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Hongos |
VIAJE A HUAHUTLA Fotocrónica de Karina Malpica*
RESUMEN: Cuatro viajeros deciden ir a Huautla de Jiménez, Oaxaca, en busca de los hongos psicoactivos que han hecho famosa a esta tierra. Experimentan una velada nocturna al estilo mazateco y una ceremonia diurna al estilo de los primeros jipis. La autora realiza varias observaciones comparativas y un estudio del campo bioenergético antes, durante y después del efecto de la psilocibina sobre los viajeros. *NOTA: Las imágenes que aparecen con un marco blanco son de la fotógrafa Alicia Ahumada.
PRESENTACIÓN Gordon Wasson, un banquero retirado aficionado al estudio de la micología, se enteró de la existencia de un pueblo mexicano perdido en la sierra de Oaxaca, donde una curandera mazateca llamada María Sabina utilizaba unos hongos con propiedades psicoactivas, o sea capaces de alterar la conciencia. A finales de los 50 fue a visitarla y tuvo la oportunidad de participar en una de estas veladas de sanación.
Años después en un magnífico libro llamado El camino a Eleusis, Wasson describió de esta manera sus experiencias bajo los efectos de los misteriosos hongos:
Intrigados por estas asombrosas descripciones, muchos jóvenes mexicanos y extranjeros decidieron visitar Huautladurante la década de los 60, buscando en los sagrados hongos algo que "elevara el espíritu". Los primeros llegaron directamente con María Sabina, quien años despuéscomentó lo siguiente:
María Sabina dejó de recibirlos. Pero ellos tenían suficiente dinero para gastar en esa búsqueda, por lo que surgieron una serie de curanderos tradicionales e improvisados que, respondiendo a la demanda, les proporcionaron los hongos. Muchos jóvenes se quedaron a vivir en los paradisiacos alrededores de la comunidad, especialmente cerca de una cascada llamada “la regadera” en Puente de Fierro.
En el verano de 1969 el ejército mexicano y agentes federales intervinieron Huahutla para expulsar a los jipis, que según sus moradores habían hecho del lugar "un centro de alucinogenacióndesenfrendada". Dicen que el comportamiento de estos jóvenes, a los que consideraban “niños ricos en busca de aventuras”, fue lamentable. A pesar de esa expulsión, los jóvenes de aquella generación y de las siguientes no han dejado de ir a Huautla en busca de hongos. Cuarenta años más tarde, mis amigos y yo también decidimos ir a conocer este pueblo del que tanto hemos oído para ver qué onda… LOS VIAJEROS Gabo – antropólogo – sus padres son de Huautla – hizo su tesis sobre el legado de María Sabina – aceptó hacer este viaje en calidad de anfitrión. Alicia – fotógrafa – ha publicado sus imágenesde chamanes y curanderos mexicanos de diferentes tradiciones – le faltaban los sanadores mazatecos – aceptó ser nuestra fotógrafa oficial. Rocío – masajista – terapeuta - dirige sesiones de hongos entre sus familiares y amigos – los espíritus de los honguitos la iniciaron hace poco – decidió acompañarnos para conocer las antiguas fuentes de su nueva responsabilidad. Karina – investigadora de la conciencia -psicoterapeuta espiritual – autora de este sitio web – organizó esta expedición para realizar una observación experimental sobre los efectos bioenergéticos de los hongos – también para divertirse y conocer más… EL VIAJE Salimos de la Ciudad de México a las 11 de la noche y llegamos a Huahutla a las 10 de la mañana debido a que las lluvias habían provocado derrumbes en la vía corta y tuvimos que irnos por una ruta más larga.
En la estación nos ofrecieron honguitos en cuanto llegamos… Un indicio de la normalización de esta costumbre, seguido por la sorpresa del decorado de los taxis, con diferentes variedades de hongos.
Caminando por la ciudad nos dimos cuenta de que el nombre y la imagen de María Sabina se ha convertido en una marca comercial que varios transportistas utilizan.
Se venden estatuas suyas y los hongos están presentes en todo tipo de artesanías, aretes, llaveros, bolsas, camisas bordadas, etc.
Incluso una de las dos radiodifusoras principales se llama “Stereo Hongo”, ¿su eslogan? “alucinando ideas”.
El ala derecha de los murales que adornan el palacio municipal está enteramente dedicada a la sabia de los pequeños que brotan, los nti-si-tho, en lengua mazateca. El mural se llama “Mujer poeta de las flores”, su autor es Mario Fernández Merino.
Primero aparece un hongo con seis ojos, luego el rostro de María Sabina con una mirada cristalina y visionaria.
Después Xochipili, el dios prehispánico de las plantas psicoactivas bajo el cual crecen hongos azules.
También hay cráneos y brazos levantados al cielo, implorando a los rostros de dioses o antepasados indeterminados. Luego unos ojos color marrón en medio de los cuales aparece de nuevo María Sabina, con un halo de luz alrededor de su cuerpo y el fuego de su compasivo corazón expuesto.
A su lado hay una mujer que parece estar pidiendo ayuda para su tierra o algo así...
En la actualidad hay muchas mujeres que siguen el mismo perfil que María Sabina, Doña Paulinaes una de ellas. Está reconocida como sanadora mazateca mediante un diploma que otorga la Secretaria de Salud en un intento por diferenciar a los sanadores tradicionales de los impostores improvisados. Ella Admira mucho a María Sabina y también realiza veladas con hongos.
Gabo nos la presentó. Vive en una comunidad de Huahutla llamada San Mateo, donde las casas repartidas en las laderas de los cerritos no tienen vayas y están bastante comunicadas unas con otras, vas subiendo por pequeñas escaleras o directamente por la tierra y encuentras abiertas las puertas hacia la intimidad de los vecinos. Muchas no están terminadas, no tienen agua corriente, ni cuentan con los servicios básicos. Sin embargo, a pesar de la pobreza, sus habitantes son muy honestos y muy hospitalarios.
El patio de la casa amarilla de doña Paulina estaba lleno de plantas y tenía un hermoso floripondio blanco en plena floración. Había perros, gatos y un gallo con mucha personalidad.
Mientras esperábamos a que cayera la noche, Gabo nos llevó a conocer el antiguo árbol representativo del lugar, el Yoloxóchitl, y nos compartió algunas observaciones de su tesis antropológica sobre Huahutlaparami canal de videos en Youtube. Huahutla tiene un alto índice de alcoholismo, como otras ciudades mexicanas cuyo retraso económico en comparación con las principales ciudades es bastante extremo. El nivel de escolaridad también es bajo.
Gabo por ejemplo, es el primero de su familia en titularse, un gran logro para él y sus padres que le han podido brindar esa oportunidad emigrando hacia el centro de México para tener un mejor futuro material. Lo cual consiguieron a costa de una gran nostalgia de su propia tierra a la que esperan regresar en cuanto se jubilen. En Huahutla ni una sola cadena comercial está presente. No hay cines, ni teatros, ni deportivos. Sólo muchas iglesias católicas y sectas cristianas. Al mismo tiempo hay muchas creencias en el “mal de ojo”, y en “las envidias” de los vecinos y hasta de los mismos familiares, a quienes se les atribuye la mala suerte, la falta de trabajo, las rupturas de pareja, los accidentes y cualquier acontecimiento adverso.
Hay una gran sensación de vulnerabilidad y victimismo, del cual la misma María Sabina, nunca pudo escapar. Murió quejándose del maltrato de sus exmaridos, del desagradecimiento de sus familiares, del uso que muchos hicieron de su nombre, de los efectos secundarios de los jipis corrompiendo Huahutla y de muchas otras cosas más… No obstante, se fue con su gran corazón lleno de compasión… Un amigo mío que estuvo con ella en sus últimos días en el hospital me contó que había pedido tres cosas: un hospital, mejores vías de comunicación e instrumentos musicales para la banda de Huahutla. Extraordinaria mujer que se fue deseando lo mejor para los suyos a pesar de ser el motivo de su amargura.
El ayuntamiento ha declarado su tumba de interés turístico y ha puesto carteles alusivos para guiar a los visitantes.
La encontramos sucia y nos entretuvimos limpiándola un poco e improvisándole un prematuro altar de muertos como homenaje a su buen corazón…
VELADA MAZATECA CON DOÑA PAULINA La única recomendación previa que recibimos por parte de doña Paulina antes de la ceremonia fue que no comiéramos nada después de las 4 de la tarde. Ella misma nos ofreció frijoles y un caldo con carne de res para comer. Cuando finalmente llegó la noche registré con mi equipo Auravisión las señales bioenergéticas de los participantes para tener una medida de base decada uno antes de ingerir los hongos.
Este equipo tiene un sensor en el que se coloca la mano izquierda. Mide el coeficiente de tensión/relajación, la temperatura, la humedad y otros biodatos de la piel. Esta información la traduce en gráficas numéricas que dan cuenta de la situación de del sistema bioenergético de la persona al momento de poner su mano en el sensor. (Si quieres saber más al respecto, visita la página dedicada a mis observaciones experimentales en www.mind-surf.net/drogas/experimentos)
PAULINA
La simulación de su “aura” presentaba un color lavanda, que según el software de la máquina está asociado con lo “mágio, futurista, místico, imaginativo, sensitivo”. El “chakra” (centro de energía) que tenía más alto era el sexto (asociado con la visión e intuición) funcionando al 60% de su capacidad, seguido del séptimo (espiritualidad) y del tercero (fuerza de voluntad) al 50%. El primero (conexión con la tierra), segundo (energía sexual), cuarto (amor, empatía) y quinto (comunicación), los tenía al mismo nivel, o sea 30%. En resumen, antes de ingerir los hongos, doña Paulina presentaba un promediobioenergético de 40%. ALICIA
La simulación de su aura resultó color naranja, descrito como “creativo, expresivo, analítico, autoconfianza”. Su primer, segundo quinto y séptimo chakra estaban al 40%, los demás al 30%. De forma que antes de ingerir los hongos presentaba un promediobioenergético de 35,71%. GABO
La simulación de su aura resultó Índigo-azul, “compasivo, sentimientos profundos, introvertido, artista”. Su segundo chakra era el más alto 50%, seguido del primero y quinto al 40%; el cuarto, sexto y séptimo estaban al 30% y el más bajo era el tercero, que estaba al 20%. Antes de ingerir los hongos presentaba un promediobioenergético de 34,28%. ROCÍO
Al igual que doña Paulina, la simulación del “aura” de Rocío presentaba un color lavanda, asociado con lo “mágio, futurista, místico, imaginativo, sensitivo”. Su séptimo chakra estaba al 70%, seguido del sexto al 50%; el cuarto al 40%, el segundo al 30% y los otros tres al 20%. Antes de ingerir los hongos presentaba un promediobioenergético de 38,57%. KARINA
El color de la simulación de mi aura era violeta, descrito como “intuitivo, creativo, sensual, visionario, carismático, místico”.
Mi chakra más activo era el sexto al 60%, seguido del séptimo, al 50%. Mi cuarto y quinto chakras estaban al 40%, el primero y el tercero al 30% y el segundo al 20%. Antes de ingerir los hongos presenté un promedio bioenergético de 38,57%. Después de las mediciones doña Paulina se puso un traje blanco con hongos bordados y vistió a Alicia a la usanza de las mazatecas, incluso la peinó con sus trenzas y la dejó muy guapa.
Luego procedió a cantar y sahumar los hongos antes de dárnoslos. Mientras nos hacían efecto aproveché para pedirle a doña Paulina que nos contara algunas cosas sobre su vida y su trabajo, para poner la entrevista enmi canal de Youtube. Básicamente nos contó que empezó a realizar veladas después de que su esposo murió, cuando ella se enfermó y se curó precisamente tomando los honguitos. Poco a poco comenzó a ofrecerlos a otros y ahora viene mucha gente a visitarla desde varios lugares de la República mexicana y ella a veces viaja también a hacer sus ceremonias al interior del país. Después apagamos las luces y nos quedamos en silencio mientras ella cantaba canciones católicas, invocaba a los ángeles, arcángeles y santos; les pedía por nosotros, para que nos fuera bien en el trabajo, para que se disiparan los “males” y las “envidias”de los que ella suponía que todos éramos objeto. Gabo recibió con agradecimiento estas súplicas, ya que son parte de su idiosincrasia. En cambio, mis amigas y yo nos sentimos un poco perturbadas “por toda la cuestión de los rezos y demás cosas católicas”, aunque tuvimos mucha paciencia y comprensión hacia la identidad cultural mazateca, tan distinta a nuestra ideología urbana y permanecimos en silencio. Bueno, casi… En algún momento le dije a doña Paulina que yo más bien quería dar gracias precisamente por lo contrario, por tanto trabajo que tengo y por lo bien que me trata la gente, jeje. A mí, lo que realmente me gustó mucho es que dedicó unos momentos a cada uno de nosotros para apapacharnos como buena abuela.Después de eso, salí al baño y decidí ya no regresar. Me senté al lado del floripondio y me puse a fumar uno de mis Benson mentolados. Este era mi tercer viaje con hongos. El primero fue en Tepoztlán, donde un amigo me enseñó a identificar los pajaritos, me comí uno y al poco rato los demás empezaron a verse fosforescentes y seguí cortándolos y comiéndolos hasta que llegamos a una cascada en la que pasamos el resto del día. Conservo grandes recuerdos de este viaje en la naturaleza, porque fue la primera vez en mi vida que realmente me conecté con ella. Tiempo después iba con un novio que tuve, estábamos caminando en el interior del parque de Palenque hacia las ruinas, y de pronto salió de la nada un hombre que nos ofreció sanisidros, los compramos y amablemente nos dejó en una cascada para que pudiéramos disfrutarlos. Fue otro viaje memorable en conexión con la madre Naturaleza, donde mis sentidos estaban muy agudizados.
Yo no experimenté ninguna sinestesia. Francamente los cantos de doña Paulina, más que acompañarme, me atosigaron un poco. Misensibilidad no estaba tan agudizada esta vez, mi cigarrillo no tenía un aroma como jamás otro ha tenido… Y nunca salí de mi cuerpo. Estuve totalmente en mi mente, analizando mis actos con plena conciencia y lucidez.Tanto así que el tabaco comenzó a parecerme un hábito realmente desagradable.
Cuando entré a la universidad comencé a fumar tabaco, después lo dejé unos años y volví a recurrir a éla raíz de una ruptura sentimental (justo en aquel viaje a Palenque, un par de días después de los honguitos, mi novio y yo rompimos y me bajé del coche directo a comprar unos Benson mentolados que realmente sí me supieron a gloria y me calmaron muchísimo). Desde entonces he dejado y retomado el tabaco varias veces por motivos similares. A nivel consciente, como consuelo; pero en el fondo, debido a un sentimiento de insuficiencia, lo cual lo convierte al mismo tiempo es un castigo, ya que perjudica mi cuerpo físico y afecta mi campo energético. Después de un rato mis amigos fueron saliendo uno por uno. Rocío, la más experimentada de los cuatro, también ha hecho todos sus viajes en la naturaleza y a la luz del día, por lo que encontró esta experiencia muy diferente y salió a explorar las energías de la noche. Alicia estaba experimentando su primer viaje, adentro estaba nerviosa y afuera se sintió en paz.Gabo vino a vernos, él tuvo un viaje de gran intensidad, como todos los que ha tenido en este tipo de veladas dentro de su tradición y su contexto cultural. Como él dice, es parte de su identidad. Yo aproveché la salida de todos para volver a medir nuestro campo bioenergético. Doña Paulina ya se había retirado a descansar, así es que no la molestamos.
El campo bioenergético de Alicia ahora reportaba 25,71% o sea 10% menos que antes de comenzar la velada. Su tercer chakra había subido 10 puntos, pero el primero, segundo, quinto y séptimo chakras habían bajado 20 puntos cada uno. El campo bioenergético de Gabo reportaba 37,14% o sea 3,14% más que antes de comenzar. Su primero y segundo chakras habían bajado 20 puntos; el tercero y el quinto habían subido 10 puntos cada uno y el sexto aumentó bastante, de 30 pasó a 60%. El campo bioenergético de Rocío reportaba 34,28% o sea 4,28% menos que antes de comenzar. Su tercero y quinto chakras subieron 20 puntos; el primero y segundo descendieron 10 puntos respectivamente, el sexto chakra bajó 20 puntos y el séptimo reportaba 30 puntos menos. Mi campo bioenergético (Karina) reportaba 40% o sea 1,43% más que antes de comenzar. Mi tercero, cuarto y séptimo chakras bajaron 10 puntos respectivamente, mi primer y segundo chakras aumentaron 10 puntos, y mi quinto chakra subió 20 puntos. Después de realizar estas mediciones (no las comparativas) salí a fumar de nuevo con esa mezcla de placer y culpa propia de lo que ya ha dejado de ser un hábito disfrutable y se ha vuelto un vicio desagradable. Así es que decidí hacer un ritual de despedida del tabaco. Junto con mis solidarias amigas deshice los cigarrillos que me quedaban en la cajetilla, le di las gracias al espíritu del tabaco por haberme acompañado fielmente todo este tiempo y comencé a fumarme el último, con mucha reverencia. Pero me lo acabé sin ella, y lo apagué mecánicamente, porque Alicia estaba contándonos su experiencia con la limpieza hepática, algo que llevo tiempo escuchando y se me antoja mucho hacer. El hígado es el órgano más importante para mantener limpios todos los sistemas corporales y además, a nivel energético, es el asiento de las emociones reprimidas. Así es que limpiándolo no sólo recuperas el vigor físico, sino que limpias el cuerpo emocional de toxinas sentimentales que te hacen recaer en viejos patrones. ¡Justo lo que necesitamos! Las tres nos dimos la mano y nos comprometimos a la restauración de nuestros vehículos físicos. Terminamos la noche hablando de vegetarianismo, meditación y otras cosas que a cada una le han sido de utilidad en su camino de recuperación de nuestras respectivas y diferentes adicciones. A la mañana siguiente realicé la última medición de nuestra bioenergía después de una noche de descanso y asimilación de la experiencia.
PAULINA
Ninguno de los chakras de doña Paulina reportó ninguna variación. ALICIA
Cuatro de sus chakras bajaron (el primero, el segundo y sobre todo el quinto y el séptimo) y sólo uno subió (el sexto), pero en promedio registró un descenso de su energía antes de la velada. GABO El campo bioenergético de Gabo ahora reportaba 35,71% o sea 1,42% menos que la segunda medición, pero 1,42% más que antes de comenzar la velada. Esta es la tabla comparativa de sus tres mediciones:
ROCÍO El campo bioenergético de Rocío ahora reportaba 37,14% o sea 2,85% más que la segunda medición, pero 1,42% menos que antes de comenzar la velada. Esta es la tabla comparativa de sus tres mediciones:
KARINA Mi campo bioenergético por la mañana reportaba 38,57% o sea 1,42% menos que la segunda medición, pero exactamente igual que antes de comenzar la velada. Esta es la tabla comparativa de mis tres mediciones:
La energía de mi primer y séptimo chakras se redistribuyó entre el segundo, el cuarto y el quinto, pero no retuve el incremento temporal que tuve durante la velada. En contraste, los rangos de otros registros han sido considerablemente más amplios. Por ejemplo, con ayahuasca se registraronaumentos de 50% y descensos de menos 35.71; con san pedro de +42.85% hasta -11,42; y con cannabis de +48,57 hasta -44,28. CONCLUSIÓN: Podríamos decir que esta velada, en cuanto a fluctuaciones de los niveles bioenergéticos se refiere, estuvo bastante suave. Hipótesis: Esto pudo haberse debido al set (entorno), al setting (estado de ánimo), y a que no era muy alta la dosis (ya sea la cantidad de hongos o de psilocibina contenida en ellos). En mi experiencia subjetiva así lo experimenté también, lo cual se trasluce en la descripción que había realizado líneas atrás, antes de conocer estos resultados. Apenas ahora que estoy haciendo esta parte de la crónica realicé los cálculos. Aquella mañana después de llevar a cabo la última medición, aún no sabíamos los resultados. Doña Paulina nos dio de desayunar y nos dijo qué es lo que ella había percibido en cada una y nos preguntó acerca de nuestras respectivas experiencias. Luego nos informó que nos cobraría mil pesos a cada una (eso incluyó el hospedaje, la comida, el desayuno yla velada). Pasamos el resto del día visitando Huahutla y descansando. A la mañana siguiente doña Paulina nos ofreció continuar con nuestra sanación mediante una limpia con huevo y una lectura del maíz.
También nos dijo que esa noche llevaría a cabo una velada especial para atender a una persona enferma y que si queríamos, podíamosparticipar nuevamente (volviendo a pagar mil pesos). Rocío y yo coincidimos en que no queríamos experimentar más veladas mazatecas, que la próxima vez que comulgáramos con los honguitos sería a nuestro estilo, más jipi, o sea, de día, en la naturaleza y con un sencillo ritual propio. Así es que nos dirigimos hacia la estación de autobuses. Alicia quiso quedarse para fotografiar la sesión de doña Paulina. Gabo también se quedó para hacer unos encargos y visitar a sus familiares. CEREMONIA JIPI EN LA CASCADA DE HUAHUTLA
Cuando Rocío y yo llegamos a la estación, nos enteremos de que el autobús aún tardaría un buen rato en llegar, así que se nos ocurrió preguntarle a un taxista dónde podríamos conseguir unos honguitos, ¿y cuál fue su fantástica respuesta? “Mi mamá hace veladas…” Agradeciendo la sincronicidad, cambiamos felizmente de planes y fuimos a dar a la humilde casa de nuestro nuevo amigo.
Aún más pobre que la de doña Paulina, ésta no era de ladrillo, sino de lámina, con un fogón de leña en lugar de cocina; supongo que mucho más parecida a lo que debió de ser la casa de María Sabina que visitó Gordon Wasson. Aprovechando la oportunidad que nos brindó el destino, le hice una breve entrevista a doña Elulalia para el Youtube. Nos contó que sus padres eran aún más pobres que ella, que antes no tenían ni siquiera camas y dormían en el suelo.
Dijo que sus abuelos consumían los hongos como medicina y así lo ha venido haciendo toda su familia ya que las medicinas son muy caras para ellos. Nos contó que sus vecinos la consideran una bruja por hacer veladas y que la policía judicial alguna vez se apareció por el lugar, pero insistió en que ella usa los hongos como medicina y no como droga. Aun así fue muy precavida y nos dejó en su casa mientras iba a buscar nuestros honguitos. Cuando regresó con ellos, le contamos que Rocío era su colega citadina y que haríamos nuestra propia ceremonia en la naturaleza y de día, lo cual a ella le pareció rarísimo. Le pedimos que nos sahumara nuestros honguitos y nos hizo un rezo muy bonito frente a su altar, que también quedó grabado en el video. Nos quería cobrar ¡sólo 140 pesos por los honguitos! Le dimos 500. Se quedó muy contenta y tan agradecida como nosotras con ella...
Luego le pedimos a su hijo que nos llevara a “la regadera”, o sea, la cascada en Puente de Fierro donde los primeros jipis que llegaron a Huahutla solían hacer sus sesiones psicodélicas.
Un lugar muy hermoso, aunque por desgracia, bastante lleno de basura. Lo limpiamos un poco antes de comenzar nuestra ceremonia, pero no pudimos sacar tanta cosa que la gente ha ido tirando allí a lo largo de los años.
Si algún día se te ocurre a ti ir a visitar este maravilloso lugar, ojalá te acuerdes de llevar al menos un costal y colabores a la restauración de la belleza original de este paraíso que los jipis disfrutaron intacto. Sería muy bonito que nuestra generación pudiera restaurarlo para que las próximas vuelvan a encontrarlo limpio… Otra cosa sincrónicamente memorable que ocurrió cuando llegamos a “la regadera“ fue que ¡justo en esos momentos Alicia estaba allí sacando fotos de la cascada! Acompañada de Gaboy el nieto de doña Paulina (que nos hizo de intérprete, ya que ella sólo habla mazateco y muy poco español). Gracias a este afortunado encuentro pudimos estar todos juntos en nuestra ceremonia neojipi o newage y tener estas dos maravillosas fotos profesionales que Alicia nos sacó a Rocío y a mí junto con los honguitos de doña Eulalia:
Aquí estaba solicitándole al Gran Espíritu que a través del efecto de los honguitos me guiara, me protegiera, me permitiera disfrutar y aprender algo útil, por mi bien y el de todos los involucrados conmigo…
Después de comerlos nos despedimos de nuestros amigos que regresaron con doña Paulina. Rocío bajó cerca del río y yo me dediqué a pasear y sacar algunas fotos mientras esperaba los efectos. Luego empezó la fina lluvia que precedió el gran viaje y me fui a refugiar en el gran castaño que hay frente a la cascada.
Me senté un rato a meditar con la técnica Vipassana (que consiste en concentrar toda tu atención en lo que está ocurriendo en el interior de tu cuerpo, subiendo por los dedos de los pies parte por parte hasta a la punta de la cabeza). Más tarde, cuando dejó de llover, bajé a buscar a mi amiga.
La encontré en una roca junto al río. Al estar a su lado, de pronto comencé a sentir mucho miedo, Rocío me dijo que alguien no quería que estuviésemos allí, que estaban tocando unos tambores. Como yo no escuchaba nada, le pregunté si se trataba de entidades de la dimensión astral que ella podía percibir y yo no, y me dijo que sí. Entonces, por mi parte les pedí disculpas en voz altaa los espíritus de la naturaleza, porque se me olvidó solicitar permiso para estar allí. Despuésme fui a las rocas de más arriba y puse en práctica mi entrenamiento para evadirlos malos viajes concentrando mi atención en una dimensión más elevada. Para lograrlo comencé a dar gracias por todo lo que tenía que agradecer en esos momentos que era muchísimo… Lo hice desde el momento presente hacia atrás. Agradecí que doña Eulalia sí hubiera podido conseguirnos los honguitos, que Rocío y yo nos topamos, de entre todos los taxistas posibles, precisamente con uno cuya madre hacía veladas. ¿Cuántas posibilidades hay de esto? Agradecí que ambos fueran tan honrados y serviciales, agradecí la oportunidad de conocer a una sanadora mazateca que nunca había atendido a forasteros y agradecí su amoroso rezo. Después agradecí a doña Paulina por atendernos tan consideradamente, por darnos lo mejor de sí misma a través de su comida, por cedernos su espacio, por hacernos una velada para desearnos el bien de la manera en que ella lo concibe, por haberse prestado con tan buena disposición a la entrevista y a las mediciones. Agradecí no haber estado sola en estas aventuras;de corazón experimenté una profunda gratitud hacia a mis tres amigos por acompañarme, por jugar conmigo a mis juegos de investigadora y por lo que cada uno de ellos aportó en su ser único. Por supuesto agradecí especialmente al espíritu de los honguitos que nos haya guiado hacia estas dos mujeres mazatecas, portadoras suyas, el hecho de que se nos hubiera entregado tan fácilmente a través de sus amorosas manos, que hubiera respondido a mi petición de estudiarlo a través de mi máquina Auravisión entretejiendo toda este fluido, sincrónico y divertido viaje, que en esos precisos instantes estaba siendo coronando con unos grandiosos efectos psicodélicos, jeje. Sólo había experimentado algo así tan fuerte bajo los efectos del LSD. Veía patrones fractales de colores brillantes en la textura de las cosas que observaba con la vista levemente desenfocada. Al estar concentrada en mi sesión de agradecimiento, tenía la mirada perdida entre las rocas llenas de botellas de plástico. Entonces comencé a notar los bellos efectos caleidoscópicos. Por ejemplo, estas nubes, tú las ves así:
Pero yo las veía más o menos así:
Bueno, esto sólo es para dar una idea… Desafortunadamente es lo más similar que pude hacer con mi programa de dibujo, pero eran mucho más bonitas, con patrones caleidoscópicos de luz que se repetían. Fractales en realidad. Bellísimos, simétricos. Asombrosos. Les tomé una foto por si acaso la cámara podía captar lo que yo estaba viendo, pero obvio que no, jeje, no había psilocibina en sus circuitos… El caso es que durante un buen rato me la pasé genial, de vuelta a la infancia, riéndome de mis tonterías, admirando las visiones psicodélicas, el buen viaje de me dio la “falda ceremonial” que me puse para la ocasión (con dibujos de Alex Grey), yjugando con mi camarita bloggie. Grabé un pequeño video con la petición que ya escribí líneas atrás de ir a levantar la basura de ese paraíso y se me ocurrió que cuando la editara, sería bonito mezclar las imágenes y el sonido del caer del agua de la cascada con una canción de Emma Pickerillque me gusta mucho, “This is our world”. La escuché por primera vez en una ceremonia de ayahuasca con Diego Palma en Pisac (un pueblito cerca de Cusco en Perú). Es muy neo-jipi y no hubo nadie que no se riera con alguna parte de la letradonde dice que hay que fumar un porro con los rastas para congraciarse con su dios... Me puse a tararearla pero sólo recordaba una o dos estrofas. Como la traía grabada en mi mp3, dentro de la mochila que dejé refugiada en el gran roble, subí para oírla completa. (Si quieres puedes descargártela en la web de Diego: www.ayahuascawasi.com/espanol/canciones-medicina para que las escuches mientras lees esta parte de la letra que es la que más me gusta:) This is our world, its our galaxy, our home And I name Buddha and Jehovah, I name Krishna, I name Christ Mi mp3 tenía puesta la función random, que elige aleatoriamente las canciones o pistas que tiene grabadas en la memoria, así que enseguida empecé a escuchar una lección de Un Curso de Milagros. Es un manual muy grueso que trata acerca de qué cosa es el ego (un sistema de pensamiento que nos mantiene en la matrix ilusoria debido al miedo), cuáles son sus trampas y cómo podemos abandonarlo. Tiene 3 partes, un libro de texto que contiene la teoría, otro con 365 ejercicios para aplicarla y una parte final para aclarar dudas. Un desconocido amigo español hizo el enorme trabajo de grabar todas las lecciones del libro de texto y otro desconocido amigo venezolano las subió en 4share para que la gente se las pueda descargar gratis: hwww.4shared.com/ Gracias a ellos y a la sincronicidad, en aquellos momentos de mi viaje pude escuchar la lección 16.7, que por supuesto era justo la que tenía que escuchar para complementar mi cierre de ciclo con el tabaco, profundizando en el hecho de por qué volví a fumar y fortaleciendo mi decisión de no volver a hacerlo, al identificar y desactivar la verdadera causa. Lo primero que escuché fueron estas palabras:
Es difícil explicar en pocas palabras lo que se requiere para comprender el párrafo anterior, ya que hay que haber leído antes las lecciones anteriores que van en secuencia, pero lo intentaré... Yo siempre había creído que si Dios realmente existía, y si realmente era un Dios amoroso, sabio y todopoderoso, era imposible que hubiera podido crear un mundo tan cruel, absurdo y paradójico como éste. Así que cuando leí el Curso, me pareció la primera explicación lógica que encontré sobre esta cuestión. El Curso postula, como los antiguos textos budistas e hinduistas, que estamos viviendo en una ilusión, que ellos llaman maya y nosotros ahora le decimos matrix. El Dios creador primordial NO creó esta matrix, fueron sus hijos, los primeros dioses, creados a su imagen y semejanza, con todos sus súper poderes. En la perfección del Reino de Dios, nadie era su favorito, todos eran amados en igual manera, eterna e inmutablemente. Los hijos desearon experimentar lo único que no se podía experimentar en ese paraíso de amor perfecto, o sea, qué se siente ser especial, qué se siente ser el favorito de Dios. Como esto no podía experimentarse allá, ellos (o mejor dicho nosotros) los hijos, creamos estos simuladores, que son el tiempo, el espacio, los planetas nuestros cuerpos, que son los vehículos o avatares con los que jugamos en estas matrix o estos mundos a ver qué se siente ser rey o presidente o súperestrella o gurú o comandante lo que sea que a cada quien le haga sentirse especial y diferente de los demás. Para poder jugar a esto teníamos que repartirnos los papeles, reencarnar, jugar sin súperpoderes y olvidarnos de que era un juego. Por eso es que estamos aquí ahora… Dice el Curso que la mente es el instrumento más poderoso jamás creado y si se convence a sí misma de que no tiene súper poderes y está atrapada en un cuerpo vulnerable y limitado… ¡así lo experimenta! Y así nos metimos en este mega lío que es la rueda del Samsara, el enorme sueño, o el ciclo de reencarnaciones en el planeta Tierra. Un Curso de Milagros es un manual para ayudarnos a recordar todo esto, reprogramar nuestras creencias, ahorrarnos tiempo y recobrar nuestros súper poderes para iluminarnos… o sea, para regresar a la verdadera Realidad donde sólo el amor es real, fuera de todos los múltiples niveles de la matrix en la que estamos jugando. El escape comienza reconociendo que todos somos iguales, que somos dioses y somos Uno, y para ello hay que renunciar por completo al deseo de ser especial. En sí mismo este deseo es lo que mantiene la ilusión y causa el sufrimiento. Hay muchas páginas para explicar esto en el Curso y a medida que avanzas en ese conocimiento, llegas a comprender muchas cosas; entre ellas, que el amor de pareja, lo que el curso llama “la relación especial”, es la mayor trampa del ego porque proyectas sobre otra persona, a quien consideras especial, tu propio deseo de serlo. Cuando la persona te hace caso, sientes que se confirma, sientes que ambos son especiales y experimentas la ilusión de felicidad, o sea algunos momentos de felicidad dentro de la ilusión, que son irremediablemente arrebatados por cualquier otra trampa del ego que disfraza el miedo de mil formas. Luego la relación se vuelve una cosa aburrida, medianamente soportable o un infierno. Y si la rompes, buscas otra persona y así te encadenas pensando que si algún día consigues el amor ideal serás feliz, pero como no existe… pues esa es la peor trampa y te quedas en la matrix intentando alcanzarla. Al escuchar ese párrafo que copié arriba, pensé que en verdad, había estado escogido a mis “compañeros especiales” en función de lo que el último “me hizo” o buscando a alguien que me diera lo que el anterior no me dio. El pasado realmente estaba condicionando todas mis elecciones y yo he estado buscando que el siguiente me haga una reparación del dolor o la insatisfacción y viviendo en función del pasado no se puede experimentar el amor incondicional en el presente. Para salir de este enredo, según el Curso, tienes que transformar todas las relaciones especiales en relaciones santas, donde realmente abandones el pasado, el juicio, la culpa y sobre todo, la idea de que alguien (o el mundo) te debe algo y cuando encuentres al “amor de tu vida”, él o ella te lo va a pagar y entonces “todo tendrá sentido”... La lección que escuché en la cascada de Huahutla continuaba de la siguiente manera:
Al reflexionar sobre esto me quedó claro que eso era justamente lo que estaba haciendo. Cuando alguien que yo consideraba especial me rechazaba, sentía que algo estaba mal en mí y me castigaba por ello con un cigarro que me proporciona un daño físico a cambio de un consuelo momentáneo. Efectivamente me la he pasado buscando la especialidad en otro y no la gloria en mi interior.
Qué obvio es lo obvio, cuando uno le pone atención… Yo sólo he estado “enamorada” de una parte de esos hombres y me enfada que ellos hayan hecho lo mismo y no me hayan apreciado en mi totalidad… La clave para salir de todos estos rollos es el perdón hacia uno mismo y hacia aquellos que cayeron en las mismas trampas que uno... Entonces llega la paz y la reconciliación de corazón y el amor se ve como una alternativa deseable y posible... hasta que eventualmente se convierte en la única experiencia, y cuando lo único que experimentas es amor, ya estás iluminado, jeje... Bajo los efectos de los honguitos, lo que te cuento no era teoría, sino la obvia verdad de la situación en la que estoy y del camino que estoy transitando. Es como la comparativa de las fotos, sin los efectos de los hongos psicoactivos no se ve la psicodelia geométrica y de igual manera, sin los efectos, el Curso es sólo una muy buena teoría, pero no se experimenta como una cosa tan posible y deseable, como la verdad más obvia... Al menos esto es lo que yo estoy felizmente experimentando con ayuda de los catalizadores que son las plantas. Así es que cuando terminé de escuchar la lección, mi corazón quedó lleno de reconciliación hacia todos los hombres de mi pasado y hacia mí misma, le pedí perdón a mis pulmones por todo lo fumado y luego experimenté una dulce paz en la que al fin encontré un atisbo de gloria dentro de mí. Justo en esos momentos vino Rocío y le puse a ella otra lección aleatoria del Curso. Poco después llegó por nosotras nuestro amigo taxista que nos llevó a la estación de autobuses de Huahutla para regresarnos a la Ciudad de México. En el camino lloré de felicidad y agradecimiento... A la mañana siguiente, ya en casa, me sentía tan extremadamente bien mientras deshacía la maleta, que se me ocurrió medir mi campo energético y los resultados fueron impresionantes.
Mi promedio bioenergético subió a 77,14%. Esta vez sí había una elevación energética considerable, de 38,57%, como las que he registrado en otras observaciones con psicoactivos. Esta es mi tabla comparativa final:
La evolución natural humana es muy lenta, aumentar el promedio de bioenergía que mide el Auravisión de manera considerable y permanente puede tomar años. Desafortunadamente en algunos casos incluso puede descender o quedarse sin cambio... Mi teoría es que las plantas maestras, bien utilizadas, pueden acelerar nuestro desarrollo personal, abriéndonos ventanas de oportunidad para ver qué es lo que nos está obstaculizando en un momento determinado. Pero después hay que usar técnicas de meditación, de trabajo terapéutico, de ejercicio físico, o lo que cada quien necesite para “aterrizar” lo aprendido o para conservar la sanación recibida y de esta forma acelerar nuestra lenta evolución humana. Pero en fin… eso esto es teoría… habrá que verlo con el tiempo y con la práctica… de momento, esta es la única y objetiva CONCLUSIÓN: Esta segunda ceremonia, en cuanto a fluctuaciones de los niveles bioenergéticos se refiere, me provocó un aumento mucho mayor. Hipótesis: Esto pudo haberse debido al set (entorno), al setting (estado de ánimo), y a que la dosis fue mayor (la cantidad de hongos y de psilocibina contenida en ellos). O sea que los viajes con hongos NO son menos intensos que con otros psicoactivos. En el futuro me gustaría repetir estas mediciones con más sujetos experimentales en condiciones que permitan un mayor control de las variables involucradas. Si te interesa participar altruistamente, escríbeme por favor a drogas@mind-surf.net
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