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La Puerta
del
Águila Dorada |
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El
Retorno al Hogar
"El Aguila Dorada es el rayo de luz mas nítido que emana del Gran Nido del Gran Padre-Madre Aguila Dorada. El Aguila Dorada como portador de la antorcha de la sabiduría de estos nuevos tiempos ha contactado a diversos discípulos antiguos como mi amada hermana Belinda Williams, para que ellos, a su vez, puedan descifrar y transmitir en lenguaje humano lo que el Aguila trasmite en lenguaje divino". Águila Itinerante.
El Camino del Conocimiento I Hay un conocimiento que no puede expresarse con palabras, ese es el Conocimiento que buscáis, no es propiedad de nadie ni está al alcance de nadie, si no de aquel a quien él mismo desee manifestarse. Orad, pues, para que el Conocimiento pleno, la sabiduría divina se muestre ante vuestros ojos, ante los ojos del espíritu, para que luego podáis expresar en palabras la pequeña parte del Conocimiento que puede expresarse. Aspirad, pues, al Conocimiento pleno del Espíritu... ¿Tenéis miedo de conocer el Amor?, ¿acaso la lluvia se niega a caer pensando qué será de ella después?, ¿acaso el sol se niega a salir?, ¿os negareis vosotros, por miedo, a conocer vuestra esencia?. Todo Conocimiento se resume en el Amor. Lo único que tenéis que hacer es Amar, guiar a otros hacia el Amor, la única misión es despertar a otros, guiarlos hacia su corazón, pues en el corazón está la Verdad, está el Amor, está la Vida verdadera. Si todos los hombres llegasen hasta el centro de su corazón, llegarían a Dios, al Dios verdadero, a Sí mismos, al Gran Espíritu, al Aguila Mayor, pues todo es lo mismo. La humanidad que yo amo, por la que trabajo, es un Templo en que cada hombre tiene su lugar, no el mismo lugar para todos. Y ese Templo que yo amo es honesto y sincero y valiente, no se enorgullece, no compite hermano con hermano, más bien es humilde y amoroso con el otro. Pues sabe que si otro da un paso más en el camino del Espíritu, su hermano está más cerca de darlo. Es así que este es el punto de partida correcto: descubrir el corazón y vivir sus enseñanzas, pues quien sigue el camino que su corazón le indica no puede por más que llegar al Amor. Es así que se hace la Obra del Espíritu. Sólo desde el corazón descubrís que la Paz es vuestra herencia, la Grandeza vuestra misión y la Majestad vuestro tesoro escondido, el impulso que da vida a vuestro aliento. Es así que al construir la belleza en cada gesto, en cada palabra, en cada mirada, en cada abrazo, os hacéis merecedores de más belleza, de más amor, de más gozo. Es así que cuanta más belleza creéis en vuestra vida, más armonía llegará a vuestro espíritu desde todos los rincones del cosmos, más amor, más amor. Sabed pues, hijos de mi espíritu, que el camino que yo, el Aguila Dorada, os muestro, no es el camino del juicio con dolor, es el camino del perdón, de la comprensión, del respeto a cada ser, sea cual sea el punto de evolución en que se encuentre, es el camino de la conciencia sobre vuestros actos, de la honestidad, es, en fin, el Camino del Conocimiento al que sólo se accede por Amor. II Recordad que el Maestro Jesús, quien encarnó al Cristo, marcó el camino que todos seguimos. Es así que el Maestro dijo: "Quien no deje a su padre y a su madre y venga en pos de mi, no es digno de mi" y dijo también: "Dejad a los muertos enterrar a sus muertos", ¿qué quiso decir si no que trascendiésemos los problemas psicológicos y dejásemos de ocuparnos de las cosas de este mundo de materia y nos ocupásemos del mundo del Espíritu?. Es así, benditos hijos, que si nos ocupamos de las cosas del Espíritu y a El unimos nuestra voluntad, somos ya del Espíritu y a El llegaremos irremediablemente. Pero para llegar a ser Espíritu, para llegar al Espíritu, hay que saber de la existencia del Espíritu y para desear ser Espíritu y fundirnos con el Espíritu hay que arder de puro amor hacia El, hay que ser puro fuego de amor puro por el Espíritu y amarlo a El y desearlo a El más que cualquier cosa en la vida. Y así, desde esta fusión que amplía la perspectiva, desde la comunión con el Espíritu, volved los ojos al mundo, porque vuestra mirada será ya la del Espíritu y podréis contemplar al mundo con Sus ojos. Ved así también que en las palabras del Maestro Jesús se encierra el camino hacia el Espíritu. El camino hacia el Espíritu pasa por rendir la voluntad a la Voluntad de lo divino y unir así nuestros propósitos con el del Dios Triuno, Gran Aguila Dorada. Pasa también por despertar al Cristo interno que somos, con plena conciencia de lo que hacemos, por eso dijo: "quien no viene en pos de mi, no es digno de mi"... Hay que seguir sus huellas, hay que hacer lo que El hizo, hay que trascender los problemas cotidianos, ir siempre más allá, hacia el Espíritu, y en el camino hacia el Espíritu se despertará el Cristo interno (la realización del Amor en vosotros) para construir el Cristo Cósmico (la realización del Amor en el Universo). ¿Querrás tú, querréis vosotros, que iniciáis el Camino del Conocimiento, eliminar el ego cada día?, ¿querréis transmutar el dolor en amor y belleza?, ¿querréis alimentar vuestros corazones del deseo del Espíritu?, ¿aprenderéis, día a día, las leyes de la transmutación mental?, ¿aprendiereis a dejaros guiar por el Espíritu a cada instante de la vida?, ¿os dejareis inundar más y más en Amor divino?, ¿querréis abandonar vuestros egos mezquinos para ser Amor y vivir en el Amor?... Es así que los que recorristeis el Camino un día lo tenéis más fácil pues guardáis en vuestro interior la semilla del recuerdo. Pero también es más difícil pues, aún cuando tenéis el recuerdo del Camino, debéis enfrentaros también al recuerdo de la caída y reconocéis el poder del ego y cuán dura es la lucha que se puede mantener con él, es así que también sabéis que el ego puede ganaros la partida, mas no temáis y arriesgad lo que tenéis por el Espíritu, pues si grande puede ser la caída, mayor aún será el Amor que recibiréis si llegáis al fin último, mayor será el premio, mayor la bendición. Venid, pues, conmigo en el Camino del Conocimiento, confiad en el sendero que os muestro pues en él se esconde el secreto de vuestra propia belleza y de la belleza de toda la existencia. Venid, pues, para poder juntos arder en el Amor, sed pues llamas vivas de Amor divino y dejaros arder en plena ternura. III Nobles hijos, benditos niños, escuchad lo que los Maestros hablan a vuestro corazón, pero entre ellos, escuchad y comprended como el Maestro Jesús, el más grande de todos, señaló el camino iniciático que emprendéis y cómo dejó su huella en el camino para que los que aspiran al Espíritu tengan por donde guiarse. Pero sabed, que el Camino del Conocimiento que emprendéis es más antiguo que el mundo tal y como lo conocéis, más antiguo que el más antiguo conocimiento de vuestra civilización, lo que llamáis la historia de la humanidad no es más que un paso en el camino evolutivo del Espíritu e incluso lo que llamais Espíritu no es más que un reflejo del Absoluto, del Inmanifestado que está fuera de todo alcance, que no es presencia ni universo ni energía, si no que es lo que mueve todo eso y a la vez es la Nada más Absoluta. Sabed entonces que el Camino del Conocimiento es más antiguo que vuestra humanidad, más antiguo que todas las humanidades, más antiguo que la Lemuria y la Atlántida, más antiguo que las anteriores civilizaciones de las estrellas, más que Orión o Sirio, pues el Camino del Conocimiento tiene preexitencia y existencia plena incluso sin que existan seres que lo sigan o lo enseñen, comprended, mis benditos hijos, que el Camino del Conocimiento no nos necesita para existir pues ES el Conocimiento en sí mismo, parte de la mente infinita del Absoluto y se expresa independientemente de que hombres, ángeles u otras entidades lo aprendan y lo sigan. Es así que el Camino del Conocimiento nos lleva a la pura Inteligencia, al centro del Increado, a Aquel que no tiene principio ni fin, y a partir de este conocimiento, a fundirnos con el Incognoscible. Os podéis preguntar ¿qué hay que conocer?, ¿por qué es el Camino del Conocimiento?. Es así que no se llama Camino el Conocimiento porque vosotros, o nosotros, simples instrumentos, debamos conocer nada, puesto que eso es imposible, ni siquiera debemos aspirar a contener una mínima parte de ese Conocimiento divino. Nuestra aspiración entonces debe ser apartar todo obstáculo para que la Inteligencia divina actúe y se manifieste por sí misma, apartándonos nosotros para permitir que la Inteligencia del Gran Arquitecto lleve a cabo su Obra Infinita. ¿Qué podéis esperar del Camino del Conocimiento?. No, desde luego, la posesión de secretos y conocimientos ocultos, si no la fusión con la Inteligencia divina para que el Conocimiento se manifieste a través vuestro, si así lo cree oportuno. Benditos hijos de mi espíritu, niños bienamados, es entonces que el Camino que os muestro, el camino que el maestro Jesús y otros maestros os enseñan no os aportará conocimientos y poder, no os dará comprensiones ni os capacitará para enseñar, para hablar en lenguas ni para sanar. El Camino que os muestro sólo os llevará a la desaparición, aniquilará lo que hasta ahora habéis sido. Entended con el corazón mis palabras, no las distorisioneis con la razón: morirán los viejos esquemas, las viejas creencias, las viejas conductas... ¿acaso no está naciendo ya en vosotros una nueva forma de ver la vida?, ¿acaso no está muriendo la muerte para dar paso a la Vida verdadera?. Es este un camino de construcción, de construcción nueva. Es así que para construir el nuevo Templo, hay que destruir el viejo Templo, esa es la labor, esa es la labor. A todo nacimiento precede una muerte y tras la muerte está la resurrección, el nuevo nacimiento, la transmutación, la iniciación... En cada iniciación que recibís algo muere y algo nace... ascendéis un paso. Comprended la gran paradoja que dirige nuestro cosmos, si renunciaseis a todo, Todo lo obtendréis, si renunciáis al conocimiento participareis del Conocimiento pleno, si renunciáis al amor llegareis al Amor, si renunciáis a la existencia obtendréis la Vida. Es así, benditos hijos de mi espíritu, que viviréis en la medida que seáis capaces de morir para el mundo de los hombres, vuestros logros serán de la medida de vuestra renuncia. Es así que si renunciáis al conocimiento, os hundiréis en el Gran Misterio. En la medida que os olvidéis de vosotros mismos y perdáis la imagen que teníais de vosotros, llegareis a la entrega total en manos del Espíritu, si morís para el mundo, viviréis para el Espíritu. En esto consiste el desapego, es esta la enseñanza de todos los maestros que llegamos a vuestro mundo para despertar vuestra conciencia de ángeles dormidos.
IV Todas las tradiciones, todas las culturas, todos los Maestros, promulgan una sola verdad: Que tras la dualidad se halla la Unidad. Que la Luz y las Tinieblas, el yin y el yang, lo femenino y lo masculino, son parte de una misma Unidad, del Dios que es Uno y Trino y si trascendemos la dualidad encontramos lo Divino. Tras los opuestos está Dios, el Gran Espíritu, el Aguila Mayor. Vuestro trabajo en la nueva era es conciliar los opuestos, sed los dos una misma carne. Es en vuestra vida donde se realiza esta tarea, minuto a minuto, es en vuestro corazón donde se levanta el altar de la Unidad. ¿Acaso no os dije que el Espíritu dirige esta nuestra Obra?. Orad al Espíritu, pues es El quien concilia toda oposición, no oréis al Aguila Dorada, no pidáis al Aguila Dorada, pues instrumento soy en manos del Gran Espíritu. Orad más bien al Espíritu para que se manifieste su presencia en vosotros, orad más bien al Padre, al Aguila Mayor. En la Mente divina todos somos bellos, todos hermosos, todos divinos, unid pues vuestra mente a la Mente divina para que el mundo que contemplen vuestros ojos sea hermoso y no temible. Contemplad la belleza y el universo será bello, pues gracias a vuestra visión se transmutará el mundo. Contemplad el Amor, vivid el Amor y cambiará el mundo, pues vuestra visión de un mundo en Paz renovará el mundo. Pero la Paz sólo es posible conciliando los opuestos, cuando los opuestos se unifican hay un cambio de conciencia en vosotros, cuando vuestra conciencia despierta, la Creación evoluciona. Es así que instrumentos sois en el Plan Divino, es este el papel que jugáis en la Creación. ¿Qué teméis?, si el Gran Espíritu está con vosotros, si Dios os habita, ¿quién podrá dañaros?. Si ya estáis en el camino de retorno es porque ya conocéis las tinieblas y las tinieblas no os vencieron, no temáis pues, cuidad más bien de no volver a las tinieblas, poned vuestra voluntad en el amor y no en el miedo y salvareis al mundo de la ignorancia y la oscuridad. Vuestra misión es pues la misión del Espíritu: conciliar, unificar, armonizar, equilibrar, conciliar, conciliar... o más bien, despertar vuestra conciencia a una verdad eterna: que más allá de toda dualidad, que más allá de toda división, todos somos uno en la Mente del Absoluto, pues todo parte del Absoluto y a El volverá irremediablemente. Es este el principio y fin del Camino del Conocimiento que ahora emprendéis. Es esta la ley de interdependencia que marcará el nuevo orden, esa es la ley de Amor, la maravillosa ley de Amor que dirige la Gran Obra, el Plan Mayor.
El Plan Cósmico I Hablaremos de La Nueva Cultura que llega a la Tierra, hablaremos del Plan Divino de Retorno al Hogar. La humanidad pasó por el matriarcado, llegó al patriarcado y salió de él, en la Nueva Cultura ya no hay mas matriarcado ni patriarcado. La Nueva Cultura es la UNIDAD DEL SER... La Nueva Cultura es Abraxas: unión de lo masculino y lo femenino, la polaridad integrada en la UNIDAD, la Unidad expresada en cada uno de los polos y en la conjunción de ellos: Hombre y Mujer, cada uno como un Todo completo... y unidos, un TODO en su máxima expresión, ¿quién abrirá su corazón a esta perspectiva?, ¿quién preparará el advenimiento de la sexta raza?, ¿quién se atreverá a vivir en armonía con su hermano, con su hermana?, ¿quién podrá vivir la polaridad sin conflictos, con mente limpia y limpio corazón?... En la Nueva Cultura pasamos de experimentar momentos de Unidad, de experimentar la Alquimia Perfecta, a vivir en Unidad, vivir en estado de permanente Alquimia Perfecta. En la quinta Raza "experimentamos", en la sexta "somos". En la quinta Raza experimentamos al Cristo... en la sexta SOMOS el Cristo. Os digo que ya desde hoy habrá algunos que vivan la sexta raza, la sexta raza ya ha comenzado su andadura sobre la tierra de los hombres. Hasta ahora cada Humanidad, cada Raza comenzó y acabó siendo destruida, devorada o evacuada del Planeta Tierra. Ahora, nosotros, la Gran Fraternidad Blanca Universal, hemos creído que ese paso puede darse desde la armonía y desde la Paz, no más destrucciones. Nosotros creemos que la Humanidad puede y debe renunciar a la autodestrucción, debe comprender que puede trascenderse a sí misma desde la Paz. Hemos apostado por el Ser Humano. Mirad que no hablo ya en mi propio nombre, si no en nombre del Gran Colegio de Iniciados, de la Gran Logia Blanca Universal. Y hablo así porque se me ha dado potestad para ello. No queremos que el paso a la sexta raza se haga tras cataclismos, hemos firmado un pacto entre nosotros por el cual apoyamos este Gran Experimento... ¿entendéis la dimensión de mis palabras?. El experimento consiste en que sea posible un cambio en Paz, no más destrucciones, no más agua y fuego destructor sobre la tierra de los hombres, no más cataclismos ni diluvios. Una transición en Paz, en armonía con la Voluntad Divina. Para ello, preparemos el advenimiento de la sexta raza desde ahora, desde este instante. Sabed hacia donde se dirige vuestro trabajo, este es el experimento del que formáis parte: Os dirigís hacia la Paz y en vuestro caminar deberéis procurar arrastrar a vuestros hermanos, los hombres, arrastrar y no "dirigir", no "señalar el camino", no "indicar", no quiero tibieza en vuestras palabras ni en vuestras obras, no quiero tibieza en vuestras intenciones ni en vuestro trabajo interno: ARRASTRAR a la humanidad entera en vuestro despertar, eso se espera de vosotros, para eso teneis nuestro apoyo y nuestra bendición. ARRASTRAR, arrastrar desde la Paz, hacia la Paz; arrastrar desde el Amor y hasta el Amor. Los Maestros de la Humanidad, los Instructores del Mundo, han enviado a los precursores, aquellos que preparan el paso de la quinta a la sexta raza sin destrucción. Los precursores ya están entre vosotros: gentes de la sexta raza, algunos perdieron la memoria de su trabajo al venir aquí, pero aún así, lo están realizando. Porque los precursores sois vosotros, cada uno de vosotros que recupere la memoria, que despierte y se decida a ARRASTRAR a sus hermanos en su despertar, aunque sólo sea a uno de ellos. Yo os digo, que pertenecéis ya a la sexta raza que habitará sobre la Tierra, seréis los maestros despiertos sobre la Tierra de los Hombres, semilla de la sexta raza que cayó en tierra para dar fruto y que el fruto perviva y se propague en la humanidad toda. II En el desierto, Israel, el pueblo escogido, comió del maná, el alimento espiritual que sólo Dios proporciona. Mas ahora... te preocupas por lo que habrás de comer, de vestir, por donde habrás de vivir, eso no es más que preocupación vana que estorba los planes del Espíritu. Una experiencia de Dios, la presencia de Dios Padre-Madre en el aire, en el viento, en el agua y en la tierra, en aquello que comes, bebes... en tus palabras y en tus pensamientos. Ese es el Alimento, ese es el Vestido que debe ocupar al Trabajador de la Luz. El Espíritu te busca, Dios busca Trabajadores, llama, el Dios Triuno que nos ama, clama a gritos por el hijo perdido... pero el hijo no escucha su llamada, mas bien escucha la llamada del mundo que le aleja de su Padre-Madre. "¿Recuerdas esos tiempos?, ¿cuándo Tú y yo éramos Uno?, ¿cuándo vivíamos el uno en el otro? ¿recuerdas cuando Yo vivía para ti y tú vivías para Mi?. Eran tiempos de felicidad suprema, de dicha infinita, inigualable". Eso dice Dios al hombre, a la mujer. El Trabajador de la Luz recuerda aquellos tiempos de Unidad y vive con el anhelo de retornar a ellos, de que toda la humanidad retorne a ese tiempo dichoso. Por eso volvió a este Planeta Tierra, pero en el camino olvidó el propósito de Amor. Ahora Dios le recuerda su promesa y el anhelo de su corazón y Yo soy mensajero de Su Palabra de Amor, de la queja de Su corazón que anhela el regreso de la humanidad, del Universo. Porque Dios anhela a sus hijos perdidos como el padre que se asoma cada dia al camino por si el hijo ausente volviera, como el enamorado que mira la puerta esperando el regreso de su amada. Y la ausencia, la tardanza, misterio supremo, causa profundo dolor al Señor que os espera. El Trabajador de la Luz está al servicio de la Palabra, es siervo de ese anhelo, sirve al mejor Amo y por eso lo ama y no puede soportar el dolor de su Señor, trabaja incansable para que la Llamada llegue a todos, a todos los hijos alejados, para que la Voz del Gran Espíritu llegue a todos los rincones de la tierra y despierte a la humanidad del sueño de la inconsciencia, y el Ser Humano, despierto y luminoso ocupe su lugar en el Gran Templo, el Cuerpo de expresión gloriosa del Dios en el que todos tenemos origen. El Trabajador de la Luz trabaja para Dios, se olvidó de sus deseos, ya no tiene más sus deseos porque su voluntad se ha hecho una con la del Padre... entonces, todo su anhelo es Cristo, ser Cristo, expresar Cristo, decir Cristo, respirar Cristo... nada más es importante para el Trabajador... ¿Libre de preocupaciones del mundo?, no: trascendiendo las ocupaciones del mundo, yendo siempre más allá, anteponiendo el Amor a todo lo demás, a todo, sirviendo a los planes del Cristo, instrumento de la Unidad, instrumento de la Conciencia, fiel Instrumento. Habiendo renunciado al mundo y a la personalidad para transformar al mundo y ser su Ser. El Trabajador de la Luz expresa Cristo, expresa Amor, al igual que Pedro y Juan en Hechos 4, 20: "no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído". El Trabajador de la Luz lo da todo, todo. ¿Queréis iluminación?, ¿queréis autorrealización?, ¿queréis méritos?, ¿queréis ser llamados Trabajadores de la Luz en los Nuevos Tiempos?, dadlo todo, todo: la vida. Así ¿quién osará llamarse Trabajador de la Luz?, ¿quién cumple estos requisitos?. Se acerca el día en que habréis de renovar vuestro compromiso, sed honestos pues esa es la virtud del corazón sencillo y humilde. Rogad al Gran Aguila Padre-Madre que os de claridad en vuestras mentes y en vuestros corazones para que sepáis qué habréis de hacer, si os comprometisteis en el Trabajo de la Luz, comprometeos... más si no podéis hacerlo todavía, esperad humildemente el tiempo en que os corresponda el compromiso. Pero no os comprometáis en falso, no lo hagáis, más bien preocuparos del Alimento que fortalece vuestro espíritu y debilita el ego, el Maná que viene del cielo, buscad al Espíritu porque El os reclama y os busca, buscad sólo al Gran Espíritu para que un día podáis cantar el Salmo 40: "Sacrificio y ofrenda no te agrada;
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