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Textos sobre sanación del alma "Cortando lazos que atan: el ejercicio de la figura del ocho"
“Dos personas que mantienen una estrecha relación invariablemente proyectan parte de sí mismas en la otra persona, de modo que ninguna de ellas es un individuo claramente delineado y separado. Si llegaran a cortar los lazos que las unen sin que se haya logrado un retiro de cada una dentro de su propio espacio, el resultado sería confuso, pues cada una seguiría cargando con las proyecciones de la otra, como una superposición que cubriría el yo real. Para remediar esta situación se nos entregó la Figura del Ocho.” Phyllis Cristal: “Cortando lazos que atan” El Ejercicio de la Figura del Ocho Se usa para llevar a la persona a una relación íntima con su propio espacio y territorio antes de cortar los lazos energéticos que lo mantienen unido a sus padres (y a las personas que lo criaron, en caso de que no hayan sido sus progenitores). Esto no sólo libera de una dependencia malsana, sino también de la programación, a menudo negativa, hecha por los padres, la que puede haber seguido activa en un profundo nivel inconsciente. Instrucciones: 1. Antes de cortar los lazos existentes entre tú y tus padres, deberás practicar este ejercicio diariamente, al menos por dos semanas para cada progenitor: Esta azulada luz de neón atraerá magnéticamente todo tu ser hacia tu propio círculo y el ser de tu padre o madre, al de ellos, de modo que cada cual ocupará plenamente su propio territorio separado. Este ejercicio debe ser repetido con regularidad cada día, hasta que fluya fácilmente, asegurando así que el mensaje de que deseas convertirte en un individuo independiente penetre en tu mente subconsciente y en la de tu progenitor. La mente subconsciente entiende con mayor facilidad imágenes y símbolos que palabras, pero tendrán que repetirse de manera regular, como para que el mensaje que se busca sea recibido y llevado a la acción. Los mejores momentos para emitir estos mensajes son aquellos en los que uno acaba de despertarse o cuando está próximo a dormirse, ya que se está más cerca de la mente subconsciente. Una vez que hayas establecido la imagen bastará con un corto periodo de práctica durante unos dos minutos en la mañana y en la noche. Durante el resto del día puedes ayudar un poco a mantener en movimiento la Figura del Ocho visualizándola de vez en cuando. Fórmulas alternativas (en caso de que no te resulte fácil visualizar o prefieras algo más tangible)
2. Haz una lista de atributos positivos y negativos de tus progenitores para ayudarte a ver con más claridad la forma en que fuiste programado desde la niñez y de qué manera reaccionabas ante ellos: imitándolos o rebelándote. Toma una hoja de papel para cada progenitor, divídela en dos columnas. A la izquierda anota todas las características o hábitos ante los cuales reaccionabas negativamente y a la derecha todos los rasgos que te hacían reaccionar positivamente o con admiración. Estas listas toman tiempo y exigen paciencia, de modo que es importante no apurarse ni tampoco tratar de darles fin de una sola vez. Los puntos más obvios habitualmente vienen a la mente de inmediato, pero son los pequeños y sutiles los que a menudo fijan las impresiones indelebles en los niños; es frecuente que se olviden o que hayan sido suprimidos, por lo cual surgen más lentamente del subconsciente, una vez que los aspectos más llamativos han aflorado. ADVERTENCIA: Antes de llevar a cabo este ejercicio o inmediatamente después, es necesario realizar la Ceremonia de Corte de Lazos. Fuente: Phyllis Cristal: “Cortando lazos que atan”, Ed. Devas 2005, Argentina
Las ilustraciones de esta web son muestras del arte huichol (wixarika) |
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