino también en la geometría sagrada que durante milenios ha acompaniado a las prácticas esotéricas más diversas y ha regido la configuracion formal de las construcciones de la arquitectura sagrada.

No obstante, hay una objeción legítima que hacer. Est´´a muy bien que exista una física hiperdimensional asociada a la mecánica celeste, pero ¿no hay algo más actual, más tangible, que pueda confirmarnos que estamos ante un indicio que pueda conducirnos a la antigua ciencia de los dioses? Fusión fría Entre el 6 y el 9 de diciembre de 1993 tuvo lugar la cuarta conferencia de fusión fría en Maui, Hawai, muy cerca del paralelo 19,5. Científicos de todo el mundo se habían reunido para tratar lo que podía ser el mayor hallazgo de la historia. Se presentaron mas de 150 ponencias del más alto nivel y asistieron los padres de esta disciplina: Stanley Pons y Martin Fleischmann, que habían acudido desde el laboratorio que en Niza ha montado para ellos Technova, una subsidiaria de Toyota. La conferencia de Maui fue el ultimo gran acontecimiento en el campo de la fusión fría, marginado por la ciencia oficial.

A pesar de que en todo el planeta existen equipos de investigacion que continúan trabajando sobre este tema, su labor sólo es recogida por revistas especializadas como Infinite Energy. Aquellos que, a pesar de la postura oficial al respecto se deciden a investigar el tema, se ven acosados por sus antiguos colegas. ¿Por qué esta persecución?. Los origenes de la fusión fría se encuentran en los trabajos de Pons y Flrischman, que el 23 de marzo de 1989 convocaron una rueda de presa en la universidad de Utah, para realizar un asombroso anuncio. Según habían comprobado repetidas veces, la electrólisis de agua pesada empleando electrodos de platino y paladio tenía como resultado una producción de energía calorífica mayor que la correspondiente a la electricidad utilizada. Si se encontraba una forma de aprovechar este calor adicional, habrían encontrado una fuente inagotable y gratuita de energia.

El informe levantó una encendida polemica. El 1 de mayo de1989 la American Physical Society dio carpetazo a todo el asunto catalogándolo de mera "superchería científica". Sin embargo, esto no desalentó a decenas de investigadores que, patrocinados por empresas multinacionales como Toshiba, Hitachi, Toyota, Exxon o Carterpillar, más interesadas en los resultados económicos que en los prejuicios científicos, continúan trabajando en este terreno. Los experimentos originales han sido reproducidos, incluso mejorados, en incontables ocasiones, pero nadie ha sido capaz de dar el paso definitivo en la explicación del fenómeno. Técnicos competentes, con amplia experiencia, se desesperan al comprobar como el mismo experimento, idéntico hasta el minimo detalle, arroja resultados diferentes cada vez que se realiza. A veces no sucede nada en absoluto; en cambio, la producción de calor es intensísima. Para añadir confusión, se ha comprobado que determinadas frecuencias acústicas actúan de catalizador de estas reacciones.

Tal vez, los antiguos alquimistas (depositarios a fin de cuentas de los vestigios de la antigua ciencia) pudieran aportar algo de luz a los trabajos de sus modernos seguidores. Ellos sabían bien que determinados momentos astrológicos eran más propicios que otros a la hora de llevar a cabo sus operaciones. Bajo el prisma de la física moderna esto es una insensatez, pero considerado bajo la física hiperdimensional todo adquiere un sentido muy claro, ya que es precisamente el curso de los planetas el que marca la pauta de transferencia de energía entre las dimensiones; posiblemente esa misma energía que se detecta en los recipientes de la fusión fría, pero que nadie acierta a explicar de dónde proviene. Por otro lado, resulta curioso que tanto el paladio como el platino y el aluminio (empleado también en los experimentos de fusión fría) tengan una estructura cristalina en forma de tetraedro y sus átomos se organicen formando esta misma figura geométrica, clave en las fórmulas de la física hiperdimencional.

Es muy probable que estos exploradores en el campo de la fusión fría estén redescubriendo algunos de los secretos que ya conocían los antiguos alquimistas y puede que alguien haya llegado un poco más lejos, aunque amparado en las sombras de un impenetrable secreto. Es posible que estemos otorgando atributos de máxima novedad a algo que determinados grupos podrían haber conocido y desarrollado en secreto desde hace años.

En la comunidad de los estudiosos de las conspiraciones hace tiempo que existe una creencia muy extendida respecto a la existencia de un "gran secreto" que explicaría numerosos casos de encubrimiento en los cuales aparece involucrado el gobierno estadounidense. La mayor parte de estos estudiosos opina que este secreto podría estar relacionado con los aparatos que incesantemente vienen avistándose en nuestros cielos, desde que en 1947 comenzara a hablarse de "platillo volantes". Pero existe otro sector que, afinando un poco más, opina que tras este muro de silencio se oculta toda una nueva rama de la ciencia, cuyo desarrollo tecnológico durante los ultimos 50 años se habría escamoteado a la opinión pública. La física hiperdimensional podría muy bien ser esa ciencia.

Aquí podría encontrarse la explicación al interés, por supuesto extraoficial, que departamentos gubernamentales de varios países han mostrado por los trabajos del heterodoxo y genial inventor Nicola Tesla, plenamente convencido de la existencia de otras dimensiones y de nuestra capacidad para contactar con ellas. También se explicaría la implacable persecución que sufrió en vida otro inventor genial, el psicólogo Wilhelm Reich, cuyo trabajo ha sido sistemáticamente sometido a campañas de desprestigio por un organismo con tan pocas atribuciones en el campo cieníifico como el FBI. ¿Por qué mereció un acoso tan cruel un hombre, Reich, que afirmaba haber descubierto una fuente de energía libre (orgón), a la cual accedía a través de unos "generadores" en los cuales una serie de formas geométricas (asociadas al tetraedro) tenían vital importancia?

En la misma línea, la existencia de un desarrollo tecnológico tan secreto como apartado de la ciencia convencional explicaría que en el seno de las altas esferas militares se produzcan casos como el de famoso Experimento Filadelfia o el HAARP (un proyecto ultra secreto para controlar el clima con fines militares), pasando por las misteriosas actividades que se desarrollan en la mítica Área 51. También quedaría explicada de esta manera la serie de incongruencias y ocultaciones en las que lleva años incurriendo la NASA en lo tocante al tema de Cydonia, o el súbito interés que la Ballistic Missile Defense Organization, dependiente del Pentágono, ha mostrado por la exploración de nuestro satélite, donde según Hoagland podría haber señales parecidas a las dejadas en Marte.

Pero, ¿por qué suprimir una tecnología que podría suponer el inicio de una edad de oro para la humanidad? Aquí ya no estamos hablando de mantener una ventaja estratégica sobre un potencial enemigo o de oscuros intereses económicos asociados a las grandes compañías petroleras. Lo que está en juego en este tema es algo aún más importante. Con una fuente de energía virtualmente gratuita y sin contar con otras insospechadas aplicaciones que pudiera tener la tecnología hiperdimencional (viajes espaciales, transmutación de los elementos, control del clima, etc.) nos encontraríamos ante un cambio radical de toda la estructura social y política a escala mundial.

La energía libre haría que prácticamente cualquier producto de los que adquirimos habitualmente tuviera un precio irrisorio. El sistema económico mundial se derrumbaría bajo el peso de toneladas de oro producido en el laboratorio y que ya no tendria ningún valor. Conceptos como riqueza, pobreza o propiedad se convertirian en meros recursos retóricos, sin ninguna realidad social que los respaldase. Se abriría una época de caos, pero también de esperanza. El poder económico y político caería por su propio peso, despojándolos de los mecanismos que lo sustentan y que pueden resumirse en una breve frase: "la capacidad de administrar unos bienes escasos". Al fin y al cabo, esta es la razon profunda por la cual en un mundo con 1000 millones de hambrientos crónicos y decenas de muertos anuales por inanición se destruyen alimentos, o se suprimen cultivos. La sociedad de la abundancia, como la del pleno empleo, son incompatibles con el sistema.

Sin embargo, si estamos ante un momento en el cual la misma dinámica interdimencional del universo determina un asalto cualitativo en la evolución, no habrá manera de impedir el cambio. Conocedor de los datos que acabamos de exponer, el norteamericano David M. Jinks los ha estudiado cuidadosamente y ha elaborado una impresionante teoría, expuesta en su revelador libro The monkey and the tetrahedron (Glass Moon Press, Seattle, 1999). Jinks llega a una sorprendente conclusión: los periodos de actividad hiperdimensional están intimamente ligados al ser humano y, en la actualidad, estamos a punto de acceder a uno de esos saltos evolutivos. Su argumentación no puede ser más racional. La práctica totalidad de los textos espirituales, antiguos o modernos, insisten en la importancia del amor como llave que abre las puertas de la evolucián humana.

El amor es un flujo completamente libre y sin restricciones de informacián, que puede tomar la forma de palabras, pensamientos o pura energía. En un mundo donde la aceptación incondicional fuera la regla, la energía en todas sus formas fluiria coherentemente sin ningún tipo de resistencia. El amor, descrito de esta manera, sería el estado ideal para la transmisión de la energía. Ahora, consideremos este concepto en términos de física hiperdimensional.

En el punto más alto de uno de estos periodos en los cuales la transmisión de energía desde otras dimensiones crece considerablemente, cuando la geometría del sistema está perfectamente alineada para permitir el flujo de información procedente de dimensiones superiores hacia nuestra realidad, ¿qué sucede? Básicamente, que aquellos sistemas que estén dispuestos a aceptar sin resistencia el flujo energético que les llegue se verán positivamente transformados por éste, mientras que aquellos que opongan resistencia al nuevo patrón de vibraciones sufrirán una serie de consecuencias adversas. Pues bien, a través de las predicciones de la física hiperdimensional. Jinks nos dice que esos periodos de máxima transferencia se dan cíclicamente y vienen a coincidir con aquellos momentos en los cuales se producen grandes convulsiones evolutivas en nuestro planeta, con extinciones en masa de ciertas especies y la aparición de otras.

Lo más inquietante es que todos los datos parecen indicar que ahora nos encontramos inmersos en uno de esos momentos. Es de justicia dejar constancia de que estos grandes ciclos ya fueron descritos con precisión por cosmogonías tan alejadas entre sí como la Maya, la Hindú o la de los indios Hopi norteamericanos, que coinciden en situar en la actualidad uno de estos periodos. Pero, además, existen pruebas objetivas que vienen a confirmar la veracidad de estas antiguas profecías. Una es la llamada resonancia de Schumann, que consiste en una serie de ondas estacionarias de la ionósfera terrestre. La existencia de estas ondas fue propuesta por el físico aleman. W.O. Schumann en 1952. Simplificando mucho, estas ondas pueden ser descritas como la resonancia electromagnéticas del planeta. Es decir, se puede pensar en esta frecuencia como en el pulso vibratorio de la Tierra: un patrón electromagnético que afecta a todos sus habitantes. Este patrón vibratorio es extraordinariamente estable y comprende un rango de frecuencia de 7, 8, 14, 20, 26, 33, 29 y 45 Hz.

La constancia de la resonancia de Schumann es tal que las comunicaciones militares de todo el mundo se han establecido en base a ella. Pero en 1987, sin razón aparente, el pulso del planeta comenzó a incrementarse. Según observaciones realizadas en el Instituto de Meteorología y Geofísica de la universidad de Frankfurt y por la universidad de Alaska, en 1994 ese latido estable de 7,8 ciclos por segundo había aumentado casi un 11% alcanzando los 8.6 Hz. En noviembre de 1996 ese incremento era aun mayor y la habitual estabilidad de esta constante se había perdido, viéndose sometido este ritmo natural a imprevisibles fluctuaciones. Se trata de un hecho alarmante, no sólo porque algo considerado hasta ahora como constante ha dejado de ser fiable, sino porque se trata de un fenómeno inexplicable, por más que los informes oficiales se afirme que es "consistente con las teorías aceptadas" Se cree que la vibración se volverá a estabilizar cuando alcance los 13 Hz, el número siguiente en la serie de Fibonacci, una progresión numérica muy significativa para la física hiperdimensional.

¿Qué podría significar todo esto? Básicamente, que un flujo de energía de origen desconocido no sólo está penetrando en nuestro planeta, sino haciendo subir su patrón vibratorio y, con éste, el de todo lo que el planeta contiene, incluidos sus habitantes. El calentamiento del globo, el agujero de la capa de ozono o el inexplicable fenómeno al que se enfrentan psicólogos de todo el mundo al comprobar como los coeficientes intelectuales de los niños nacidos recientemente crecen por encima de la media, sin que haya causa aparente para ello, pueden ser otros síntomas de que un flujo de energía-información está comenzando a transformar nuestro planeta. De nuestra capacidad para vibrar en armonía con él puede depender nuestra supervivencia o el que venga a sustituirnos una especie que encaje mejor con el nuevo patrón.

A pesar de la incomprensión, cuando no el abierto acoso por parte de las instituciones académicas oficiales, decenas de personas trabajan actualmente para abrir caminos en un campo que podría conducir a la humanidad hacia la tan anhelada edad de oro. En un momento en el cual la tecnología y la ciencia en que se basa parecen estar a punto de tocar techo, tal vez haya llegado el momento, querámoslo o no, de que la humanidad experimente un salto evolutivo que la conduzca a nuevas formas de organización social, política y económica. De ser así, lo más apropiado sería que lo hiciéramos voluntariamente para evitar que la transición resulte dolorosa y traumática. En este contexto, es comprensible que el poder establecido esté dispuesto a todo para evitar que este conocimiento trascienda, porque acarrearía la crisis definitiva de la actual cultura y el nacimiento de otra forma de pensar y de vivir, en cuyo marco no habría espacio para el sistema vigente, vertebrado sobre el trabajo remunerado. El reino de la necesidad daría paso a un reino de libertad sin precedentes. Pero en este caso, quienes actualmente ostentan el privilegio del poder, lo perderían.

Tomado de la Revista Año Cero (XII/01)

 

 
MODELO DIMENSIONAL DE AMORAH QUAN YIN

Procedente de los guías de Amorah de
"Las Tribus Pleyadianas Arcangélicas de Luz"

Dimensiones: "Ámbitos de conciencia delimitados por la gama de frecuencia vibratoria y la naturaleza de sus formas o su ausencia de formas."

Primera dimensión: "el reino de los minerales puros como recipientes de conciencia, pero carentes de su propia conciencia y autoconciencia".

Segunda dimensión: "el reino vegetal; planos astrales inferiores en los que las distintas conciencias se perciben a sí mismas como todo lo que existe, ajenas al espíritu, carentes de alma y totalmente absortas en sí mismas; asimismo el reino de ciertos tipos de elementales que no tienen más conciencia propia que la controlada por una fuerza. También contiene aspectos del inframundo de los denominados bardos del budismo conocidos en otras tradiciones como reinos infernales".

Tercera dimensión: "el mundo físico y sus correspondientes planos astrales. Anclado en un tiempo lineal y en una realidad basada en el espacio-tiempo. En este reino todo existe a un máximo de nueve mil vibraciones por segundo. Este es el reino en que se vive la conciencia humana."

Cuarta dimensión: "los seres conservan la consciencia en forma de sentimientos y como pensamientos basados en sentimientos. Esta dimensión contiene polaridades de oscuridad y de luz. Los reinos de luz están formados por 'Ciudades de luz' y por aquellos que han alcanzado una frecuencia vibratoria de entre las nueve mil hasta las doce mil vibraciones por segundo. Aquí la consciencia es la primera etapa de la consciencia de Cristo que sigue a la ascensión. Numerosos guías, ángeles y Maestros Ascendidos impulsan a los humanos tridimensionales a que sean receptivos y estén preparados para la evolución y el crecimiento espirituales. Los seres humanos también se ven impulsados por sus homólogos astrales de oscuridad que existen en esta dimensión. Son capaces de emular la frecuencia vibratoria inferior de pensamientos negativos, vicios, emociones reprimidas y zonas de sombra humana mal curadas o rechazadas -y son capaces de arrastrarlas hacia el lado oscuro y luego controlarlas y alimentarlas de su dolor, miedo y otro tipo de energías densas-. A medida que los seres humanos desarrollan cualidades de vibración superior del ser, pensar, sentir y hacer, así como trascienden las tendencias kármicas de sus propias zonas de sombra, se ven atraídos magnéticamente hacia los impulsos de luz de la cuarta dimensión y son liberados del control oscuro de los seres parásitos. La polaridad oscura de este reino es también uno de los lugares donde se dan las pesadillas y abusos astrales."

Quinta dimensión: "esta dimensión también cuenta con polaridades de luz y oscuridad. Los seres conservan las formas etéricas de la combinación de la tercera y cuarta dimensiones, pero refinadas, y con libertad para alterar estas formas a voluntad. En el aspecto de luz de este reino están la mayoría de los guías personales de los humanos, ángeles de la guarda, ángeles servidores y la mayoría de los Maestros Ascendidos y miembros de los Grandes Hermanos Blancos; las escuelas iniciáticas de nivel intermedio, el consejo kármico y los Devas Supralumínicos. A partir de esta dimensión es imposible hablar en términos de vibraciones por segundo porque se encuentran más allá de las limitaciones del tiempo y el espacio, aunque esta dimensión puede actuar a voluntad sobre la realidad espacio temporal. Esta es también la dimensión de las conciencias de Cristo y de Buda como resultado posterior del proceso de encarnación, ascensión y transición a través de las Ciudades de Luz de la cuarta dimensión. En esta dimensión se dan sueños de volar, sueños de sanación, experiencias superiores y enseñanzas. Este es el plano causal dimensional relativo a los humanos que se manifiesta y crea en los mundos de dimensiones inferiores durante el sueño. En otras palabras, es donde los humanos sueñan su vida dotándola de realidad espacio-temporal y luego se despiertan y viven esos sueños. Aquí se dan la consciencia superior, los sueños lúcidos y la magia blanca. La polaridad oscura comprende los poderosos señores oscuros de la magia negra y el control. Existen en este reino: ángeles, maestros, hechiceros y gobernantes oscuros de los mundos y los planos astrales inferiores. Si una persona desarrolla grandes poderes psíquicos y de control mental sin desarrollar la integridad de corazón y de espíritu, se les gobierna desde aquí, de donde vienen durante el sueño y tras acabar su vida humana."

Sexta dimensión: "es el reino del Consejo Superior, los arcángeles que interactúan con la Tierra. Los Consejos de Ancianos y una consciencia colectiva incipiente. A partir de este nivel las dimensiones son exclusivamente de Luz. La consciencia colectiva de este reino es la de las almas divididas. Dicho de otra manera, si el alma, después de haber permanecido en un cuerpo en la Tierra, decide dividirse en dos o más partes, ya tenga su decisión origen en el dolor o en el deseo de experiencias diversas, en el nivel de la sexta dimensión cada parte compartirá el mismo Yo Superior y se conectará con nosotros a nivel de alma y espíritu. Desde aquí se dicta nuestro objetivo superior. Los seres de este nivel pueden elegir proyectarse en formas humanas, si les sirve para algún propósito, pero en realidad existen en formas puramente geométricas, que es lo característico de esta dimensión. Esta es la etapa de la Creación en la que el pensamiento, el color y el sonido toman forma geométrica y relevancia numerológica. Cuando los seres de este nivel desean comunicarse entre sí, se limitan a fusionar sus campos de energía y consciencia. Se forma un entramado único a partir de esta fusión y cada uno experimenta la naturaleza esencial del otro mediante la comparación y lo que pueda ofrecer. Se da la sensación de conocer al otro sin sentir que uno se ha convertido en el otro. La conciencia de Melquisedec existe en este nivel dimensional."

Séptima dimensión: "el reino de la armonía y el sonido divinos. Los seres de este nivel existen como expresiones de la esencia a través de la armonía del sonido individual y colectivamente. La forma ya no se puede proyectar sin descender de dimensión. Las pautas se forman con el sonido pero son flujos nebulosos de color y movimiento. Las pautas variables en espiral son las únicas que pueden describirse. Cuando los seres de este nivel desean comunicarse entre sí combinan simplemente sus sonidos y mezclan colores y crean nuevas pautas. Las dos conciencias se energetizan con esta experiencia y llegan a comprenderse mutuamente. Existe un mayor acuerdo que se deduce del principio 'El Todo es más que la suma de sus partes'. Es el siguiente nivel de consciencia colectiva pero esta vez con otras almas diferentes a la tuya propia. Los seres a este nivel tienen la clave para traducir toda experiencia y conciencia en sonido puro, establecer y crear pautas de flujo. Estas frecuencias de sonido componen el único lenguaje común de la séptima dimensión hacia abajo. Los miembros de las familias de almas del mismo origen tiene la capacidad de experimentarse como un mismo ser en esta dimensión, manteniendo al mismo tiempo la capacidad de ser individuales."

Octava dimensión: "las características de este reino son el color puro y las pautas de flujo. Los seres de esta dimensión existen como autoconsciencias que despiden color, luz y movimiento. La comunicación entre sí es más bien una experiencia sinérgica durante la cual ninguno de los seres puede notar la diferencia entre sí mismo y el otro. Aquí existe un amor grande de unión y comunión. Debido a la ausencia de sonido como expresión individual de este reino, es también el reino del vacío, cuyo auténtico propósito es ser un lugar donde experimentar la propia completud como esencia y conciencia puras. En ausencia de miedo puede ser un lugar de consuelo y profundo descanso."

Novena dimensión: "punto de origen del Laoesh Shekinah, el sagrado Pilar de Fuego o Pilar de Luz. Es la última dimensión en la que un ser de luz tiene la capacidad de experimentar la conciencia separada de la entera supra-alma de donde vino y puede elegir sentir cuando desee la consciencia colectiva de la supra-alma. La única forma que existe es la del pilar o cadenas paralelas de una luz muy purificada. Todo parece luz blanca y cristalina, y aún así se descompone, emanando luz de colores hacia la octava dimensión. Esta es la dimensión de la conciencia de Metatrón. Cuando en una ocasión se me dio a experimentar este reino, lo único que todavía conseguía diferenciar de mí misma eran cristales etéricos. Tenía una colección de cristales de cuarzo en la mesa de mi habitación donde se encontraba mi cuerpo cuando la experiencia tuvo lugar. De pronto, fui conciente de que aún percibía los cristales como algo separado de mí aunque los muebles y las personas se habían fusionado por completo en mi conciencia. Me dijeron que sólo hasta allí podía llegar la conciencia humana sin vaporizarse el cuerpo. "

Décima dimensión: "Todo lo que se me ha dicho de esta dimensión es que todos los miembros de las familias primigenias de supra-almas experimentan estar completamente inmersos en una conciencia y ya no tienen en cuenta su ser individual. Más allá de este punto no se me ha mostrado ni mencionado nada, excepto que la decimotercera dimensión es el lugar de completitud y de ser Uno en la que el yo se ve absorbido hacia Todo Lo Que Es y no conoce la separación."

Extraído de Ejercicios pleyadianos de luz de Amorah Quan Yin.

 

 
MODELO DIMENSIONAL DE SATYA

Procedente de Alción, estrella central de Las Pléyades

Primera Dimensión: "el núcleo de cristal de hierro que hay en el centro de la Tierra siendo éste la gravedad" [La gravedad se describe como: "la primera dimensión de cualquier sistema que genera el eje vertical de manifestación a partir de sí mismo. La gravedad es el campo más denso de cualquier forma creada, atrae a todas las partes de su forma hacia sí misma y tiene consciencia"].

Segunda Dimensión: "reino telúrico que existe entre el núcleo central de cristal de hierro de la Tierra y la superficie terrestre allí donde habitan las fuerzas elementales". [El término elementales se define como: "inteligencias metálicas nucleares, químicas y minerales pertenecientes a la segunda dimensión"].

Tercera Dimensión: "el reino físico de los humanos"

Cuarta Dimensión: "el reino polarizado de las fuerzas arquetípicas que interactúan con la Tierra y que son guiadas por los Anunnaki de Nibiru". [El término arquetipo es definido como "las fuerzas de dimensiones no-físicas que moldean y residen en la mente subconsciente, evocando grandes emociones, la creatividad y la toma de consciencia de ser manipulado, por ejemplo"].

Quinta Dimensión: "la vibración del amor que es guiada por consciencias de Las Pléyades para la Tierra, especialmente desde Alcione".

Sexta Dimensión: "líneas de comunicación del pensamiento puro. Todos los objetos físicos son ideas que residen en la biblioteca de la sexta dimensión y debido a su proceso de pensar se generan formas geométricas de luz que crean las realidades. Para la Tierra, este reino es guiado por el sistema estelar Sirio".

Séptima Dimensión: "líneas de comunicación del pensamiento puro. La autopista de información galáctica de luz y las bandas de fotones son para la Tierra la séptima dimensión guiada por la Galaxia de Andrómeda."

Octava Dimensión: "organización estructural de la inteligencia de la Tierra conocida como Federación Galáctica y que es guiada por el sistema estelar de Orión".

Novena Dimensión: "la realidad, unificada, que entreteje todas las frecuencias más sutiles. Este plano de vibración es una biblioteca de todo aquello que existe en un reino; para la Tierra, la novena dimensión es el Centro Galáctico guiado por seres de Henoch".

Décima Dimensión: "el Universo en sí es la décima dimensión, el 'todo' cósmico, que contiene todo aquello que percibís desde la Tierra y no puede ser etiquetado, descrito o comprendido".

"No existe una jerarquía de dimensiones, cada una es poderosa a su manera y para sus propios habitantes... En todas las dimensiones hay estructuras de organización, pero sólo en la tercera dimensión existen gobiernos. Estáis intentando comprender la multidimensionalidad pero os autolimitáis si aplicáis modelos estructurales de 3D a dimensiones superiores o inferiores. Esto es lo que sucede normalmente a la gente que está trabajando duramente para elevar su conciencia. Se atascan en un fundamentalismo jerárquico dimensional. Un ejemplo de esto podría ser si el Comando Ashtar describiese a la Federación Galáctica 8D comparándola con el Pentágono. La octava dimensión trabaja con un orden galáctico pero no hay modelos en 3D que ni por asomo, puedan describirlo. Otro ejemplo podría ser el reino telúrico 2D cuando se intenta describirlo como 'el interior de la Tierra'. Si yo descodificase las estructuras de Sirio, Nibiru, Las Pléyades o el interior de la Tierra y utilizase formas de pensamiento 3D os perderíais. Las metáforas son útiles para modelar conceptos de dimensiones superiores..."

Extraído de Cosmología pleyadiana de Barbara Hand Clow.

 

 
MODELO DIMENSIONAL DE SERAPIS

Miembro de la Hermandad Blanca

"Todas las dimensiones están hechas de la misma 'cosa', al igual que las siete octavas de un piano son sonido. La única diferencia es de tono o de frecuencia. En un piano, cada octava se reproduce siete veces, de manera tal que las notas individuales son simplemente armónicas más altas de las que están en las octavas más bajas. Por otro lado, existe una gran distinción --una de estado de alerta.

Supongan que tienen un defecto de audición que les permite oír sólo la octava más baja. Las notas bajas les van a sonar muy reales pero cuando las manos del pianista van hacia la derecha, verán el movimiento pero no van a escuchar nada. Ustedes se sentirán confundidos cuando la gente esté hablando de sonidos que ustedes no escucharon. Puede que hasta se pongan furiosos y acusen a los demás de estárselo inventando todo, crean que están locos, se encojan de hombros y digan "No lo entiendo"; o puede que se sientan carentes de algo cuando los demás hablen de la belleza de la Sonata Claro de Luna, por ejemplo. ¿Cómo reaccionarían si alguien les dijera que, con algo de práctica, podrían inclusive oír las notas más elevadas?

La analogía del piano es muy útil. La intención de los cinco sentidos físicos es la de detectar sólo ciertas de las octavas del universo que los rodea. Ellos pueden detectar las octavas más bajas pero no pueden detectar las más elevadas. Ustedes poseen otros sentidos, cuya intención es detectar las octavas más elevadas del universo; pero estos permanecen latentes en la mayor parte de la especie humana.

Por ejemplo, un árbol crece bajo la guía de un ser de energía, llámenlo "espíritu de los árboles", si así lo desean, quien concibe el patrón del árbol y organiza las unidades de energía de acuerdo con ese patrón. Una vez organizada, la energía, "recuerda" su función y continuamente mantiene las partículas subatómicas, arregladas en patrones, cada vez más extensos. Cuando ustedes miran a un árbol, están realmente viendo energía pura organizada, bajo un patrón, por un ser consciente y alerta. El cerebro de ustedes descodifica este patrón de energía visual como "árbol" a través del hábito.

Ustedes pueden imaginarse, para esta explicación, que la energía está dividida en octavas, ocupando la Fuente la octava más elevada y el plano físico, la más baja. Yo, y otros niveles de tu ser, existimos y desempeñamos nuestras funciones en estas octavas. Imagínatelas como si fueran las varias bandas de tu radio de FM y como si cada ser, tal y como yo, fuera una estación en particular. Cada banda capta un rango diferente de frecuencias; pero cada uno de nosotros operamos en todas las bandas. Ocupamos la misma posición relativa, en el dial, en cada banda, elevando progresivamente la frecuencia. O para usar la analogía del teclado de un piano, uno está hecho de la misma nota relativa en cada octava del teclado, siete en este caso. Si tus notas individuales, dentro de cada una de las siete octavas, fueran tocadas simultáneamente, el sonido resultante sería la totalidad de tu ser: un sonido muy hermoso. Recuerden que estas analogías ni siquiera se acercan a poderles transmitir la verdadera historia. Hay muchas bandas y un número infinito de notas en cada una. También, en estos niveles, se la pasan ustedes permanentemente mezclándose con otras energías para realizar ciertas funciones."

Tomado de Un Manual para la Ascensión de Serapis, disponible en las páginas de Mind-Surf.

 

MODELO DIMENSIONAL CABALISTA

Tradición judía

El Árbol de la Vida es uno de los símbolos cabalísticos más importantes del judaísmo. Está compuesto por 10 esferas (sefirot) y 22 senderos, cada uno de los cuales representa un estado (sefirá) que acerca a la comprensión de Dios y a la manera en que él creó el mundo. La Cábala desarrolló este concepto como un modelo realista que representa un «mapa» de la Creación. Se le considera la cosmología de la Cábala y se representa en el conocido Árbol Sefirótico. El mismo se compone de diez emanaciones espirituales por parte de Dios, a través de las cuales dio origen a todo lo existente. Estas 10 emanaciones, para formar el Árbol de la Vida, se intercomunican con las 22 letras del alfabeto hebreo.

arbol de la vida

Los Cuatro Mundos:

Para los cabalistas, esta estructura de estudio refleja especialmente las enseñanzas de la Mercavah, las que, entre otras cosas, son interpretaciones cabalistas del libro de Ezequiel en el Antiguo Testamento.

Los cuatro mundos son cuatro niveles de manifestación sobre la base de los cuales está construida la creación:

1.- El Plano Divino o Atziluth
2.- El Plano de la Creación o Beriah
3.- El Plano de la Formación o Yezirah
4.- El Plano de la Materia o Asiyyah

Estos cuatro mundos o planos se ven representados en el citado libro bíblico en el Capítulo I. La visión de las “criaturas vivientes”, corresponde al Plano Material; la visión de la “bóveda o firmamento” al Plano de la Formación; la visión del “trono como de zafiro” al Plano de la Creación, y finalmente, la visión de la “figura de apariencia humana” al Plano Divino.

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www.mind-surf.net/dimensiones3.htm

Fuentes: Wikipedia y Revista Alcione

 

MODELO DIMENSIONAL ARCTURIANO

Recibido por José Argüelles

Hablaremos de muchas cosas poco conocidas para vosotros: radión, hiper-radión, CSRs, zuvuyas y engramas. Pero todas están vinculadas con un proceso o sistema coherente, la Madre Galáctica. Hasta que no hayáis comprendido la interpenetración de las dimensiones entre sí y con la galaxia como espectro multidimensional entero, continuaréis considerando la galaxia como una forma meramente tri-dimensional cuyo comportamiento siempre os confundirá y os dejará perplejos y desconcertados.

Hay muchos órdenes, muchas dimensiones. Funcionamos en una galaxia de trece dimensiones. Las dimensiones son planos del orden conciente organizados según niveles de densidad, cooperación y luminosidad.

  • La primera dimensión es atómico molecular;
  • la segunda es eléctrica y
  • la tercera es mentalmente formativa.

Las tres juntas constituyen el plano físico de vuestra realidad.

  • La cuarta dimensión es radión eléctrico o el plano del holón etéricamente físico (también llamado segundo cuerpo, cuerpo etérico o del sueño);
  • la quinta es radión puro;
  • la sexta es luminosidad pura, y
  • la séptima es el sonido puro o RANG.

Las dimensiones más elevadas, de la octava a la decimotercera, son los universos reflejados de las primeras seis dimensiones.

Ya que cada dimensión aumenta exponencialmente lo que abarca cada dimensión procedente, podréis comprender porqué ser capaz de experimentar la quinta dimensión está más allá de vuestra comprensión tri-dimensional actual.

Lo que experimentáis como electricidad, es el residuo tri-dimensional del radión. El radión mismo consta de 6 tipos que dan cuenta de la calidad y clase de circulación en el tiempo de cualquier fenómeno tri-dimensional. Esos poderes de circulación producen algo emparentado con lo que llamáis voltaje, y se combinan para crear 13 líneas de fuerza y 7 tipos de plasma radial. Ciertas líneas de fuerza se combinan para crear lo que llamáis ADN, o material genético. El plasma radial es lo que se traslada como fuerza-g y también tiene un rol en la evolución del material genético.

El hiper-radión consta de 8 tipos básicos y 144 plasmas derivados. Todos constituyen diferenciaciones muy sutiles de superelectricidad. De esos 144 plasmas derivados en sus diversas combinaciones, derivan a su vez los engramas o estrucuras electrocristalinas que, almacenadas en fardos, "viajan" por las zubuyas. Las zubuyas por supuesto, son las líneas radiadas del giro de la comunicación interdimensional o intergaláctica de los poderosos ovillos de los Radiones Estelares Centrales (CSRs). Éstos son núcleos irradiantes desde los que emanan todos los programas de la inteligencia. El CSR es en realidad una unidad central holográfica de inteligencia que actúa en cuatro niveles: galáctico, estelar, interestelar y planetario. Es la fuente de emisiones de radión e hiper-radión.

Los sistemas de mundos tiene lugar dentro de los sistemas estelares. Un sistema estelar es un nodo sensorial galáctico y puede abarcar muchos sistemas de mundos diferentes. Los sistemas de mundos a menudo son sistemas de planetas. Un sistema de mundos maduro se define como una forma de pensamiento planetario o espora sensorial estelar. Los amos estelares dentro de los sistemas estelares realmente definen la forma que puede tomar un sistema de mundos, o una forma de pensamiento planetaria. Pero los amos estelares no pueden controlar lo que sucede dentro de la forma definida por su pensamiento.

Los tipos galácticos se definen por los niveles de disposición logrados por los sistemas estelares. Los grupos de sistemas estelares forman las difetentes partes u órganos de un vasto cuerpo sensorial. Los grados de conciencia dentro de los diferentes cuerpos sensoriales o constelaciones de sistemas estelares, son el motivo de la existencia de las federaciones galácticas. Las federaciones galácticas existen para promover o avanzar en la conciencia de una galaxia, de la que hay tres tipos básicos: galaxias sin federación, galaxias con federación y galaxias más allá de la federación.

La nuestra es una galaxia con federación. La Federación Galáctica puede definirse como un programa conscientemente excitado de inteligencia universal basado en las leyes de la Matriz y tras la meta de las trascensión universal. La Federación guía, cataloga y monitorea, pero, fiel a su misión de lograr el libre albedrío galáctico, no interviene activamente, excepto como una forma de cumplimiento de la ley del karma ( ley universal, de causa y efecto). Los sistemas estelares miembros incluyen: Arcturo, Antares, Sirio, Las Pléyades, Procyon, Alde-barán, Vega, Regulus, Formalhauth, Altair, etc.

Una vez que una galaxia ha evolucionado en federación, ésta funciona como un basto sistema de supervisión y procesamiento. Dentro de este sistema de procesamiento hay algo que podríais llamar archivos o depósitos de información. Los archivos están contenidos dentro del radión estelar central (CSR) en todas sus partes constitutivas, galácticas, estelares y planetarias. Dentro de los archivos la información se almacena como engramas. Una función principal de la federación es ecualizar información. Esto se hace abriendo circuitos de zubuya y desarrollando programas de información para conducir a todos los sistemas estelares a un mismo nivel de desarrollo.

Los engramas son penta-dimensionales, dado lo cual deben ser reducidos o disminuidos para que así sirvan al desarrollo evolutivo en dimensiones más bajas. Esta reducción o trasducción de engramas es otra de las funciones del radión estelar central (CSR). Los CSRs satelitales como el que ha llegado a ser conocido como Estación Intermedia AA (Arcturo-Antares), son estrictamente un desarrollo de la Federación Galáctica. Usualmente, estos CSRs satelitales, también llamados naves madre o naves nodizas, son impulsados en las zonas galácticas experimentales, mediante desarrollos caprichosos.

Los constructores estelares puramente penta-dimensionales controlan la creación de las estrellas, así como su graduación en los espacios hiperdimensionales. Los amos de estrellas monitorean la evolución estelar, incluyendo la creación de planetas. Los constructores de planetas diseñan los diferentes planetas de acuerdo con las especificaciones estelares y las necesidades evolutivas de la Madre Galáctica. Y los domadores de planetas, cuatri-dimensionales son los responsables de reintegrar el propósito estelar de las formas de vida planetaria.

Nosotros, los Arcturianos, en algún momento de nuestra evolución, fuimos nombrados domadores de planetas y entramos en contacto con vuestro sistema solar desde hace tres millones de años atrás, cuando una colonia nuestra se estableció en Velatropa 24.4, o sea, Marte, vecino de Velatropa 24.3, que vostros llamáis Tierra.

Vosotros, actuales terráqueos, cuyos "científicos" hablan únicamente en términos de un universo violento, tenéis poca conciencia o recuerdo de las meditaciones primigenias de las que vosotros, y todo lo que conocéis, habéis surgido. Percibís violencia porque habéis perdido la paz, y habiendo perdido la paz, peferís la violencia. Así es vuestra peligrosa situación. Y así esta historia os es contada, para bien vuestro a fin de que podáis dar un vistaso a las cosas y pensar en ellas, de manera que puedan devolveros la paz, a la gran meditación que está ocurriendo siempre. Conocer la totalidad es conocer la paz, y conocer la paz es ingresar totalmente en el asombroso, eterno esplendor de la manifestación galáctica...

Resumen hecho con datos tomados del libro de José Argüelles: La Sonda de Arcturus. Reporte de una investigacion en curso, que puedes descargarte gratis de la biblioteca virtual de la Fundación para la Ley del Tiempo

 

MODELO DIMENSIONAL DE UN HABITANTE DE APU

Entrevistado por José Antonio Campoy

Dios o como queramos llamarle, se manifiesta constantemente a través de ciclos de manifestación finitos y concretos en sí mismos. Parecería que su propósito fuera la creación constante e infinita en el tiempo de semillas que, a su vez, crecen, dando frutos que producirán nuevas semillas; y así indefinidamente. De forma que cada una de esas manifestaciones -de la semilla al fruto y de éste a la semilla- constituye un ciclo concreto. Ciclo que se ajusta a un programa cósmico que constituye lo que podríamos denominar "la escala cósmica de manifestaciones". Bien, pues en ese ciclo tienen lugar siete manifestaciones o dimensiones: a saber.

  • la primera dimensión o dimensión mineral,
  • la segunda o dimensión vegetal,
  • la tercera o dimensión animal,
  • la cuarta o dimensión humana,
  • la quinta o dimensión energética,
  • la sexta o dimensión mental y
  • la séptima o dimensión divina.

Cada uno de estos escalones, planos o dimensiones cumple globalmente una función en el universo. Pero cada una de estas dimensiones está, a su vez, compuesta por siete etapas, correspondiendo cada una de ellas a siete pasos intermedios o momentos sucesivos en el proceso de manifestación, que abarcan desde el principio de cada dimensión correspondiente hasta el límite con la siguiente.

Así, en el llamado reino mineral, como en los demás, la chispa divina recorre las siete etapas y, a medida que avanza, va perdiendo densidad en lo mineral. Esto es, se manifiesta primero en los cuerpos sólidos, densos y pesados, cuyos átomos contienen menos energía, pasando luego por los líquidos y continuando por los gaseosos y ligeros, que son los que han absorbido una mayor cantidad energética.

En el reino vegetal, la primera etapa comienza con las plantas menos evolucionadas, como por ejemplo ciertos líquenes, y termina en vegetales tan evolucionados que casi se les puede confundir con animales primarios unicelulares. Lo mismo ocurre con el reino animal.

En cuanto a la cuarta dimensión o plano humano, cabe señalar algo importante: al iniciar su primera etapa, el hombre dispone de cuatro "cuerpos" fundamentales que mantiene a lo largo de los siete peldaños de su escala evolutiva, aunque durante el recorrido sufre algunas transformaciones. Estos cuatro "cuerpos" son el "Yo interno" o cuerpo espiritual, que es al que nos referimos cuando decimos "yo soy", al que "envuelven" los otros tres "cuerpos" que hacen del hombre un ser integral: un cuerpo emntal, un cuerpo energético o astral y un cuerpo material o físico, soporte de todos los anteriores.

El hombre, en su evolución o ascenso por la escala evolutiva, va conociendo y dominando tanto la materia que le rodea como la que le sirve de soporte, esto es, su cuerpo físico. Y al dominar la materia, va dependiendo menos de ella y, por el contrario, va haciéndose más dependiente de sus otros cuerpos sutiles. Dicho de otro modo: el hombre evoluciona a medida que pierde densidad; y pierde densidad aumentando la tasa vibratoria de su ser integral, formado por la unión de todos sus cuerpos. En definitiva, los hombres 4.1 (primera etapa de la cuarta dimensión o dimensión humana), son aquellos que están ocupados en comprender el entorno que els rodea y del cuald ependen en gran medida. Su evolución mentale s todavía más inconsciente que consciente; en estos momentos no existen ya hombres así en la Tierra.

Los hombres 4.2 siguen aprendiendo de su entorno, pero su inteligencia les permite ya fabricar instrumentos y utensilios para dominarlo y protegerse. Tampoco existen ya hombres así en vuestro planeta, aunque podríamos tener una referencia próxima en algunas tribus del Amazonas o en los pigmeos.

Los hombres 4.3, como es el caso de los habitantes del planeta Tierra, se diferencian básicamente de los de la anterior etapa en que aparece un elemento nuevo e importante a reslatar: la consciencia, la capacidad de "darse cuenta" de las cosas y tener, además, la facultad de poder aumentar progresivamente ese grado de consciencia. Siendo en ese momento cuando se da cuenta de que es "el rey de las creaciones físicas que ve", la manifestación más evolucionada de cuanto le rodea físicamente. Y al darse cuenta de su individualidad, comienza a utilizar de forma consciente el llamado "libre albedrío". La función cósmica de un 4.3 sería, pues, la de poblar y dirigir su planeta regulando y colaborando de una forma consciente y libre al desarrollo evolutivo de los planos o dimensiones anteriores, y evolucionando él mismo a través de la construcción consciente de sociedades armónicas.

Cuando el hombre aprenda a vivir en armonía -y ese es el futuro próximo que os espera a quienes superen el próximo salto evolutivo que se acerca, del que en su momento les hablaremos- con y los que le rodean, pasará a ser 4.4, etapa ésta en la que el hombre debe adquirir plena consciencia de su función: investigar y profundizar en el conocimiento del mundo físico y material para aprender a dominarlo.

En cuanto a los 4.5 -nuestro caso en Apu- diré, brevemente, que nos dedicamos, entre otras cosas, a investigar en el terreno de lo que podríamos llamar la moral, procurando que nuestra sabiduría y enseñanzas sirvan de referencia a los 4.3 para su evolución progresiva. Los conocimeintos transmitidos por los seres 4.5, por cierto, suelen ser el origen de las religiones en los distintos mundos 4.3, como el vuestro, así como la semilla de los conocimeitnos esotéricos que custodian las órdenes herméticas. Lo que no quiere decir, en absoluto, que el que eso haya dado lugar al nacimiento de las religiones fuera precisamente el fin perseguido.

En cuanto a los 4.6, diré sólo que son los maestros espirituales de los 4.4, de la misma forma que los 4.7 son los de los 4.5. Por supuesto, los hombres 4.7 han alcanzado ya tal desarrollo de consciencia cósmica y tal dominio de la materia que su ser integral está ya muy próximo al de los ángeles, seres del primer peldaño de la quinta dimensión. Y no me extiendo porque ello excedería a la intensión que nos animaba en esta entrevista, aunque para que sirvad e referencia conviene añadir que en la quinta dimensión viven seres energéticos, es decir, humanos que un día trascendieron la cuarta dimensión y abandonaron, por innecesario, el soporte del cuerpo físico; en la sexta viven los seres espirituales y, en la séptima, las llamadas divinidades.

La humanidad de mi planeta está situada dos peldaños por encima de vosotros en la escala evolutiva; es decir, somos seres humanos con un grado evolutivo correspondiente a la escala 4.5. Mi maestro es un ser humano del nivel 4.7.

 

MODELO DIMENSIONAL TEOSÓFICO

C.W. Leadbeater, teósofo

El sistema solar está dividido en siete grandes planos o divisiones, indistintamente llamamos reinos, mundos, niveles, regiones, esferas o dimensiones.

Los nombres dados a estos planos considerados en orden de materialidad desde el más denso hasta el más sutil son:

1) físico,
2) astral,
3) mental,
4) búdico,
5) nirvánico,
6) monádico y
7) ádico.

Cada uno de estos siete grandes planos está a su vez dividido en siete subplanos.

Aunque la insuficiencia del lenguaje físico nos obligue a considerar estos planos y subplanos en escala de inferior a superior, o de superior a inferior, no hemos de incurrir en el error de creer que son lugares separados en el espacio o están unos encima de otros. Se ha de entender que la materia de cada plano o subplano interpenetra la materia del plano o subplano inmediatamente inferior en densidad, de suerte que aquí mismo, en la superficie de la tierra están entreverados todos los planos, aunque las sutiles modalidades de materia se extienden tanto más allá del mundo físico, cuanto mayor es su sutileza.

Cada ser humano tiene en sí mismo materia de cada uno de los siete planos y un vehículo o cuerpo correspondiente a cada uno de ellos, por cuyo medio puede actuar cuando sabe manejarlo. Así es que el paso de un plano a otro plano equivale a mudar de uno a otro vehículo el enfocamiento de la conciencia. No obstante, en el actual estadio de la evolución de la masa general de la humanidad, esta mudanza se contrae al uso de los vehículos astral y mental en vez del físico.

Cada uno de estos cuerpos responde únicamente a las vibraciones de la materia de su propio plano, de suerte que cuando la conciencia está enfocada en el cuerpo astral, sólo percibe el mundo astral, así como cuando se enfoca en el cuerpo mental, sólo percibe el mundo mental. Todos estos planos constituyen un potente y vívido conjunto, aunque nuestras todavía débiles facultades sólo nos permiten percibir simultáneamente una muy corta parte.

En cuanto a los tres planos inferiores de nuestro sistema solar, cada planeta o globo físico tiene también sus peculiares mundos astral y mental, de modo que los tres interpenetran dentro del campo de fuerza de cada planeta, pero no se interprenetan con los mundos físico, astral y mental de los demás planetas. Pero desde el búdico hacia arriba, todos los planos son comunes a todos los planetas del sistema.

El plano astral de nuestro planeta interpenetra al globo terrestre y su atmósfera, pero se extiende más allá de la atmósfera, y de aquí que los filósofos griegos dieran al plano astral la denominación de mundo sublunar. El plano mental interpenetra al astral y se extiende aún más alla.

Únicamente la libre materia atómica de los planos físico, astral y mental es coextensiva con el éter interplanetario, y por lo tanto, un individuo no puede pasar de uno a otro planeta en cuerpo astral o en cuerpo mental, como no puede pasar en cuerpo físico; pero sí puede hacerlo en cuerpo causal altamente desarrollado, aunque no con tanta rapidez como en cuerpo búdico.

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MODELO DIMENSIONAL DE ECKANKAR

Paul Twitchell, maestro de Eckankar

Hasta estos momentos podemos hablar de doce pasos hacia el Reino Secreto de Dios. Estos pasos corresponden a varios planos y son: el físico, Astral, Causal, Mental, Etérico (parte superior del plano mental), del Alma, Alack, Alaya, Hukikat, Agam, Anami y el Sugmad, el océano de Amor y Misericordia y del SUGMAD, la Realidad Viviente, que se considera la Cabeza de Dios.

La razón más profunda por la cual le llamamos los doce pasos es que muchos buscadores de Dios sienten que es una aproximación menos extenuante hacia la Mente de Dios que la de otros grupos religiosos. Es necesario examinar con cuidado el camino por el cual vamos a viajar antes de adentrarnos en él [...] Debemos tomar en consideración todos los planos que debemos encontrar durante este viaje hacia la Cebeza de Dios. Aquí comenzamos con el plano más bajo:

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Fuentes consultadas:

  • Abbott, Edwin A.: Flatland, New York, Dover Publications, Inc., 1952.
  • Amorah Quan Yin: Manual de ejercicios pleyadianos, Ed. Obelisco, Barcelona, España, 1998.
  • Argüelles, José: La Sonda de Arcturus. Reporte de una investigacion en curso, Fundación para la Ley del Tiempo
  • Campoy, José Antonio: Entrevista a un extraterrestre: Geenom, J&C Proyecto Editorial, Madrid, 1997. www.proyectoboreal.com
  • "Física hiperdimensional, ¿por qué nos ocultan este conocimiento?" Revista Año Cero, España, diciembre, 2001.
  • Garrido Cotham, Rodolfo: "La ciencia se encamina hacia una nueva revolución: la comprobación de nuevas dimensiones en nuestro universo", Noticiencia, México 23 de febrero del 2003 http://hep.uchicago.edu/cdf/smaria/ms/aaas03.html
  • Hand Clow, Barbara: Cosmología Pleyadiana, Ed. Obelisco, Barcelona, España, 1999.
  • Leadbeater, C.W. "El Plano Astral y el Plano Mental", Ed. Kier, Argentina, 1984.
  • Serapis: Un Manual para la Ascensión.
  • Twitchell, Paul: "The Spiritual Notebook", Eckankar, Estados Unidos, 1971

 

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