ORIGEN

El sánscrito es el idioma escrito más antiguo de la humanidad. Los Vedas, son un conjunto de libros en sánscrito, que datan de entre 6000 y 4000 años a.C. Allí se le atribuye un origen divino a la planta de la marihuana (Cannabis), llamada en aquel entonces Vilahia, que significa Productores de la vida. (38)

Se cultivó extensamente en la India y formó parte de la cultura hindú desde sus inicios. Se le menciona también en otro textos sánscrito, el Sustra, que es el tratado más antiguo de medicina de la humanidad. (29)

Se supone que la planta de Cannabis es originaria de las planicies de Asia central y fue difundida a todo el globo terráqueo gracias a la intervención humana. Debido a su rápida propagación y adaptabilidad ambiental, esta planta productora de vida tuvo un gran impacto en las expresiones de diversas culturas.

Los asirios, por ejemplo, la usaban al menos desde el siglo IX a.C. como anestésico y para enfrentar el viaje a la muerte. En un escrito de la corte del emperador Shen Nung que data del 2737 a. C. se encuentra la primera descripción completa de la planta conocida como cáñamo. Se recomienda contra la malaria, los dolores reumáticos y los desórdenes femeninos.

QUÍMICA

Identificación

La marihuana es una especie dioica, lo que quiere decir que genera plantas macho y plantas hembra con órganos sexuales diferenciados. En sus orígenes tuvo dos variedades principales: índica de hojas anchas y sativa de hojas delgadas. Algunos autores señalan una tercera variedad llamada rudelaris, aunque la mayoría sólo reconocen las dos primeras.

Hoy en día se pueden adquirir semillas de múltiples variedades genéticas desarrolladas por bancos de semillas principalmente holandeses, estadounidenses, israelíes y españoles a partir de variaciones, hibridaciones y polihibridaciones de landraces, que son las variedades desarrolladas en su entorno natural, que nunca se ha cruzado con ninguna otra variedad, sólo a sí misma a través de muchas generaciones.

Estas variedades son muy estables y prácticamente no hay variación de una planta a otra. Sin embargo, cuando las diferentes landraces se cruzan entre sí, las polihibridaciones pueden lucir bastante diferentes, aunque siempre la distinguen singularmentesus hojas lanceoladas y dentadas, que pueden llegar a medir 15 cm de largo. Tienen digitaciones de entre 3 y 15 segmentos, aunque por lo general son de 7 a 9 fragmentos.

Bubba Kush - predominantemente índica

Purple Haze - predominantemente sativa

Cherry AK-47 - polihíbrida

Se reproduce por polinización a través del viento, por lo que su cultivo requiere la presencia de dos géneros: las plantas macho que producen el polen y las hembra que dan las semillas.

Flor macho polinizadora

Contienen polen, por lo que la mayoría de cultivadores que no desean obtener semillas, las cortan tan pronto las identifican.

Flor hembra sin polinizar

Contienen mayores concentraciones de THC y otros cannabinoides por ello son las únicas que se utilizan cuando se buscan sus propiedades psicoactivas.

Flor hembra polinizada, ya con semillas

Las flores polinizadas dedican su energía al desarrollo de sus semillas por lo que contienen muy pocos cannabinoides.

Flor hermafrodita

Raras veces, bajo determinadas condiciones genéticas o ambientales, presenta ambos sexos al mismo tiempo.

Composición

La planta de Cannabis contiene alrededor de 400 sustancias químicas diferentes, 60 de las cuales están estructuralmente relacionadas con el tetrahidrocanabinol delta-9 o THC, que es el principal psicoactivo de esta planta. También contiene otros cannabinoles como el delta-8 que es el segundo activo; el resto de ellos son inactivos o activos débiles que tienen el potencial de aumentar su actividad junto con el THC.

La concentración de sustancias psicoactivas depende de la variedad. La cantidad de THC varía entre 1 y 4% en los cultivos americanos y de 5 a 15% en las plantas asiáticas más resinosas. En las variedades genéticamente desarrolladas por lo general se busca que los valores sean los más altos posibles.

Farnsworth (5) afirma que las variaciones de la composición química y la actividad biológica de la Cannabis en el hombre, se deben principalmente al hecho de que algunos de sus componentes son inestables y cambian de forma; estas conversiones biológicas tienen lugar con mayor rapidez en las regiones tropicales que en las zonas de clima templado, por lo que cabe esperar que las plantas crecidas en lugares cálidos tengan mayores concentraciones psicoactivas.

Por otra parte, dichas concentraciones continúan teniendo conversiones biológicas una vez cosechada la planta, por lo que muestras del mismo ejemplar que no tienen el mismo tiempo de almacenamiento, dan origen a diferentes efectos al momento de ser consumidas.

Formas de adulteración

Debido a la particularidad de sus efectos, es difícil adulterarla. No obstante, los cultivos ilícitos de marihuana, al no estar sujetos a controles de calidad, pueden rociarse con herbicidas tóxicos como el Paracuat® que son corrosivos para el esófago y llegan a producir fibrosis, una forma severa de daño al pulmón.

FARMACOLOGÍA

Mecanismo de acción y formas de empleo

Para usos terapéuticos y recreativos las hojas y principalmente las floraciones (los cogollos) de la planta hembra se desecan, se trituran y se fuman en pipas comunes, pipas de agua, vaporizadores o cigarrillos.

También pueden mezclarse con harinas para preparar pasteles, galletas, brownies, hotcakes, etc.

Los efectos de la hierba fumada o inhalada a través de un vaporizador comienzan entre cinco y diez minutos después de su administración pulmonar y duran entre una y dos horas.

Los efectos de la ingestión oral comienzan después de media; son más fuertes y más duraderos, pudiendo prolongarse hasta cinco horas máximo.

Finalmente se han encontrado receptores específicos en los que actúa el THC, son los CB1 que se localizan principalmente en las moléculas de los ganglios basales que intervienen en la coordinación de los movimientos voluntarios, en el hipocampo que es el asiento de la memoria a corto plazo y en el cerebelo, encargado de la coordinación del equilibrio y de los movimientos finos. En el lóbulo frontal y el temporal se halla el asiento de la memoria operativa y aquí también hay bastantes receptores CB1.

Asímismo se encuentran en sitios como la corteza estriada, la corteza cerebral y en el córtex frontal que controla las funciones cerebrales "ejecutivas", como por ejemplo las fantasías, la despersonalización y las alteraciones en la percepción del tiempo. Por último, la existencia de receptores CB1 en las regiones del sistema límbico relacionado con la conducta emocional y motivacional puede ayudar a explicar tanto los efectos euforizantes como su capacidad para desencadenar reacciones de pánico/ansiedad y el llamado "síndrome amotivacional" asocaido al uso prolongado de este psicoactivo. (50)

Otro dato curioso y rebelador acerca de los canabinoides es que siguen siendo detectables en el plasma sanguíneo hasta 30 días después del consumo de hachís o marihuana debido a que las moléculas de los compuestos activos son absorbidas por los tejidos grasos y se liberan de manera muy lenta en comparación con otros psicofármacos.

Usos terapéuticos

El cáñamo era una especie de panacea antes de su prohibición y parece que continúa siéndolo a pesar de ella: en diversos países asiáticos y latinoamericanos sus varas se hierven para conseguir infusiones relajantes capaces de facilitar las contracciones durante las labores de parto; sus hojas maceradas en alcohol se untan para curar los dolores reumáticos o se fuman para aliviar el asma y los dolores de cabeza provocados por la migraña.

En los periódicos mexicanos de la década de los cincuenta todavía se encontraban afirmaciones como esta: "la marihuana es un magnífico analgésico para los dolores reumáticos y este remedio se prepara con alcohol y ajo machacado siendo muy usado por nuestra gente pobre que todavía recurre a la farmacopea de casa." (4)

Actualmente se está estudiando, principalmente en el Reino Unido, el uso de canabinoides sintétizados a partir del THC como el dronabinol comercializado como Marinol® y la nabilona, como Cesamet®. Estos fármacos sintéticos buscan aislar las propiedades físicamente terapéuticas de las alteraciones perceptuales, pero no han tenido mucho éxito en desligar una cosa de la otra.

Los mayores méritos de la marihuana como agente terapéutico en la medicina occidental están en la inhibición de los cuadros de náuseas, vómito, pérdida de apetito y dolor en pacientes con cáncer que reciben quimioterapia o en pacientes que padecen sida y se les administra AZT. De forma experimental también se está utilizando con bastante éxito en los cuadros de arterisclerosis múltiple, principalmente para suprimir los espasmos sintomáticos. Hice una entrevista en Barcelona a Manuel Tena, una persona aquejada de este mal quien expresa lo siguiente:

Simplemente quiero que haya transparencia. Que se sepa la verdad. Que por ejemplo, como es mi caso, que desde hace cuatro años sufro una enfermedad que es la esclerosis múltiple, que se sepa que la marihuana es lo mejor que se ha encontrado para tratarla. He pasado por toda una serie de problemas sociales y laborales, para llegar a saber que mi equipo médico del cual dependo -porque en definitiva si me pasa algo tengo que recurrir a él-, está enterado de que en California están haciendo pruebas y en Inglaterra hay 500 pacientes a los que les está yendo bastante bien con la marihuana, pero aquí legalmente no me la pueden recetar. Aquí no hay nada. Aquí mis médicos no me pueden decir sí, fuma marihuana, prueba a ver qué tal te va. Si no estuviese en la Lista uno que es donde están todas las sustancias sin utilidad terapéutica ellos podrían investigar esto con su grupo de pacientes. Podrían decirme prueba esta especie de esta manera, en esta dosis... Porque todas las drogas que tomamos hay que conocerlas para saber hasta qué nivel llegas y qué beneficios te pueden dar. Lo que quiero es transparencia. Información. (Ver más al respecto en la Entrevista a miembros de ARSEC)

En el tratamiento experimental de glaucoma, provocado por una presión excesiva de fluido dentro del globo ocular, la marihuana, fumada o los derivados del TCH administrados en forma oral, reducen considerablemente la presión. Y uno de sus componentes, el ácido canabidiólico está considerado como un poderoso desinfectante. Estos son los únicos usos terapéuticos que a la fecha reconoce la medicina institucional. No obstante, tal reconocimiento no ha hecho cambiar la legislación que prohíbe su uso médico a nivel mundial. Únicamente se ha legislado al respecto en Alemania, el Reino Unido, en algunos estados de la Unión Americana y recientemente en España.

Leslie L. Iversen, nos ofrece en su libro: Marihuana, conocimiento científico actual, el siguiente resumen de las conclusiones relativas a los usos terapéuticos del cannabis:

1. Los únicos usos terapéuticos de los que se tienen pruebas científicas son en el tratamiento de las náuseas y los vómitos asociados a la quimioterapia contra el cáncer, y como estimulante que contrarreste la pérdida del apetito y la caquexia asociada al SIDA. Hay, no obstante, pruebas científicas que avalan el uso potencial del cannabis en otras dolencias, en concreto para las relacionadas con los dolorosos espasmos musculares y posiblemente como método alternativo en el tratamiento de los dolores clínicos resistentes. Por el momento, sólo se disponen de casos anecdóticos en enfermedades tales como la esclerosis múltiple, la espasticidad, las lesiones de médula espinal, la migraña, el glaucoma o la epilepsia.

2. El perfil de seguridad del THC -el ingrediente activo del cannabis- es bueno, ya que presenta una toxicidad muy baja a corto y a largo plazo. Sin embargo, algunos de sis efectos agudos, entre ellos, reacciones centrales desagradables, intoxicación y lesiones temporales de las funciones motoras y cognitivas, limitan la utilidad del THC como fármaco. Al parecer, existe un margen muy estrecho entre las dosis que producen los efectos deseados y los indeseados.

3. Debido a los efectos cardiovasculares del THC y a su tendencia a empeorar los síntomas de esquizofrenia, los pacientes con trastornos mentales o con enfermedades cardiovasculares no son sujetos aptos para tratamientos eleborados a partir del cannabis. Como sucede con otros muchos fármacos que afectan el SNC, se debería evitar el cannabis durante la gestación.

4. La seguridad de la marihuana fumada es una cuestión más controvertida, ya que en un buen número de consumidores habituales provoca bronquitis crónica, y debido al riesgod e que a largo plazo se establezca una relación con los cánceres del tracto respiratorio, no parece aconsejable recomendar su uso prolongado. Con todo, en determinados casos de pacientes gravemente enfermos está justificado el uso de la marihuana con fines humanitarios.

5. En todos los casos, sin olvidar el uso de la marihuana fumada, hacen falta pruebas clínicas mejor controladas y se necesita también, con urgencia, investigar en la mejora de los métodos de administración del fármaco. (50)

 

Dosificación

Como ya se ha mencionado, la potencia de este psicoactivo depende de diferentes factores como son la variedad de la planta, el clima en que fue cultivada y el tiempo que tenga de haber sido cosechada. Debido a esto la dosificación no es muy precisa.

Tomando como parámetro un cigarro liado con material de potencia regular, la dosis baja puede alcanzarse con ½  cigarro, la dosis media con uno y las altas con más de uno. Si existe una dosis letal, aún no se encuentra. Según Escohotado (15), se llegaron a inyectar hasta 57 gramos de extracto líquido de Cannabis en la yugular de un perro que pesaba 12 kilos y para sorpresa de los investigadores, el animal se recuperó tras estar inconsciente día y medio.

No más de la mitad del contenido de THC en un cigarrillo se absorbe a través de los pulmones, por lo tanto, un cigarrillo de aproximadamente 250 mg que contiene alrededor de 1% de THC sólo suministra al organismo 2.5 mg de esta sustancia. (5)

Se ha especulado mucho en torno al aumento en las concentraciones de THC en los cultivos a partir de la década de los setentas puesto que se cree que una mayor calidad del producto implica un mayor riesgo de intoxicación; sin embargo, los usuarios habituales de marihuana suelen practicar lo que se conoce como autorregulación, esto es, fuman hasta reconocer los efectos que esperan; si la marihuana no es de buena calidad, siguen fumando, si es muy potente, dejan de hacerlo. Según explica un usuario de la red de Internet, los consumidores de marihuana experimentados están acostumbrados a adquirir su hierba de diferentes suministros, y saben que si fuman todo un cigarro de una hierba muy potente, se van a poner "muy pachecos". Como estar "muy pachecho" es más bien una experiencia poco placentera, los fumadores pronto aprenden a tomarse su tiempo y "probar las aguas" cuando no saben qué tan fuerte es la marihuana. (17)

Respecto a la dosificación en casos de ingestión oral, ésta depende de la receta que se siga; por ejemplo, para preparar cuatro galletas de mota, según cierta receta que circula ampliamente en el ciberespacio, se necesita:

- el contenido de cuatro cigarros de marihuana,
- cucharada de aceite o mantequilla,
- 1 taza de harina de avena o trigo,
- 1 huevo u 8 cucharadas de licor de Cassis o algún otro licor que contenga huevo,
- ½ taza de azúcar,
- pasas o nueces al gusto.
La marihuana se mezcla con el aceite o la mantequilla suavizada hasta que se incorpore, luego se mezcla el resto de los ingredientes. Las galletas se forman con la pasta, se ponen en una charola previamente barnizada con aceite y espolvoreada con harina y se hornean a 350º C durante diez minutos aproximadamente. (17, 39)

 

Efectos psicológicos y fisiológicos

Los efectos psicológicos no son fáciles de describir, ya que en sí, la intoxicación con Cannabis tiene diferentes síntomas y son de carácter impredecible. Cada individuo tiene una experiencia diferente en cada ocasión que la utiliza. Tomando esto en consideración, sólo es posible mencionar algunos aspectos generales que aparecen como constantes en varias investigaciones científicas:

El primero de ellos es el aumento en la agudeza visual, táctil, gustativa y sobre todo auditiva. De hechos son bastantes los músicos  que suelen usarla con el propósito de escuchar o componer música. Referente a la concepción distorsionada del tiempo, tenemos que esta es una de las pocas variables en las que coinciden unánimemente todos los estudios. Diversas personas entrevistadas comentan que los intervalos de tiempo parecen subjetivamente elásticos, es decir, que los minutos parecen horas y los segundos minutos, el tiempo parece discurrir más lentamente. Según acota Grinspoon (20), esto se relaciona probablemente con la rápida sucesión de ideas e impresiones que cruzan el campo de la conciencia. En forma semejante, la parálisis de la función de la memoria inmediata destruye el sentido de continuidad que a su vez está íntimamente relacionado con el sentido del transcurso del tiempo.

En dosis bajas suele experimentarse además de los efectos antes mencionados, un descenso considerable en el nivel de atención y una sensación de conciencia personal más marcada. En dosis medias los cambios son más visibles, mientras que en dosis altas pueden producirse ilusiones visuales, lasitud y somnolencia que culminan en un sueño profundo.

Sujetos que han fumado marihuana por primera o hasta quinta vez han reportado no sentir ningún cambio psicológico perceptible a pesar de sufrir los cambios físicos más inherentes, o sea, alteración cardiaca, sequedad bucal y enrojecimiento en los ojos. Otros usuarios novatos reportan risa incontrolable y sentimiento de bienestar; otros hablan de periodos de introspección y otros más han dado cuenta de sensaciones de extrañeza y ansiedad, así como de paranoia o pánico, especialmente en casos en los que la droga se consume en un lugar público o bajo alguna amenaza potencial.

El consumidor habitual deja de percibir estos efectos iniciales a medida que se acostumbra a estar en un estado modificado de conciencia y a partir de entonces las sensaciones que encuentra son bastante más subjetivas como introspección, creatividad, tranquilidad, relajación, percepción aumentada o especializada, etc. Sin que estos estados subjetivos dejen de depender como siempre de la circunstancias del consumo y de la calidad de la marihuana.

En la mayoría de los sujetos, a medida que los efectos van desapareciendo, suele surgir un gran apetito, con preferencia por los alimentos dulces. Weil y sus colaboradores comprobaron que la teoría de que se debía a una hipoglucemia provocada por la acción de los componentes activos de la hierba era un error, ya que ellos encontraron que no hay cambios de importancia en los valores sanguíneos del azúcar después de haber fumado Cannabis. Su nueva teoría sugiere que los alimentos dulces son oportunos para aumentar la glucosa disponible y mantener la oxigenación óptima. (40)

En opinión de Antonio Escohotado, parece haber una polaridad básica, o quizá mejor una alternancia, en el efecto subjetivo de la marihuana:

Por una parte están las risas estentóreas, la potenciación del lado lúdico y cómico de las cosas, la efusión sentimental inmediata... Por otra hay un elemento de aprensión y oscura zozobra, una tendencia a ir al fondo -rara vez risueño- de la realidad, que nos ofrece de modo nítido todo cuanto pudimos o debimos hacer y no hemos hecho, la dimensión de incumplimiento inherente a nuestras vidas. (15)

Toda vez que se han tenido las suficientes experiencias iniciales, que pueden ser entre 4 y 20 dependiendo de la personalidad y las circunstancias, el consumidor aprende a conocer la gama básica de los posibles efectos y éstos pueden volverse más sutiles y hasta cierto punto manejables. Según varios informes, la marihuana suele acentuar o aumentar los rasgos básicos de la personalidad, es decir, si una persona es introvertida, lo será más, pero si tiene una personalidad con tendencia psicótica, podrá convertirse en un auténtico psicótico.

En el campo intelectual, la Cannabis incrementa la imaginación pero disminuye la concentración. El lenguaje suele cambiar de ritmo y algunas veces presentarse incoherente, aunque el intoxicado suele tener la impresión de que se está expresando con ingenio y brillantez. Según Azuela y Vidal , dos estudiantes mexicanos de psicología que hicieron su tesis de titulación sobre la marihuana:

las conclusiones respecto a cualquier asunto parecen estar ya elaboradas en la mente y sorprenden por su claridad, el autor atribuye esto al convencimiento subjetivo de que el flujo de los pensamientos se ha acelerado tremendamente; la falta de coherencia en el lenguaje que resulta de esto, es consecuencia de tal convicción a la que se combina una debilidad de la mente para almacenar recuerdos, de tal manera que los pensamientos se olvidan casi desde el momento en que se expresan. (5)

 

Esta situación es muy marcada en los consumidores novatos, no obstante, algunos usuarios habituales llegan a sortear tales efectos y aseguran que son capaces de sacarle provecho al proceso. El escritor William Burroughs (8), por ejemplo, dice que muchas de las escenas de su libro Naked Lunch las debe a la marihuana ya que ésta le ayudó a activar procesos mentales de asociación que en otra forma le habrían sido inaccesibles. El poeta norteamericano Allen Ginsberg por su parte, escribió un Primer Manifiesto para terminar con la Prohibición en el que describió sus propias experiencias con la marihuana en los siguientes términos:

Ocasionalmente prefiero usar marijuana que alcohol, y he venido haciéndolo durante varias décadas. Cuando digo ocasionalmente, lo digo en el sentido literal: He pasado bajo sus efectos más o menos las mismas horas que he pasado en las salas cinematográficas -a veces 3 horas a la semana, a veces 12 o 20 o más, como en los festivales de cine- experimentando siempre el mismo grado de alteración en mi conciencia normal respecto al misterioso universo lívido de alegría, dolor, descubrimiento, nacimiento y muerte; ocasionalmente he experimentado también bajo su efecto la vacuidad y el azoro ante sus formas y los estados de conciencia descritos en el Prajna Paramita Sutra, central para el budismo o incluso para la perspectiva cristiana o hindú del Cosmos... la conciencia bajo la marijuana transmuta la atención de los símbolos verbales estereotipados hacia los engranes de fenómenos sensoriales más directos, lentos, absorbentes, ocasionalmente minúsculos... la marijuana es un útil catalizador de percepciones ópticas específicas y áureas estéticas. Bajo la influencia de la marijuana entendí de una nueva manera la estructura de ciertas piezas de jazz y música clásica y estas comprensiones han permanecido válidas por años en mi conciencia normal. La primera vez que descubrí cómo mirar los Cuadros Mágicos de Klee (como estructuras espaciales tridimensionales) fue durante los efectos de la marijuana. Percibí ("honda") por primera vez la "petit sensation" de Cezane sobre el espacio capturado en una tela bidimensional (por medio del avance y el retroceso de colores, la organización de triángulos, cubos, etc., tal como el pintor los describe en sus cartas) mientras miraba Las Bañistas bajo los efectos de la marijuana. Y observé como nuevos muchos panoramas y paisajes de la naturaleza que antes, sin darme cuenta, había visto ciegamente; su imponencia y sus detalles se hicieron conscientes gracias al uso de marijuana. Estas percepciones son permanentes, cualquier experiencia estética profunda deja una huella y una idea respecto a que buscar para constatar después. (18)

 

En cuanto a los efectos físicos, tenemos que después de la administración se presenta una ligera aceleración del ritmo cardíaco, dilatación de los vasos sanguíneos, expansión de los bronquiolos, enrojecimiento de los ojos y sequedad de boca. La coordinación psicomotriz puede sufrir alteraciones dependiendo de la cantidad utilizada.

En mediciones con la técnica de electroencefalografía (EEG) las respuestas a la acción aguda de este psicoactivo evidenciaban una actividad cerebral propia de un patrón correspondiente a la vigilia, aunque otras veces se observaba una actividad cerebral de onda corta y lenta, típica del estado de reposo o sueño; además se reveló que las variaciones del EEG durante el sueño posterior al consumo de marihuana mostraban un cambio significativo en los patrones de sueño, ya que los sujetos reducían el número de movimientos oculares rápidos que caracteriza la fase REM y tenían más sueño no REM. (50)

En el caso de consumidores crónicos se han detectado anormalidades menstruales en las mujeres y disminución en las concentraciones de testosterona y cuentas espermatozoides reducidas en los hombres. No existe ningún reporte sobre posibles daños genéticos en bebés cuyos padres consumen habitualmente marihuana.

Varias de las fuentes consultadas señalan también que la mayoría de consumidores que han venido fumando marihuana diariamente durante un lapso mayor de dos años, presentan un patrón crónico de fatiga, pereza, inestabilidad emocional, falta de energía, falta de motivación, disminución de la productividad y pérdida de la iniciativa. Es necesario consignar también que otras fuentes lo niegan o simplemente no mencionan efectos acumulativos de la intoxicación crónica.

Los riesgos comparativos a nivel pulmonar entre fumar tabaco y fumar marihuana, son menores en el caso de la marihuana: el TCH actúa como broncodilatador abriendo los pulmones, mientras que la nicotina hace exactamente lo contrario; un cigarro de marihuana contiene menos alquitrán que uno de tabaco y como se necesita un menor número de fumadas del primero que de el segundo para experimentar sus efectos y éstos duran más en el caso de la marihuana, un consumidor inmoderado de tabaco fuma más cigarros que un consumidor inmoderado de marihuana; además no hay un sólo caso documentado de cáncer de pulmón debido al uso de marihuana en ausencia de tabaquismo.

Cabe mencionar que los riesgos derivados del acto de fumar pueden ser minimizados mediante el uso de vaporizadores o pipas de agua. Los alquitranes entran el organismo al momento de ser quemados. Un vaporizador o pipa de agua, no permite ningún tipo de combustión, lo único que hace es calentar la marihuana a 187ºC, temperatura suficiente para que el THC se transforme en un vapor o gas prácticamente inodoro. Este vapor de THC es lo único que inhala el usuario.

 

Potencial de dependencia

Es significativamente alto, aunque se trate únicamente de dependencia psicológica. El consumo reiterado genera hábitos y asociaciones condicionadas difíciles de romper. La marihuana no provoca dependencia física, por lo que su retiro no produce ningún síndrome abstinencial orgánico. No obstante, pueden presentarse algunos síntomas de orden psicológico como ansiedad, tensión o irritabilidad que desaparecen al cabo de unas semanas.

El fenómeno de tolerancia en el consumo de marihuana es bastante singular. Muchos usuarios que utilizan este psicoactivo por primera vez no suelen experimentar sus efectos sino hasta después de la segunda o tercera vez y mediante dosis elevadas, mientras que consumidores crónicos suelen presentar casos de tolerancia revertida, esto significa que, ante la repetición de la misma dosis por tiempos prolongados, ocurre un descenso en la cantidad necesaria para provocar los mismos efectos. Se ha comprobado que el THC se acumula en las zonas grasas del cuerpo y se reintegra lentamente al torrente sanguíneo para ser excretado, de manera que un consumidor habitual que tiene una reserva corporal del principio activo, requiere sólo de una pequeña dosis para echar a andar un proceso condicionante de activación del THC acumulado.

 

RECOMENDACIONES

¿Qué hacer en caso de emergencia?

La marihuana es una de las drogas con más altos márgenes de seguridad. Nunca se ha reportado un solo caso de muerte por intoxicación al fumarla. El único peligro inmediato que supone su consumo es la posibilidad de sufrir un llamado malviaje que se manifiesta por ansiedad, miedo e ideas paranoides, en cuyo caso se recomienda infundir confianza y serenidad al consumidor, cambiar de ambiente y de ser verdaderamente necesario, administrar 5 mg de haloperidol (Haldol®).

¿Cómo disminuir los riesgos al utilizar marihuana?

Sobre o.

RÉGIMEN LEGAL

La marihuana está prohibida, pertenece a la Lista I. En la práctica esto significa que no hay autorización alguna para comercializar marihuana con fines recreativos, a excepción de lo que ocurre en Holanda, quien no firmó la ratificación del tratado internacional correspondiente y en cuyo territorio es absolutamente legal la cosecha, venta y consumo de Cannabis y sus derivados en lugares espicíficos para tal efecto (coffe-shops, smart shops y grow-shops).

En el resto de los países adscritos a la ONU, para utilizar esta planta o sus dereivados con fines científicos hay que seguir una serie de trámites burocráticos que, al menos en México, suelen durar varios meses o años. En vista de que sus usos médicos todavía no están reconocidos por la Organización Mundial de la Salud, a nivel mundial aún no se autoriza su cultivo y comercialización con fines terapéuticos.

Sin embargo, cada día son más las regiones del globo terrestre que paulatinamente comienzan a despenalizar su uso con fines terapéuticos y recreativos, como Uruguay y algunos estados de Estados Unidos, como Washington y Colorado.

En marzo del 2000 el Tribunal Constitucional de Alemania también aprobó el uso terapéutico de la marihuana en todo su territorio, aunque mantiene la prohibición del uso recreativo para el resto de la población. Lo mismo ocurrió ya en el reino Unido y en España a partir de mediados del 2001.

En el caso de la legislación mexicana en materia de drogas, aún no se reconoce que la marihuana tenga ningún valor terapéutico, pero como el consumo de la misma no está penalizado, de acuerdo a las Tablas de penas previstas en el artículo 195 bis del Código Penal para el Distrito Federal en Materia Común y para toda la República en Materia Federal, portar hasta 5 g de MARIHUANA se considera como consumo personal y no se aplica ninguna sanción según el artículo 199 del mismo Código. La dosis media activa consignada en esta página de Las drogas tal cual... es de 250 mg (equivalente a un porro). Una cantidad mayor se considera como tráfico y sí está sujeta a penalización, dependiendo de la cantidad (Actualización enero 2015).

Recopilación de datos acerca del consumo de marihuana en México

PSICONÁUTICA

Mi experiencia con la marihuana (Karina Malpica)

La

Si quieres saber más acerca de mi trabajo, visita mi página web: Karina Malpica.

Si quieres saber más acerca de mis investigaciones con diferentes psicoactivos, visita mi canal de Youtube.

Si quieres saber más acerca de otros pscicoactivos, sigue en Mindsurf y navega a través del índice de psicoactivos.

HECHOS INTERESANTES

Denominaciones

No existen muchas fuentes que exploren la etimología de la palabra marihuana. Entre las pocas que hay, encontré un manual de capacitación de los agentes mexicanos de la Procuraduría General de la República (30) asegura que la palabra marihuana proviene del náhuatl malihuana, palabra compuesta por mallin que quiere decir prisionero, hua que significa propiedad, y la terminación ana, coger, agarra, asir. Se supone que los indígenas al identificar a la planta con el nombre de malihuana, quisieron expresar que la planta se apodera del individuo.

Los estadounidenses creen que marihuana es una contracción de los nombres propios María y Juana y la han convertido en marijuana.

En la actualidad, cada región tiene su forma particular de referirse a la marihuana. En México por ejemplo, se le llama mota, en Perú ganya y en España maría, mientras que los cigarros hechos con ella se conocen como chubys, dubis, toques, joins, porros o canutos.

La persona que consume este psicoactivo de forma regular también tiene denominaciones específicas, en México es un pacheco o un marihuano, aunque esta última palabra tiene connotaciones más bien despectivas; en España es un porreta y en términos despectivoso un fumeta. Quien está bajo los efectos de la marihuana, en México está pacheco, y en España está colocado.

Los antiguos usos rituales del Cannabis

En Nepal y el Tibet esta planta era utilizada desde tiempos inmemoriales por los yogis como ayuda en sus meditaciones, y los devotos varones la empleaban como símbolo de fraternidad consumiéndola en grupo. Un detalle revelador es que inicialmente no la fumaban sino que preparaban decocciones de la planta que bebían en un contexto ritual y con una periodicidad bastante espaciada. Quienes comenzaron con la costumbre de fumarla fueron los ancianos que recurrían a ella para matar el tiempo cuando su avanzada edad les impedía trabajar en el campo (Ver más al respecto en Entrevista con Helen Flix).

En África el consumo del cannabis se conocía como una fuente de placer y con fines religiosos mucho antes de la llegada de los Europeos. Conocida comunmente como dagga, los pigmeos, zulúes y hotentotes la utilizaban en sus rituales religiosos y como remedio curativo. se sabe que su uso en las ceremonias religiosas de Etiopía se pierde en la noche de los tiempos y que los primeros cristianos coptos la adoptaron en sus cermonias religiosas. (50)

En la India, los primeros sadhus (ascetas errantes), eran nómadas por propia voluntad, vivían en los bosques y cuevas o caminaban sin parar, alimentándose de las limosnas que la gente les dispensaba. Se suponía que a su paso por las distintas poblaciones irradiaban energía espiritual aumentando la conciencia de cada región y del planeta. Practicaban la austeridad física, incluido el celibato y largos periodos de ayunos.

Paulatinamente la figura de los sadhus fue decayendo, coincidiendo con el abuso del bhang que inicialmente utilizaban para concentrar sus pensamientos en lo divino y soportar las dificultades. Sus cabellos colgaban en forma de mechones largos y enmarañados, su piel estaba cubierta de arena o cenizas, y sólo portaban unos cuantos harapos o andaban desnudos. Creían que el consumo de bhang les confería un poder espiritual, les acercaba a la verdad y les servía para rendirle pleitesía a Shiva, de quien decían que se hallaba permanentemente bajo los influjos del cannabis. (50)

Investigadores como Gordon Wasson apoyan la idea de que tres mil años antes de nuestra época la India podía haberse encontrado al borde de una era psicodélica como la de Estados Unidos en los sesenta debido a la alta cantidad de sadhus fumadores de bhang en quienes era imposible determinar si predominaba la sattva (iluminación) o la tomas (indolencia), por lo que los brahamanes sabios habrían tenido que hacer todo lo que estaba al alcance de sus manos para evitar tal abuso. Esto explicaría también por qué el Gautama Sidartha el Buda estaba tan en contra de la intoxicación como para incluirla entre las cinco cosas prohibidas, junto con el asesinato, el robo, la mentira y el adulterio (Ver más al respecto en El hongo y la génesis de las culturas y las religiones).

Cannabis en América

De acuerdo a ciertos autores, el cáñamo fue introducido en América Latina por los esclavos negros (7, 10); de acuerdo a otras fuentes, llegó gracias a los colonialistas ingleses, españoles o portugueses (3, 37). En cualquier caso es un hecho que los indígenas mesoamericanos la adoptaron como parte de su medicina natural desde hace cientos de años. En la actualidad, los tepehuas y otros pueblos originarios de México la utilizan también con propósitos rituales, especialmente cuando escasea el peyote.

 

La DMT está en todas partes

Alexander n.

 

La DMT está en todas partes

Alexander n.

Las múltiples plantas que contienen DMT

En

 

La conexión entre drogas y evolución según Terence McKenna

Intenso

.

La gran investigación de Strassman sobre la DMT

Este

 

 

FUENTES DE CONSULTA

1. Brailowski, Simón: Las sustancias de los sueños: neuropsicofarmacología, FCE-CONACYT, Méx. 1995

2. Brau, Jean Luis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.

3. Escohotado, Antonio: Historia General de las Drogas, (tres tomos), Alianza, España, 1995.

4. Fericgla, José María, et all: Plantas, chamanismo y estados de conciencia, Col. Cogniciones, Los libros de la liebre de marzo, Barcelona, 1995.

5. Goodman, Alfred et all: Goodman y Gilman. Las bases farmacológicas de la terapéutica, 8va. edición, Panamericana, Argentina, 1991.

6. Heffern, Richard: Secrets of the mind-altering plants of Mexico, Piramid Books, USA, 1974.

7. McClean, Rebecca: The High Times interview with Terence McKenna, Internet.

8. McKenna, Terence: "Otra reflexión sobre las drogas", en Drogas la prohibición inútil, Milenio, México, 1995.

9. McKenna, Terence: "Time and mind", en Internet: http://www.lycaeum.org/drugs/other/mackenna

10. McKenna, Terence: El manjar de los dioses, Paidós, Barcelona, 1993.

11. Neitzke, Angelika: "Entrevista con Albert Hofmann", Revista Monográfica El idiota, No. 1, Barcelona, 2000.

12. Ott, Jonathan: Ayahuasca analogues, Natural Products Co., USA, 1994.

13. Ott, Jonathan: Pharmacoteon, Natural Products Co., USA, 1996. (Traducido recientemente por La Liebre de Marzo).

14. Roquet, Salvador y Pierre Favreau: Los alucinógenos: de la concepción indígena a una nueva psicoterapia, Prisma, México, 1981.

15. Schultes, Richard E. y Hofmann, Albert: Plantas de los dioses. Orígenes del uso de los alucinógenos, FCE, México, 1993..

16. Shulgin; Alexander & Ann: TIHKAL, Transform Press, USA, 1997. En Internet: http://Hyperreal.com/drugs/tihkal/

17. The Lyceaum, Drug Achives, (Internet http://www.lycaeum.org/drugs/dmt)

18. Weil, Andrew & Winifred Rosen: Del café a la morfina, Integral, Barcelona, 1993.

19. Strassman, Rick: DMT, The Spirit Molecule, Park Street Press, USA, 2001.

 

Otras webs con información al respecto

erowid.org/chemicals/dmt/dmt.shtml

wiki.dmt-nexus.me/DMT-Nexus_Wiki:Health_and_Safety