Practicar la MICRODOSIS consiste en tomar una décima parte de lo que sería para ti una buena dosis psicoactiva de LSD, hongos con psilocibina o cactus con mezcalina aproximadamente cada tres días durante un mes.

Hay quienes toman una cantidad un poco mayor espaciando más los días entre las tomas.

Los resultados de dos estudios acerca de la creatividad y la resolución de problemas, han sido favorables. James Fadiman los comenta en The Psychedelic Explorer's Guide. Allí resume la investigación del valor terapéutico de las drogas psiquedélicas o visionarias, incluye una guía para el uso espiritual (dosis altas), el uso terapéutico (dosis moderadas) y la resolución de problemas (dosis bajas o microdosis).

Su autor, parte de la idea de que usadas con sabiduría pueden conducir no solo a la curación y a epifanías espirituales, sino al desarrollo de la creatividad en todo tipo de ámbitos.

Fadiman advierte que para utilizar microdosis es importante seguir las mismas recomendaciones que para el uso de cualquier psicoactivo de este tipo.

Abstenerte:

Se sugiere llevar un diario a fin de anotar las fechas de las tomas y cosas relevantes que hayan experimentado a nivel físico, mental, emocional y específicamente en el área o propósito para el cual deciden utilizar la microdosificación.

Antes de su muerte en 2008, Albert Hofmann dijo que la microdosis se convertiría en el área más importante de investigación psiquedélica.

“Recomendaciones:

James Fadiman, PhD: The Psychedelic Explorer's Guide, Park Street Press

Más información en inglés:  microdosingpsychedelics.com

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Reporte: LSD
Charles

"Charles", un experto medioambiental y escritor de libros de no ficción, tomó una microdosis de LSD una vez cada tres días. Su informe es en parte un manual para el usuario y en parte un reporte de su experiencia personal. Vive en Madison, Wisconsin, con su esposa, dos hijos y tres gatos

Cuando me sugirieron la idea de la microdosificación, me pareció aún más intrigante saber que podía utilizarla durante los días de trabajo habitual y que incluso nadie tenía que saber lo que estaba haciendo.

Algunas recomendaciones

Hay que tomar precauciones, comentaré aquí rápidamente algunas cosas que se deben hacer y otras que no se deben hacer, antes de describir lo que se puede esperar (o al menos lo que yo experimenté).

• Sé conservador al seguir el protocolo, incluidas la cantidad y los días entre dosis.
• Sigue tus patrones normales, especialmente los de comer, trabajar y dormir.
• Sé muy discreto con respecto a quién le comentas.

Entonces, primero, sé conservador respecto a cuanto tomas y con qué frecuencia lo tomas. Lo mejor es empezar con poco. El objetivo no es la dosis heroica tipo McKenna ni siquiera la dosis efectiva estándar de 80 a 120 microgramos, sino la décima parte de eso, es decir, 10 microgramos, o algo entre 6 y 12 microgramos. Así que sé conservador, especialmente si no estás seguro con exactitud de cuánto te estás administrando. Si tomas más y eres como yo, seguro tendrás dificultades para seguir adelante con tu día "normal". Así que comienza de a poco, y si es demasiado poco, siempre puedes añadir más durante la siguiente hora.

Además, ve despacio. El protocolo que seguí consiste en tomar una microdosis un día, luego observar cuidadosamente cualquier efecto que se prolongue durante el segundo día, y el tercer día mantenerte completamente despejado. Al ir lento, te das la oportunidad de saber realmente qué ocurre, de observar con claridad lo que es diferente, por qué es diferente y cómo puedes sacar más ventaja de ello.

El día que estás completamente fuera de los efectos es genial, es como un día de reinicio, algo así como despejar el paladar mente/cuerpo. Así estás fresco y listo para emprender el experimento de nuevo.

En segundo lugar, haz lo que normalmente haces. Asegúrate de comer tus comidas regulares, mantente hidratado, haz tu ejercicio regular, tus meditaciones y prácticas o lo que sea que hagas. La idea es mantenerte en tierra mientras te estimulas ligeramente más allá de los parámetros normales.

Tercero, sé discreto. Es posible que desees, o necesites contarle a tu pareja, a tu compañero de casa o a tu mejor amigo, pero en general, cuantos menos sepan, mejor. Ten en cuenta que con tan pequeñas dosis tu comportamiento, tu forma de ser y tu apariencia externa serán bastante parecidos a lo normal.

Efectos: hace que el infinito sea más transparente. Normalmente he sentido cuatro tipos de efectos con las microdosis: físicos, emocionales, creativos y espirituales.

Físicos: una hora después de beber mi pequeño vaso de agua o cubo de azúcar, comienzo a sentirme con más energía. Es una especie de energía burbujeante a un nivel muy bajo; la percibo en mis células y sistemas como un algo muy diferente a la cafeína (que uso a menudo), del speed (que nunca uso), o de la marihuana (con la que estoy muy familiarizado). Lo que es encantador es que funciona como una especie de buena energía secundaria, es decir, puedo usarla para entrenar con pesas, hacer ejercicio, andar en bicicleta o simplemente disfrutar de estar con mi cuerpo. Y si tú como yo, eres un usuario regular de cafeína, podrías ingerir un poco menos de lo normal, pero también está bien continuar con tus cantidades regulares. Lo comento para decir que no he encontrado ningún efecto negativo al combinar la microdosis de LSD con la cafeína (ni tampoco con la hierba). Y efectivamente necesitarás tener una buena noche de sueño después, lidiar con energía extra te cansa eventualmente.

Emocionales: mi mentor de micro dosis me dijo una vez que con la micro dosis te das cuenta de cuánto te ama Dios, si tomas un poco más, también ves cuánto amas tú a Dios, y si tomas un poco más, entonces se vuelve bastante difícil diferenciar exactamente quién eres tú y quién es Dios. Lo que yo siento es que es más fácil para mí apreciar todo y a todos en mi vida, puedo entrar de manera muy fácil y natural en un espacio de gratitud y puedo sostenerlo.

Creativos: He descubierto que tuve algunos momentos brillantes (al menos a mí me parecieron brillantes) con respecto a mi trabajo y a mis proyectos creativos personales. Lo que parece suceder es que es mucho más fácil acceder y quedarse en el estado de "flow" descrito por Mihaly Csikszentmihalyi en el campo de los deportes. Además, también es relativamente fácil acceder y mantenerse en el estado que el explorador de la conciencia John Lilly alguna vez llamó "satori profesional", es decir, estás haciendo lo que haces profesionalmente, lo estás haciendo bien, el tiempo pasa rápido y estás satisfecho con tu producción. Si tienes un proyecto de trabajo importante, si tienes muchas cosas qué hacer al mismos tiempo y te sientes bajo presión, probablemente dudes si es un buen momento para microdosificarte, pero puede que valga la pena.

Espirituales: lo que siento que hace la microdosificación es reorganizar ligeramente mi mobiliario neuronal de manera que constantemente se vierten a mi conciencia destellos del estado psicodélico. Puedo ver cómo la araña, su telaraña, la pared donde está la telaraña, la casa de la que forman parte los muros, la ciudad de la que forma parte la casa, etc., están todos conectados. Se vuelve fácil ver esas conexiones, de hecho, se tornan prácticamente evidentes por sí mismas. A partir de ahí, es solo un paso corto poder afirmar radicalmente que está bien que la telaraña esté allí, tal como es en ese momento. Y esto no ocurre de una manera trivial, sino de una forma maravillosa, iluminadora, sincrónica y divina. La Verdad de Lo que Es simplemente se hace más fácil de detectar, y eso facilita todo lo demás. Incluso al día siguiente, el día después de la toma de la microdosis, el sentido de conexión universal todavía es bastante evidente.

No estoy seguro de si me estoy sensibilizando con el LSD o si algo está pasando, tal vez se trate de un anhelo continuo de aprender a percibir un poquito más allá de la realidad que estoy percibiendo. Es decir, durante mis meses de microdosificación, han aumentado mis expectativas acerca de lo que es posible ver con facilidad. Mi Medidor de Asombro parece estar permanentemente configurado en un umbral un poco más bajo, de manera que siento que ha hecho mi vida más placentera, más poderosa y más efectiva en términos de poder cuidarme y contribuir para los demás. Es casi como si hubiera nacido para ser así, y ahora puedo ser así cada vez más, gracias a una cantidad asombrosamente pequeña de la sustancia LSD-25. No sé si esto me ayudará a llegar más allá de la marca de cien años que logró Albert Hofmann, pero estoy bastante seguro de que voy a tener un viaje más interesante, efectivo y disfrutable.

Reporte: LSD
Madeline

Madeline, una mujer alta, esbelta, de poco más de treinta años, vive en Manhattan. En su informe comenta algunas de sus diferentes ocupaciones. Está casada y tiene un hijo de cuatro años.

Mientras el metro me lleva hacia el centro, observo que los pasajeros a mi alrededor ponen puro veneno en sus cuerpos! Una mujer de traje y zapatos de gimnasia blancos usa un cuchillo de plástico para untar queso crema en un bagel gigante, bajándolo todo con tragos de soda. Algunos otros disfrutan sus desayunos de comida rápida; sándwiches y papas fritas que llenan todo el vagón de olor a aceite de freidora. Me pregunto por un momento qué pensarían estas personas acerca de mi peculiar desayuno ritual: 20 microgramos de LSD seguidos un poco más tarde por un jugo verde hecho con pepinos, germinado de semillas girasol y hojas de guisantes.

Llego a mi oficina temporal donde tengo un contrato para editar una película en siete semanas. El documental en el que estoy trabajando tiene un presupuesto de casi novecientos mil dólares y se transmitirá en el segundo mejor canal. Mi trabajo consiste en estudiar casi cincuenta horas de imágenes históricas y entretejerlas en el marco de una historia. Reduzco el material hasta sus bits más esenciales, agrego notas de narración y cosecho pedazos de sonido.

Me siento profundamente conectada con mi trabajo, centrada y en el “flow”. Apenas salgo a tomar aire durante las siguientes cinco horas porque estoy disfrutando muy sinceramente lo que estoy haciendo. Me río en voz alta y de vez en cuando lloro en conmovedores momentos. Amo mi trabajo. Aunque no tengo hambre y no siento la necesidad de un descanso, sé que es saludable tomarlo. Una vez fuera, el mundo es demasiado brillante, incluso con mi gafas de sol puestas. Tengo los ojos azules y mis pupilas son naturalmente grandes, y cualquier cosa por encima de 10 microgramos de LSD los hace ver como platos.

Después de una caminata de seis cuadras, tengo hambre, y me siento con mi fiambrera y mi termo en una banca de mi parque favorito. Comienzo mis ejercicios chinos de respiración profunda. El movimiento se siente maravilloso, me siento tan sana y conectada a mi cuerpo que lloro por un segundo y disfruto riéndome, es algo que solo puede describirse como una liberación de alegría y gratitud. Planeo extender mi día de trabajo y omitiré el gimnasio hoy, por lo que este momento robado de movimiento y luz del sol es esencial. Mi almuerzo consiste en un termo tibio de té verde y cuatro ensaladas pequeñas que hice un día antes. Una es de algas con semillas de sésamo, otra de garbanzo, otra de quinua, y la última es de fruta con coco y nuez.
Exquisitamente nutrida, vuelvo a mi oficina para otro bloque de cuatro horas.

Las microdosis de 10 a 20 microgramos me permiten aumentar mi concentración, abrir mi corazón y lograr resultados innovadores mientras permanezco integrada dentro de mi rutina. Mientras que una dosis completa requiere que planifique cuidadosamente mi entorno, con una micro dosis puedo manejarme bien con todo tipo de logística e interacciones sociales. Me atrevería a decir que mi ingenio, mi tiempo de respuesta y mi agudeza visual y mental parecen ser mayores de lo normal.

Utilizo una microdosis aproximadamente seis días de cada mes y, a veces más a menudo si estoy absorta en un proyecto que requiere un enfoque extraordinario. Esta ha sido mi práctica durante más de diez años, y ha facilitado mi éxito trabajando en medios convencionales e independientes, en puestos gubernamentales y en la publicación de docenas de trabajos periodísticos.

No digo que no hubiera hecho nada de esto sin las microdosis de LSD, sólo estoy diciendo que no hubiera hecho tanto sin esto. La práctica de microdosificar transforma mi trabajo en algo realmente creativo.

Soy una persona naturalmente persuasiva, capaz de reclutar a otros para materializar mi visión, pero lo soy más cuando estoy bajo los efectos de una microdosis. Por lo tanto, creo que es esencial aumentar mis capacidades de esta manera para mi trabajo como escritora becaria y constructora de coaliciones. Una de mis respuestas típicas a la pregunta "¿Cómo estás?" de un colega es responder que estoy "volando bien". Realmente resume lo que siento al realizar mi trabajo microdosificada: es algo así como volar.

Nunca había escuchado sobre microdosificación cuando comencé a hacerla. Después de un par de años maravillosos de éxito con esta práctica, conocí a un amigo de Terence McKenna que, al escuchar acerca de mi práctica, me explicó que también él usa microdosis, algo que aprendió de McKenna. Me explicó que Albert Hofmann hizo lo mismo y que McKenna le dijo que Hofmann creía que las microdosis de LSD habrían sido ampliamente prescritas de la misma manera que el Ritalin, si no hubiera sido tan duramente atacado.

Utilicé grandes dosis antes de usar las pequeñas. Experimenté con dosis de 800 microgramos y aprendí a rendirme a su intensidad. Mis experiencias bajo estas dosis fueron profundas, asombrosas y divertidas, pero al final, no podía traer demasiado conmigo. Abandoné las dosis súper altas a fines de los años noventa.

Entonces comencé a experimentar con microdosis. No bebo alcohol porque lo encuentro un poco áspero y entumecedor, así que estaba buscando algo que me hiciera sentir radiante en fiestas y eventos de networking. Probé algunas tazas de café, pero no me sentía lo suficientemente relajada y todavía me cansaba, así que empecé a probar las microdosis de LSD.

Descubrí que en pequeñas dosis, establecía conexiones más significativas y duraderas, y mi propia evolución parecía acelerarse, como si pudiera lograr más vida en el mismo lapso de tiempo. Me pregunté cómo se podrían emplear microdosis dentro de mi carrera, y comencé a usarlas para tareas y eventos más grandes. También expandí mi rol dentro de mi propia familia durante este tiempo, y me convertí la más consultada. Después de conversar con familiares y amigos, me informaron que se sintieron verdaderamente vistos. A los pocos meses de descubrir las microdosis, mis habilidades como oyente y comunicadora florecieron. Curiosamente, varios miembros de la familia me designaron albacea de sus propiedades casi inmediatamente después de que empecé a usar microdosis.

Encontré que de 10 a 20 microgramos de LSD son un agente estimulante y calmante al mismo tiempo. Para mí, el único desafío que queda con las microdosis es una mayor sensibilidad a la luz, que atenúo usando anteojos de sol o bajando el brillo de la pantalla de mi computadora. Este pequeño inconveniente ciertamente vale la pena, porque cuando me siento “mejorada”, me siento también más apasionado. Me siento con más energía. Me siento más centrada y dispuesta. Siento más.

No estoy del todo cómoda con lo poco que se sabe acerca de los efectos a largo plazo del LSD y otras drogas. Soy una mujer joven y saludable, y quiero hacer solo lo que es seguro e inteligente para mí y mi familia, por lo que deseo saber cuáles son los efectos a largo plazo del uso del LSD. Albert Hofmann parecía perfectamente cuerdo a los 101 años, y mis amigos que usan LSD con frecuencia, tienen casi el doble de mi edad y son algunas de las personas más brillantes que conozco. Me gustaría que se elimine el temor a la criminalización en este campo de investigación para que gente como yo podamos compartir nuestras experiencias abiertamente y lograr que nuestros datos sean cuantificados.

Reporte: Hongos Psilocibicos
Stephen Gray

Stephen Gray se describe a sí mismo como un  "estudiante de por vida; maestro, e investigador de caminos espirituales, en particular el budismo tibetano y las ceremonias de peyote de la Iglesia Nativa Americana.

He estudiado y practicado varias otras modalidades en los campos de la sanación y el despertar. También dedico mucho de mi tiempo y amor a la música como maestro, compositor, y creador de música para la sanación y el trabajo espiritual bajo el nombre artístico de  Keary. “El siguiente extracto es un fragmento de un ensayo titulado, "Los Beneficios de Bajas Dosis de Hongos Psilocibicos" El ensayo completo puede encontrarse en www.stephengrayvision.com

Es bien sabido para los experimentados que las dosis medianas y altas de hongos psilocibicos, dadas en condiciones internas y externas favorables — frecuentemente llamadas set y setting—pueden provocar experiencias de conocimiento asombroso, visiones de gran belleza, abundancia de amor, contacto con entidades espirituales, y auténticas experiencias misticas completamente alejadas de las barreras del ego separado. Menos frecuentemente son discutidos los beneficios de experiencias con dosis muy bajas de estos hongos.

Frecuentemente me reúno con amigos los fines de semana para tocar música. En una de esas noches, fui a casa de unos amigos  que tenían una colección de hongos Psilocybe cyanascens secos y congelados. Decidimos hacer un experimento. Queriamos ver como una dosis muy baja aferctaria las emociones y la mecánica de tocar y cantar.

Cada uno de nosotros comió –de la mitad a tres cuartos  de una pulgada de ancho. Aunque no los pesamos, la experiencia previa sugiere que estamos hablando de menos de un gramo de peso seco. No hicimos ninguna preparación especial como ayunar durante varias horas antes, aunque siempre se trató de establecer una conexión con dichas plantas medicinales antes de consumirlas, ofreciendo una breve oración, una dedicación y / o una expresión de gratitud al espíritu de la planta. Esto no fue de ninguna manera un experimento científico confiable. Incluimos fumar también un poco de cannabis junto con los hongos, sabiendo que los dos a menudo se complementan bastante bien. El resultado fue que podríamos decir que los hongos anularon los efectos más difusos del cannabis con una agudeza mental y emocional sutil pero notable.

Uno de los resultados de esta nitidez fue que al tocar la guitarra me volví más centrado y ágil. Yo no toco la guitarra lo suficiente como para tocar  la mayoría de las canciones fluidamente, pero en esas noches, mi forma de tocar era definitivamente más acertada. También noté que mi capacidad para recordar letras era notablemente superior a mi norma.

Junto con la nitidez ha habido un reblandecimiento del corazón, lo que me ayudó a conectarme con la emoción de las canciones. Muchas de las canciones que me gusta tocar tienen letras poéticas que no necesariamente revelan significados claros y simples. Las canciones de Bob Dylan y Leonard Cohen pueden ser así... Durante esas sesiones de dosis bajas, me he dado cuenta que mi mente asimiló instantáneamente significados que se me habían escapado anteriormente.

He notado antes con psilocibes y había confirmado nuevamente en estas experiencias que el hongo parece desmantelar temporalmente la inhibición y la vacilación para ver las cosas con claridad y hablar sobre temas personales de manera directa. Parece ser tan fácil escuchar estas verdades habladas sobre uno mismo como lo es decirlas. Tuve algunas conversaciones muy íntimas con amigos donde nos revelamos sin vergüenza y hablamos sobre temas delicados sin levantar reacciones defensivas.

La ingestión de dosis tan pequeñas es algo que la mayoría de la gente puede hacer de forma segura por su cuenta. No se necesita ningún ritual en particular para obtener efectos benéficos, aunque en mi experiencia, el espíritu de la planta siempre está presente y es mucho más probable que bendiga y fortalezca incluso estas experiencias leves si se lo solicita y se lo trata con respeto.

Mencionaré un par de advertencias. Aunque los hongos nos rodean en ciertas áreas de América del Norte, al principio no son fáciles de identificar y pueden confundirse fácilmente con hongos venenosos de aspecto similar. Estuve con un micofilo experimentado que me mostro el Psilocybe cyanascens local, y desde entonces  le he mostrado a otro amigo cómo identificarlos.

No todos los hongos tienen la misma potencia, por supuesto, y no todas las personas responden de la misma manera. Una vez comí dos pequeños y los efectos fueron demasiado sutiles para tener mucho impacto. Otra vez experimenté con una dosis ligeramente más alta, en algún punto entre un gramo y un gramo y medio. Para tocar música, esa cantidad demostró ser demasiado. Los efectos interfirieron con mi funcionalidad.
Si somos capaces de cambiar nuestra comprensión cultural de estas plantas y comenzar a verlas como medicinas, diría que, usadas con respeto y buenas intenciones, las bajas dosis de psilocibina son una buena medicina... lo importante es proporcionar el espacio adecuado para que se manifiesten los efectos medicinales. Tiene que haber suficiente espacio en el "ajetreo" de la mente para notar las sutilezas, sentir el ablandamiento del corazón y captar las ideas a medida que surgen.

Reporte: Hongos Psilocibicos
Anita

"Anita " es una modelo de arte profesional.

Una vez, mientras estaba muy agotada profesionalmente en Nueva York, conseguí una dosis de hongos. Pero en lugar de comerlo todo de una vez, decidí tomar una pizca todos los días. Me di cuenta que me volví mucho más emocional y más aún, era capaz de ver el mundo como algo interrelacionado en lugar de inconexo. Fue una experiencia completamente placentera.

Reporte: Hongos Psilocibicos
Nathan

"Nathan" es  bajista y guitarrista profesional, además de ser un surfista dedicado que vive en un pueblo costero en el sur de California.

El otro día comí una pequeña cantidad de hongos... salí a surfear. Fue un evento que me cambió la vida. Estaba mucho más en mi cuerpo y podía sentirlo más profundamente. Sentí que la ola había llegado desde miles de kilómetros y que nos estábamos uniendo a ella durante sus últimos segundos antes de llegar a la playa. Pero lo mejor fue sentirme conectado nuevamente a un mundo superior. Lo que fue tan especial es que, en las últimas semanas, he estado muy deprimido. Una gran relación amorosa  a largo plazo se rompió, y he estado devastado. Todavía estoy triste por eso, pero sé que es solo una parte de mí. Me sintonicé ese día y no perdí la conexión. Oh, sí, mi surf fue definitivamente increíble.

Reporte: San Pedro
Billy

"Billy" es administrador de empresas y agente de ventas, vive solo. Estaba pasando por una depresión ligera cuando tomó las cápsulas de San Pedro, un cactus con mezcalina, durante 21 días. Estas son sus anotaciones:

Día 1- 1 cápsula: Amanecí con ganas de hacer cosas, descansado y con sed

Día 2- 2 cápsulas: Dormí y desperté temprano, tuve sueño a medio día

Día 3- 3 cápsulas: Tuve muchísimo sueño al medio día, fui al dentista y al ponerme la anestesia, requerí doble dosis.

Día 4- 3 cápsulas: Dormí profundamente, amanecí descansado. Cuando me tomo las cápsulas tengo una sensación como de agrura. Soñé diferente.

Día 5- 3 cápsulas: Sueños nítidos, despierto temprano.

Día 6- 3 cápsulas: Sed, sueño, mente clara.

Día 7- 3 cápsulas: Disfruto de ver el amanecer.

Día 8- 3 cápsulas: Recibí una llamada que me gustó, descansado, claro.

Día 9- 3 cápsulas: Despierto temprano, descansado.

Día 10- 3 cápsulas: Recibí una buena noticia, de apoyo.

Día 11- 3 cápsulas: Me siento: Yo creo en mí. Mareo.

Día 12- 3 cápsulas: Sonriente.

Día 13- 3 cápsulas: Soñé que me divertía y bromeaba. He estado sonriendo.

Día 14- 3 cápsulas: Sueños divertidos, me alegra escuchar mariachis.

Día 15- 3 cápsulas: Receptivo, sensible.

Día 16- 3 cápsulas: Sueños muy reales. Despierto tranquilo.

Día 17- 3 cápsulas: Alegre, dispuesto, con sed.

Día 18- 3 cápsulas: Dormí profundo. Mente clara.

Día 19- 3 cápsulas: Concentrado. Receptivo.

Día 20- 3 cápsulas: Despierto temprano, descansado, claro, dispuesto.

Día 21- 3 cápsulas: Concentrado, veo los días con optimismo.

Reporte: San Pedro
Esmeralda

"Esmeralda" trabaja como administrativa, vive sola. Estaba pasando por una depresión ligera cuando tomó las cápsulas de San Pedro deshidratado y molido durante 21 días (1 el primer día, 2 el segundo y 3 a partir del tercero). Estas son sus impresiones:

Los dos primeros días no sentí nada pero a partir del tercero sí. Estando en el metro todo se veía hermoso, comencé a llorar de gratitud cuando salí y vi el atardecer. Una semana después no podía entender cómo había estado desperdiciendo el tiempo deprimida, mi ánimo mejoró visiblemente, mis amigos me dijeron "has vuelto a sonreir". Terminé los 21 días bien, sólo dos días me sentí un poco mareada y con náuseas, durante un rato, fue antes de la primera semana, después se me quitó y ya estuve muy bien. Me alegra haber salido de esa nube de depresión tan rápido, estoy agradecida con el cactus san pedro. Está bien saber que está allí por si me vuelve a suceder, aunque espero que no, pues estos días he podido ver cuál era la causa y estoy en vías de corregirla con esa dosis de optimismo que me han regalado estas cápsulas. Gracias!

Si quieres participar en una investigación acerca de MICRODOSIS donando anónimamente tus datos para hacer ciencia estadística, llena este formulario de ingreso por favor y te contactaremos para una entrevista: https://goo.gl/forms/JOPdPDqj0ELBOqTw2