LSD
 
 
 

Las valiosas aportaciones de Stanislav Grof

Sandison, Frederking, Leuner, Alnes, Arendsen-Hein y otros psiquiatras se reunieron en Europa para constituir la Asociación de Terapeutas Psicolíticos. La "terapia psicolítica" consiste en el empleo de LSD y sustancias similares, en dosis bajas a moderadas (generalmente de 30 a 50 microgramos de LSD), con el propósito de acortar y facilitar el psicoanálisis y la psicoterapia orientada psicoanalíticamente.

Entre los primeros psiquiatras que comenzaron a practicar la terapia psicolítica y uno de los primeros voluntarios en la exploración con la LSD-25 para experimentar "psicosis temporales" que permitieran al terapeuta comprender desde dentro la enfermedad de sus pacientes, se encontraba el psiquiatra checo Stanislav Grof, quien años después sería cofundador de la Psicología Transpersonal junto con Alan Wats y otros investigadores del Essalen Institute en California, Estados Unidos.

En Realms of the human unconscious (14), Stanislav Grof sintetiza sus estudios con la LSD y propone un modelo de la mente humana que configuró tras analizar los expedientes y archivos que recopiló a lo largo de cuatro mil experiencias, tanto suyas como de sus pacientes, durante cerca de 20 años de investigación.

Diez años después, en un libro posterior que escribió junto con su esposa Christina titulado La tormentosa búsqueda del Ser (13), Grof rememora su primera experiencia con LSD que tuvo lugar en momentos en los que se consideraba profundamente ateo:

Mi primera sesión con LSD fue un acontecimiento que tuvo como consecuencia un cambio profundo en mi vida profesional y personal. Experimenté un encuentro y confrontación extraordinarios con mi psique inconsciente, que de inmediato enmascaró mi previo interés por el psicoanálisis freudiano. Ese día marcó el inicio de mi alejamiento radical del pensamiento tradicional psiquiátrico. Me vi inmerso en un despliegue fantástico de visiones coloristas, algunas de ellas abstractas y geométricas, otras figurativas y llenas de sentido simbólico. Sentí también un sorprendente despliegue de emociones de una intensidad que no cría posible. No podía creerme lo mucho que aprendí sobre mi psique en estas pocas horas... Me vi golpeado por una luminosidad que parecía comparable al epicentro de una explosión atómica, o probablemente a la luz de brillo sobrenatural que según las escrituras orientales se nos aparece a la hora de la muerte. Este trueno me catapultó fuera del cuerpo. Primero perdí la conciencia de la ayudante y del laboratorio; después de la clínica psiquiátrica, de Praga y finalmente del planeta. Mi conciencia se expandió a una velocidad inconcebible y alcanzó dimensiones cósmicas... Me encontré en medio de un drama cósmico de proporciones inimaginables. Experimenté el Big-Bang, pasé a través de agujeros negros y blancos del universo, me identifiqué con supernovas que explotaban, y fui testigo de otros muchos fenómenos extraños que parecían ser pulsares, quasares y otros sorprendentes fenómenos cósmicos... la experiencia por la cual pasaba estaba muy próxima a las que conocía por las lecturas de las grandes escrituras místicas del mundo. Aunque mi mente se había visto muy afectada por la droga, era capaz de apreciar la ironía y paradoja de la situación. Lo Divino se manifestó y me atrapó en un laboratorio moderno en medio de un serio experimento científico llevado a cabo en un país comunista con una substancia producida en el tubo de ensayo de un químico del siglo XX... Salí de la experiencia tocado en mi núcleo más íntimo y muy impresionado por su poder. Como en esa época no creía, como ahora, que el potencial para una experiencia mística es un derecho natural de todos los seres humanos, lo atribuí todo al efecto de la droga. (13)

A partir de esta experiencia Stanislav Grof tuvo la impresión definitiva de que el estudio de los estados no ordinarios de la mente en general, y los inducidos por los psiquedélicos en particular, era con diferencia "el ámbito más interesante de la psiquiatría" y decidió hacer de ellos su campo de especialización, pues según relata, se dio cuenta de que, bajo las circunstancias adecuadas, las experiencias psiquedélicas eran verdaderamente, "la vía real al inconsciente" y tenía la clara impresión de que el análisis asistido por LSD podía hacer más profundo, intensificar y acelerar el proceso terapéutico, y conseguir los resultados prácticos que el psicoanálisis no estaba demostrando sino muy ocasional y lentamente.

Así pues, tras su primera experiencia con LSD Grof consiguió una plaza en el recién creado Instituto de Investigación Psiquiátrica en Praga. Poco después fue nombrado investigador jefe de un trabajo clínico que exploraba el potencial terapéutico de la psicoterapia con LSD y emprendió su propio proyecto de investigación utilizando dosis medias de esta droga para tratar a pacientes con diferentes tipos de desórdenes psiquiátricos, entre los cuales en ocasiones se sumaban algunos profesionales de la salud mental, artistas, científicos y filósofos "que estaban interesados y contaban con motivaciones serias para tener la experiencia".

Según cuenta Grof, el marco del psicoanálisis freudiano vigente en aquella época, se hizo demasiado estrecho para lidiar con todo lo que sucedía entre los clientes de la clínica que estaban experimentando con la LSD:

Cuando utilizábamos dosis medianas, muchas de las experiencias iniciales contenían material biográfico de la infancia y adolescencia del individuo, tal como Freud las describía. Sin embargo, cuando proseguíamos las sesiones, todos los clientes pasaban, más tarde o más temprano, a ámbitos experimentales que estaban más allá de este marco. Cuando se aumentaban las dosis, sucedía lo mismo pero mucho antes. Una vez que las sesiones llegaban a este punto, empecé a ser testigo de experiencias que no podían distinguirse de las descritas en las antiguas tradiciones místicas y filosofías espirituales de Oriente. Algunas de ellas eran poderosas secuencias de muerte y renacimiento psicológico; otras implicaban sensaciones de unidad con la humanidad, la naturaleza y el cosmos. Muchos clientes también describían visiones de deidades y demonios de distintas culturas y visitaban diversos escenarios mitológicos. Entre los sucesos más sorprendentes estaban las dramáticas y realistas secuencias que se experimentaban subjetivamente como recuerdo de anteriores encarnaciones. (13)

Grof acepta que no estaba preparado para observar dichos fenómenos en una sesión psicoterapéutica, pues además de carecer de un marco teórico de referencia en el cual encuadrarlas, la intensidad de las manifestaciones psicológicas y emocionales de dichos estados le resultaba amedrentadora, pues muchos de sus aspectos amenazaban con socavar su "segura y confiada visión del mundo". Sin embargo, a medida que aumentó su experiencia y familiaridad con estos extraordinarios fenómenos, se le hizo evidente que "eran manifestaciones normales y naturales de los profundos espacios de la psique humana", pues su aparición posterior a los recuerdos biográficos de la niñez, recuerdos que la psicoterapia tradicional considera deseables y terapéuticos, resultaba una secuencia igual de natural. Según afirma, sería muy artificioso y arbitrario considerar que lo que seguía fluyendo de la psique tras los recuerdos de la infancia, fuese un proceso patológico.

Además encontró que cuando a dichas experiencias se les permitía seguir su curso natural, los resultados terapéuticos trascendían todo lo que había visto hasta la fecha, pues "síntomas complejos que habían resistido meses e incluso años de tratamiento convencional a veces desaparecían tras experiencias como la muerte y el renacimiento psicológicos, las sensaciones de unión cósmica y secuencias que los clientes describían como recuerdos de vidas anteriores"; dado lo cual, concluyó que se trataba de manifestaciones naturales de las dinámicas profundas de la psique humana, cuya emergencia en la conciencia, tradicionalmente vista como signo de enfermedad mental, "podía ser en realidad un esfuerzo radical del organismo para liberarse de los efectos de distintos traumas, simplificar su funcionamiento y sanarse a sí mismo". (13)

Cuenta Grof que cuando intentaba debatir estas cuestiones con sus colegas checos, su reputación científica se veía en entre dicho, por lo que se vio obligado a trabajar de manera aislada hasta que en 1967 se le concedió una beca para realizar una investigación psiquiátrica en los Estados Unidos, donde conoció a Abrahan Maslow y Antoni Sutich, con quienes fundaría una nueva disciplina "que combinaría la ciencia y la espiritualidad e incorporaría la sabiduría perenne que hace referencia a varios niveles y estados de conciencia". Esta nueva disciplina es la Psicología Transpersonal que tras los nuevos enfoques y aplicaciones que están ocurriendo en todas las áreas del conocimiento a partir de los revolucionarios postulados de la física cuántica, está comenzando a suscitar cada vez más interés entre los terapeutas actuales.

Tras la prohibición de la LSD y las limitaciones impuestas a su estudio, Stanislav Grof  junto con su esposa Christina, quien ha tenido una larga serie de experiencias espirituales sin la intervención de sustancias químicas, han desarrollado el Holotropic Breathwork. Este método combina respiración acelerada (una herencia de los pueblos de Alaska, según señala otro de sus usuarios que es el investigador y terapeuta Joseph Maria Frericgla), música y trabajo corporal con la finalidad de inducir en un marco terapéutico específico, "un espectro completo de experiencias de sanación", comparables a las producidas bajo los efectos de la LSD bajo las mencionadas condiciones y otros episodios espontáneos de transformación que los esposos Grof han dado en llamar "emergencias espirituales" (ver más al respecto en Espiritualidad). Es interesante mencionar también que entre ests emergencias espirituales, los Grof colocan muchos casos de adicción a las drogas, pues bajo esta óptica resultan casos de búsquedas no asumidas o mal dirigidas en pos de respuestas de orden espiritual y estados de trascendencia (ver más en el apartado de Adicciones).

Para finalizar, dice Stanislav Grof que tres décadas de estudios detallados y sistemáticos de la mente humana mediante observaciones de estados no ordinarios de la conciencia en los demás y en él mismo, lo han conducido a radicales conclusiones: "Actualmente creo que la conciencia y la psique humana son mucho más que un producto accidental de los procesos fisiológicos del cerebro; son reflejo de la inteligencia cósmica que impregna toda la creación. No somos simplemente máquinas biológicas y animales muy evolucionados, sino también campos de conciencia sin límites que trascienden el tiempo y el espacio. En dicho contexto, la espiritualidad es una dimensión importante de la existencia, y ser conciente de este hecho es algo deseable en la vida humana." (13)

 

Los efectos de la LSD en el campo energético humano

Barbara Ann Brennan se doctoró en física atmosférica y trabajó como investigadora en la NASA. Durante los últimos quince años se ha dedicado a estudiar el campo de la energía humana y a practicar la terapia bioenergética. Es autora de dos libros, Manos que curan (4) y Hágase la luz (5), que se han convertido en pilares tanto de la nueva medicina como de la literatura New Age.

Barbara ha comenzado a demostrar científicamente la existencia de lo que los antiguos textos místicos y esotéricos llamaban el aura humana, mismo que ella denomina el Campo Energético Humano (CEH). Esta investigadora comenzó utilizado diversos aparatos para detectarlo y medirlo y posteriormente desarrolló su propia percepción sensorial hasta lograr ver este campo y distinguir sus diversas capas (de hecho asegura que cualquiera que se lo proponga puede hacerlo mediante ejercicios como los que ella sugiere en su primer libro).

Gracias a sus observaciones, que por cierto coinciden con las de otras personas capaces de ver el aura, ha descubierto que las ideas y las emociones asociadas a dichas ideas presentan determinadas configuraciones específicas en el campo energético del ser humano.

Según explica, los problemas psicológicos y emocionales se manifiestan en el CEH como bloques oscuros o configuraciones aurales de diversos tonos turbios vinculados con el tipo de emociones que se hallen en conflicto, y cuyo origen está en las ideas negativas que mantenga una persona en un momento dado. Si estas configuraciones persisten en el CEH sin resolverse, tarde o temprano ocasionan una manifestación en el cuerpo físico de la persona causando una enfermedad.

De igual forma, Barbara ha podido observar con su elevada percepción sensorial (EPS) que la utilización de fármacos ocasiona cambios significativos en el CEH.

En el caso concreto de los psicoactivos, las observaciones de Barbara confirma lo mismo que sostengo yo en la presentación y las conclusiones de Las drogas tal cual... que su utilización puede ayudar o perjudicar a las personas dependiendo de quién, cómo, cuándo y bajo qué circunstancias las utilice. De acuerdo a sus observaciones, las personas que se benefician presentan determinadas configuraciones aurales sobre las que ciertos fármacos específicos pueden incidir de manera positiva movilizando la energía y ayudando a deshacer los bloqueos.

Sin embargo señala que la enorme mayoría de las veces los psicoactivos sólo "ensucian" el CEH y contribuyen a dificultar la resolución de los problemas personales de los usuarios añadiendo más confusión a sus ya de por sí enfermos campos energéticos. Barbara asegura que en especial:

Las drogas como el LSD, la marihuana, la cocaína y el alcohol son perjudiciales para los brillantes y saludables colores del aura y crean un "moco etéreo", como sucede con la enfermedad.
[Esta figura] muestra el aura de un hombre que se había drogado frecuentemente con LSD y bebía muchísimo alcohol. Su aura tiene una tonalidad pardoverdosa oscura. El punto verde sucio que se desplaza hacia abajo y no se liberaba, se relaciona con sus sentimientos de ira, envidia y dolor mezclados sin diferenciar, retenidos. Tengo la seguridad de que si hubiera podido separar estos sentimientos, entender sus fundamentos, expresarlos y liberarlos, el punto se habría fragmentado en tonalidades más claras y brillantes de los colores correspondientes (rojo, verde y gris), para desplazarse a continuación.

Sin embargo, debido a la cantidad de contaminación oscura de su campo, este hombre debía hacer una amplia limpieza energética para desprenderse de su moco etérico antes de que lograra elevar su nivel energético lo suficiente para aclarar y despejar sus sentimientos. (4)

Barbara postula que el origen de toda enfermedad emana de la creencia de que cada uno de nosotros es un ente separado de los demás y separado de Dios. Dice que esta creencia se experimenta como miedo, del cual surgen todas las demás emociones negativas. Y una vez que hemos dado lugar a estas emociones negativas nos separamos de ellas encapsulándolas en bloques energéticos y determinadas configuraciones aurales.

Este proceso de separación se perpetúa creando más dolor e ilusión, hasta que el ciclo de retroalimentación negativa se rompe o se invierte mediante un proceso de trabajo personal... La clave para romper este círculo vicioso reside en el amor y la conexión con todo cuanto existe... El amor es la experiencia de estar conectado a Dios y a todo lo demás... Cuando estamos conectados, nos sentimos y estamos totalmente seguros y libres.

En sus dos libros (4 y 5) Barbara Brennan aporta soluciones efectivas para invertir el círculo vicioso de las creencias y emociones negativas para lograr la reconexión con lo divino. Recomiendo ampliamente su lectura no sólo a aquellos que estén enfermos o tengan algún problema de adicción, sino a quienes tengan interés por los temas de ciencia y espiritualidad.

 

La recapitulación de Hofmann acerca de su problemático descubrimiento cuarenta años después

LSD: mi problem child (LSD: mi creatura problemática) es un libro que Hofman escribió como un análisis retrospectivo después de casi cuarenta años de su descubrimiento fortuito de este psicoactivo. A lo largo del texto se sorprende del poder, de los impredecibles efectos y de la popularidad que el LSD alcanzó en los años sesenta. Lo cual adjudica al materialista estilo de vida estadounidense y a los sentimientos de alineación resultantes. Asegurando que todo ello podía explicar la aparición de una filosofía de vida fundamentada en el uso de drogas que facilitasen una "interiorización" necesaria para ir más allá de las realidades cotidianas. Por ello, dice, es que ni en Europa ni en Asia la LSD alcanzó los niveles de popularidad que en Estados Unidos.

Hofmann dedica un capítulo completo del lirbo a rechazar el uso inadecuado diciendo tajantemente que: "Hay muchas personas incapaces por constitución de asimilar provechosamente este tipo de experiencia". (16)

Por último, defiende la utilidad potencial de esta droga afirmando que si se aprendiera a usarla dentro de la práctica médica, en asociación con la meditación, podía llegar a ser una "criatura maravillosa" en lugar de la "criatura problemática" que ha sido hasta ahora.

Hofmann tuvo una experiencia extática siendo todavía un muchacho y esto le proporcionó la certeza íntima y absoluta de la autenticidad del viaje químico para alcanzar los mismos estados. En su excelente libro Mundo interior, mundo exterior, en el que aborda el interesante tema de la realidad material y la realidad del espíritu, declarándose "incapaz de superar el dualismo, la idea de que el hombre es el dueño de la naturaleza y puede hacer lo que le plazca con ella y todas las ideas que nos impiden apreciar la unidad esencial de la Vida que hoy nos tiene sumidos en una crisis profunda y potencialmente destructiva si no cambiamos de dirección". Este cambio en su opinión, puede traerlo "la experiencia mística que tiene la fuerza suficiente para conmovernos y darnos impulso para modificar nuestra realidad". Y para alcanzar la experiencia mística propone dos medios: la meditación en cualquiera de sus muchas técnicas probadas por el hombre a lo largo de su búsqueda, o la alteración química de la conciencia. Ambas vías le parecen a Hofmann útiles y positivas, y asegura que no son excluyentes sino complementarias.

Interrogado alguna vez sobre cómo concebía el uso provechosos de los enteógenos, respondió que se imaginaba lugares en que, después de una cuidadosa selección, las personas seleccionadas vivían el trance asistidas por otros psiconautasa con experiencia. Este es el mensaje de Albert Hofmann.

 

Las drogas psiquedélcias desde el punto de vista de inteligencias extraterrestres provenientes de Las Pléyades

En 1988 Barbara Marciniak tuvo sus primeros contactos telepáticos con un grupo de inteligencias no físicas que aseguraban provenir de Las Pléyades. Comenzó a canalizarlos y a recibir sus mensajes como parte de los seminarios que daba en los Estados Unidos.

En 1995 escribió Mensajeros del alba (22) un primer libro con el material proveniente de esas comunicaciones, y dos años más tarde un segundo volumen llamado Tierra, las claves pleyadianas de la biblioteca viviente (23). Según se explica en la contraportada del primero, los pleyadianos son "un grupo de seres iluminados que han acudido a la Tierra para ayudarnos a descubrir cómo alcanzar un nuevo estadio en nuestra evolución". Este grupo se autodescribe como una "energía colectiva de las Pléyades" cuyo propósito es brindarnos información acerca de los cambios que la humanidad está comenzando a presentar como especie. Según nos explican estos maestros:
Vuestro sistema endócrino pasará por una revolución bastante importante. En este momento está en su primera fase... El sistema endócrino puede segregar sustancias químicas similares a las drogas psicodélicas, y puede catapultaros hacia nuevas formas de inteligencia. Hay un gran conflicto en vuestra sociedad en lo que respecta a las drogas. Todo lo que tiene que ver con la expansión de la mente ha sido tachado como algo malo y temible. Sin embargo, un gran número de personas es adicta a las drogas que se pueden comprar con recetas y que mantienen a la gente sedada. En vuestra sociedad está bien visto que se prescriban sustancias que supriman el proceso natural químico mientras que las drogas que activan la mente y os abren a otras realidades, son tachadas de malas. El control de lo que debéis ingerir o no está en vosotros. Tened esto en cuenta... (23)

Respecto al cambio evolutivo que se está dando en nuestro sistema endócrino continúan explicando que aunque será un proceso químico, será inducido de forma natural y no mediante agentes externos tipo LSD:

Vuestros hipotálamos os conducirán a una orilla nueva del Ser, un dominio nuevo que será inducido químicamente. Esto es lo que hace el sistema endócrino. Infiltra diversas sustancias químicas en vuestro sistema, pero vosotros no ingerís nada. Las sustancias químicas serán simplemente segregadas y ésto tendrá como resultado que vais a percibir e interpretar la realidad de otra manera... la Tierra y la realidad de la Tierra con respecto a la Biblioteca Viviente cambiarán delante de vuestros ojos porque las sustancias químicas que segregará el hipotálamo os proporcionarán una nueva interpretación de la realidad. Para esto no estáis preparados ¡Ni por asomo! Primero tenéis que aprender que se os ama y os tenéis que convencer que vosotros sois la fuente de este amor. Tenéis que conseguir una sensación constante de esto, antes de que podáis empezar con los sutiles cambios de vuestro sistema endócrino que os preparan para el despertar de vuestro hipotálamo... (23)

Desde su perspectiva, es el amor como estado permanente lo que generará estos cambios químicos en el hipotálamo de manera natural: "Vuestra decisión de vivir en el momento, de amaros a vosotros mismos y de trabajar amorosamente con vosotros mismos y con los demás en este planeta, cambiará completamente todo lo que sucede dentro de vuestro cuerpo..." Y el amor es el estado natural de cualquier ser toda vez eliminado el miedo de nuetras mentes que es el causante de la toxicidad en nuestros cuerpos:

Vuestros pensamientos crean vuestra realidad. Forma parte de la iniciación de la conciencia pasar por la toxicidad provocada por el miedo y vuestro cuerpo físico necesita pasar por más preparación y purificación que simplemente por lo que podríamos llamar intento y valor. Si moráis en el miedo lo dispersáis todo. Dispersáis vuestro propio poder. De modo que, para encontraros con algo que es muy poco familiar a vuestra mente lógica, tenéis que mantener la claridad del intento y una tremenda cantidad de valor, seguridad y desparpajo. Todo aquello que os aparta de conseguir algo es simplemente una idea. (23)

Sin hablar específicamente de las drogas psiquedélicas, dicen que la sobrecarga de información en una mente y un cuerpo impreparados puede resultar contraproducente, pues "poner mucha luz en un elemento que no puede manejarla sería como quemar un fusible". Entre las cosas que pueden ocurrir cuando una persona impreparada se sobrecarga, señalan que "puede ser que conozcan una porción multidimensional de sí mismos y piensen que están locos" (22) Lo cual podría explicar no sólo los casos de las experiencias de vidas pasadas que concienzudamente ha explicado Grof, sino los epizodios de "megalomanía" y "mesianismo" que tanto temen nuestros psicólogos y psiquiatras en relación al uso concreto de la LSD y otros enteógenos.

También es importante señalar otras de sus enseñanza que, aunque citadas en otro contexto, resultan verdaderamente pertinentes en relación a la utilización de este tipo de psicoactivos. Ellos dicen que: "a veces la gente no es capaz de moderarse, y cree que tiene que beber el elixir de toda experiencia sin haber preparado su conciencia..." (22)

Además de preparar la conciencia, otro elemento clave sería la moderación en su utilización:

¿Habéis ingerido alguna vez una droga psicodélica? ¿Qué os parece si tuvierais que manejar este tipo de realidad durante 24 horas al día? No funcionaría; sería demasiado confuso. Está bien para un trip. Está bien para hacer un viaje de aprendizaje a los reinos chamánicos y misteriosos de la Biblioteca Viviente, pero seguramente no es lo más idóneo para desayunaros todos los días. El resto del sistema nervioso no está sincronizado para este tipo de conciencia. Cuando hacéis un trip es exactamente eso, una excursión, como ir al campo o a la playa durante un fin de semana. Os váis, lo disfrutáis y luego volvéis y lo contempláis. (23)

La LSD y la búsqueda de la visión

Donna Cunningham tenía varios años trabajando como terapeuta especializada adicciones cuando entró en contacto con Andrew Ramer, un sanador y canalizador con quien colaboró para escribir dos libros: The spiritual dimensions of healing addictions (45) y Further dimensions of healing addictions (46).

En el primer libro sostienen que por lo general, los seres humanos caemos en la adicción cuando perdemos de vista o no queremos realizar nuestra "visión", o sea: "nuestra habilidad de percibir y participar en la realidad más amplia, reteniendo un recuerdo, aunque sea débil, de nuestro Ser Superior y de las tareas y propósitos de nuestra vida" (45).

En el segundo libro explican con claridad cómo se utilizaban antiguamente los distintos psicoactivos, a los que ellos llaman "herramientas de poder", para recuperar y apoyar nuestra visión; y como es que, al perder ese conocimiento, actualmente abusamos de estas mismas herramientas y nos destruimos con ellas en lugar de utilizarlas en nuestro beneficio.

En Further dimensions of healing addictions, entre otras muchas cosas interesantes, nos explican cuáles son los efectos que tienen las principales sustancias psicoactivas sobre el campo energético humano, concretamente sobre el sistema de chakras.

En el caso de la LSD, Danna y Andrew no especifican qué chakras afecta, únicamente mencionan lo siguiente, que es un gran final para recapitular sobre la información que contienen estas páginas:

Sentados en sus cavernas o cuevas, los heremitas de todos los tiempos han alcanzado grandes profundidades en la fuente de la visión y han abierto fuentes de luz de las cuales otros han podido beber. Cuando uno tiene medio de emprender este viaje, las drogas orgánicas pueden ayudar a abrir esta puerta. Inicialmente hacen el cuerpo tan ligero que puede entrar en el estado de sueño. Sí, con el abuso, también nublan y oscurecen el lugar de los sueños a tal grado que ninguna visión puede ocurrir, y también debilitan el cuerpo de manera que la búsqueda interna se detiene. En un mundo como el nuestro, el chamán potencial continúa usando las herramientas de poder para la visión una y otra vez, pero las herramientas no son más que la llave de una puerta que nuestra cultura no permite que se abra.

El drogui y el yonqui tienen acceso a estos mundos; sin romantizarlos o elevarlos, ya que no son los únicos que tienen tal acceso. Todo el mundo lo tiene. Algunos tienen miedo, algunos prefieren no mirar. Los droguis y los yonquis, al utilizar estas herramientas de poder, por lo menos están lidiando con las cuestiones que los conformistas, complacientes o autozombificados están negando completamente. Es más fácil reírse de alguien que viaja y se resbala que de alguien que nunca se levanta de su asiento para nada.

En tiempos como los nuestros, el llamado al uso de drogas alteradoras de la conciencia es fuerte, como una herramienta para sostener la visión que parece estarse secando. O como una validación externa para la visión en una cultura que reconoce el poder de los hongos más que el poder de la meditación. Las herrameintas como la LSD tienen una función y son similares a las drogas orgánicas utilizadas alrededor del mundo para profundizar la visión interior. Pero mientras en las culturas tradicionales, son usadas como parte de un movimiento de alejamiento del ego, aquí se utilizan normalmente para la rebelión, en una afirmación del ego. Así es que dan un atisbo de visión, pero sin trabajo interno, ultimadamente nos desvían y nos apartan lejos del mismo. La energía interna que debería usarse directamente para cambiar nuestra sociedad queda atrapada en el poder atribuido a la droga misma. (46)

MI EXPERIENCIA PERSONAL

EL VIAJE DE MI VIDA

3:39 El tiempo se detuvo para mi ordenador.

Soy una diosa plenamente despierta en la Tierra. Me acabo de iluminar gracias al amor de mis amigos y a mi propio amor.

La cadena de amigos empieza en este tiempo lineal con Albert Hoffman quien redescubrió los efectos de cornezuelo de centeno y ayudó a comercializar el LSD-25 de forma que estuviera accesible para que muchos maravillosos amigos desconocidos experimentaran con ella durante la época de los jipis. Gracias a uno de ellos el día de ayer Mary, Manolo, Xavi, Mercé y yo tuvimos un libro que nos guió en esta experiencia: Your brain is God de Timothy Leary.

 

Gracias a mi amiga Lucero este libro llegó a mí junto con el invaluable regaló de un cartoncito impregnado con LSD. Esta cadena por supuesto incluye a todos los eslabones de clandestinos amigos que siguen sintetizándolo a pesar de la prohibición, de forma que hemos podido tener acceso a él para este viaje.

LSD

 

Sin embargo, la cadena psiquedélica se amplía y se bifurca para abarcar a los esposos Shulguin, a quienes debemos la popularización de la MDMA y a los clandestinos amigos eslabones que la sintetizaron para que fuera otro vehículo de la iluminación de este viaje compartido.

Mis cuatro amigos tomaron MDMA y yo LSD y juntos rompimos las barreras del tiempo y del espacio y co-creamos un viaje alucinante y maravilloso que nos ha llevado a la iluminación.


Y por supuesto, el viaje continúa...

Hoy por la mañana después de la epifanía de la que fui parte, regresé a casa de mis anfitriones con la plena conciencia de que ahora experimentaría el día a día de un ser iluminado en la Tierra. Por eso, para comprobar lo que dicen los monjes que han llegado al satori y luego regresan a barrer, pero ahora con la consciencia iluminada, yo regresé y lavé con gratitud los vasos que usamos anoche durante nuestra comunión.

También volví a leer una parte del libro de instrucciones de Leary y las segí al pie de la letra:

1. Ve a tu casa y mírate en el espejo. Empieza a cambiar tus ropas, tu comportamiento, para que flotes como un Dios en vez de que te arrastres como un autómata.

2. Mira tu casa y pregúntate ¿qué clase de autómata vive aquí? Empieza a tirar todo lo que no "sintoniza" con tu visión superior.

3. Haz de tu cuerpo un templo y de tu casa una nave.

4. Eres un Dios, ¡vive como tal!

———————— Crece fluyendo _______________

Leary creía que si todas las personas que leyeran esta guía y llegaran a la iluminación siguieran estos simples pasos, en 25 años revertiríamos completamente la contaminación ambiental.


Este mes se conmemoran los 40 años del histórico mayo del 68 en París. He leído una revista que relata la vida de cinco de los implicados 40 años después y he visto por qué vamos retrasados en esos cálculos optimistas de Leary. Nos falta aterrizar aún más la iluminación al plano físico, es indispensable alcanzar un mayor grado de congruencia para sostener la visión que recibimos y no desviarnos de ella hasta materializarla.


Mis palabras son las de un eslabón transgeneracional que intentará hacer lo mejor que pueda, al igual que mis predecesores, para poder lograr nuestra meta común. Tú que lees esto serás depositari@ de este diagnóstico y en tu momento te tocará determinar cuánto hemos avanzado y qué falta aún para acelerar y completar la tarea, asumiendo tu propio compromiso.


Siguiendo los postulados de Leary, la inteligencia de la humanidad en conjunto se eleva mediante el gradual aumento de la inteligencia de cada uno de los individuos que la componemos.


La vanguardia de la inteligencia humana que se manifestó en los años previos y posteriores al hito del 68 se dio cuenta de que el sistema de producción en el que la humanidad se había embarcado degradaba el alma individual y colectiva del planeta. Postuló que una forma de vida más sencilla y en contacto con la naturaleza sería la clave para reconducir el estilo de vida humano y se fundaron entonces las primeras comunas jipis y hubo un retorno hacia lo natural.


Como humanidad no hemos sabido seguir este curso en conjunto. Aunque las comunas han evolucionado hacia las comunidades ecológicas autosustentables y esta idea continúa manifestándose en reductos, el resto de la humanidad continuamos atrapados en el automatismo del consumismo irresponsable que ahoga nuestras almas y continúa degradando aún más nuestro medio ambiente.


De aquellas cinco almas del mayo del 68 cuyas huellas seguía la revista española que leí, me impresionaron mucho las reflexiones que hacía el único de ellos que mantuvo la congruencia con este ideal. Ahora es eurodiputado, fundador de un partido ecologista europeo. Haciendo un análisis retrospectivo dice que se equivocaron en dos cosas cruciales, la primera de ellas fue en llamar SS a la policiía francesa, porque no tenían nada qué ver. (De hecho otra de las cinco almas implicadas es la de un jefe de policía que en un momeno de iluminación envió un memorándum a todos los miembros de la policía a su cargo diciéndoles que golper a un manifestante caído era golpearse a sí mismos.) El ataque nunca lleva al camino correcto. El segundo error en el que considera que cayeron los jóvenes de su generación era la idea del anarquismo, pues ha visto que el gobierno es el instrumento que por ahora tiene la humanidad para autodirigirse hacia la materialización de la conciencia ecológica que ellos querían implantar. Considera que él desde su posición de eurodiputado ha contibuido verdaderamente para impactar al colectivo humano y defender la tierra desde el epicentro europeo.


Las otras almas implicadas se han dedicado a su perfeccionamiento personal. Una chica que salió en una foto ondeando la bandera de Vietnam se dedicaba ahora a vivir tranquilamente con su marido músico después de haber sido deheredada y dar las gracias por ello al concluir que la riqueza es una forma de alienación. Otro hombre se dedicó a ser profesor en un pueblito francés y ocasionalmente participa en conferencias conmemorativas sobre el 68. Y el último se ha dedicado a la especulación filosófica publicando varios libros en los que analiza y recrea sus posturas ideológicas.


Tomando esto como diagnóstico, podríamos decir que uno de cada cinco personas cuya consciencia despertó en el 68 han mantenido el rumbo hacia la meta común teniendo un cierto impacto sobre la materia y frenando el deterioro ambiental de nuestra madre Tierra.


40 años después, habiendo recibido la misma iluminación y caminando como una Diosa despierta sobre el planeta, seguí los consejos de Leary:


Después de que te "iluminas", tienes que "sintonizarte": empezar a cambiar tu vestimenta, tu casa, para que reflejen la grandeza y la gloria de tu visión. Pero este proceso debe ser armonioso y lleno de gracia. Sin acciones abruptas, destructivas o rebeldes, por favor empieza a "sintonizarte" a través de tus movimientos corporales. Camina, habla, come, bebe como un alegre dios/a del bosque.


Así pues, fui a mirarme a un espejo y mi conciencia superior me mostró que mi cuerpo lleva algunos kilos de sobrepeso por falta de actividad física y exceso de in-put. Me pregunté qué comería una diosa del bosque y busqué algo que pudiera realmente encontrarse en el bosque y me comí medio kiwi, la única fruta que no tenía una etiqueta con una marca encima. Abrí la nevera y estuve pensando en la procedencia de algunos productos, por ejemplo un zumo con leche de soja. Pensé en las zonas de selva tropical brasileña arrasadas para cultivar esa soja y tuve que concluir que es incongruente beber algo que no provenga de un consumo autosustentable.


Además me di cuenta de que con poco alimento basta cuando toda tu consciencia está puesta en el acto de apreciar el sabor de lo que te estás metiendo a la boca. Como de más cuando no estoy consciente de lo que como y mi exceso de ingestión y falta de selectividad en la sustentabilidad de lo que consumo, contribuye al aumento de la demanda que equivale a la disminución de la selva amazónica y perpetúa el sistema desequilibrado en el que vivimos.


Descubrí que vivir como un Dios trae consigo el deber de calcular el impacto y las implicaciones de cada uno de nuestros actos cotidianos.


Siguiendo armónicamente con mi proceso de cambio, subí a revisar mis maletas y me deshice de toda la ropa y los objetos que ya no me sirven en mi viaje vital y con eso terminé de sintonizarme, ya que en esta etapa de mi vida no tengo casa propia, vivo temporalmente en las casas de los amigos que me alojan, como el loco del tarot que cierra un ciclo y abre otro.


Entonces me fui a dormir un rato y al despertar rompí la inercia y me puse a escribir porque quiero transmitir a otros mi iluminación ahora que aún está fresca. Sé que de aquí en adelante, en el día a día, mi labor principal será mantener viva esta visión y no dejarme vencer por la inercia y el automatismo.

 

FUENTES DE CONSULTA ACERCA DE LA LSD

1. Alpert, Richard, Sidney Cohen y Lawrence Shiller: LSD, New American Library, USA, 1966.

2. Brailowski, Simón: Las sustancias de los sueños: neuropsicofarmacología, FCE-CONACYT, Méx. 1995

3. Brau, Jean Luis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.

4. Brenna, Barbara Ann, Manos que curan, Ed. Martínez Roca, Barcelona, España, 1990.

5. Brennan, Barbara Ann, Hágase la luz, Ed. Martínez Roca, Barcelona, España, 1994.

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