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MIS
EXPERIENCIAS

CON LA ABUELA
AYAHUASCA

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EL GOZO ESTÁ EN LA
DIVERSIDAD DE LA IGUALDAD

Octava Comunión con la Abuela Ayahuasca

(un mes después de la séptima)

 

 

 

Preámbulo

Esta octava comunión ha sido total y absolutamente extraordinaria de principio a fin. Esta vez el Espíritu me enseñó acerca del deseo de especialidad del ego, de la proyección de este deseo sobre "el alma gemela" y de la perpetua insatisfacción que conlleva todo esto. Me mostró el enorme regalo de la diversidad, me habló de mi esencia angélica, de la marihuana y de algunas cosas más... También me permitió asomarme a las maravillas que tengo aún por experimentar conforme logre establecer una sólida comunicación con mis guías que me permita vencer mis temores y aventurarme más allá de las limitaciones mentales que todavía me impongo.

 

Condiciones previas

Esta vez mis condiciones previas eran inmejorables. Recíén había recibido unos preciados regalos por parte del Espíritu, en lo que ha sido el más espectacular de mis cumpleaños: un abrazo, un mantra y muchísimas enseñanzas de Amma Mata Amritanandamayi. Ella es miembro del Comité Permanente de Presidentes del Parlamento de las Religiones del Mundo y está considerada como una de las grandes místicas y maestras encarnadas de nuestro tiempo. Se dice que un abrazo suyo, al ser ella una persona realizada, es una fuente de gracia y de transformación en la vida de quien lo recibe debido a sus altas frecuencias vibracionales. Sin duda lo fue para mí, pues además de haber sido partícipe de la más espectacular y sorprendente cadena de sincronicidades antes, en y después del Darshan en que la conocí justo el 7 de noviembre, durante varios días después anduve como flotando en las nubes del bienestar.

Por su parte, Joanra, mi príncipe, acababa de salir de un Curso de Vipassana y también andaba muy armónico, así es que esta vez prácticamente no discutimos debido a que yo iría a la ayahuasca una vez más y llegué súper tranquila, relajada y feliz.

 

Limpieza chamánica

La sesión comenzó con un ritual de sanación y limpieza al estilo chamánico, pasando un limón amarillo por cada chakra para que absorbiera la negatividad y limpiara la energía. Luego hicimos lo mismo con un clavel rojo, con un clavel blanco y con el calor de la llama de una vela blanca hecha con cera de abejas.

El efecto comenzó casi desde el principio, pero cuando verdaderamente se desató fue durante el ejercicio con el clavel blanco ya que por primera vez "experimenté" el olor del clavel y no le reproché la forma de su tallo y sus hojas, sino que lo aprecié tal como es y agradecí su existencia. Antes de continuar necesito hacer un breve paréntesis para relatar un flashback infantil.

[La casa, los jardines y el invernadero de mi abuela eran todo mi universo cuando era niña. Frecuentemente hacíamos excursiones a Xochimilco para comprar flores y arbustos que nosotras mismas plantábamos junto con Don Lupe, el jardinero, y alguna que otra vez con mi tío Ramón que estudiaba biología y había montado un invernadero de orquideas raras en una pequeña área del jardín mayor.

En la inocente, recién estrenada y muy distinta percepción de la niñez, a mí me maravillaban todas las plantas y flores por igual, mi abuela en cambio tenía sus preferidas: las rosas. Había dispuesto un jardín especial para ellas solas: "el jardín de los rosales", cuyas mejores joyas llevaba en ocasiones a la Catedral de Tlalnepantla para las misas con sus "hermanitos" franciscanos de la Tercera Orden.

Un día le pregunté a mi abuela por qué los claveles no tenían un jardín especial como las rosas o su propio invernadero como las orquideas, ya que simplemente había una fila de ellos detrás de la estatua de San Francisco en torno a la cual giraba el jardín mayor. Me explicó que las orquideas de mi tío Ramón eran muy delicadas, necesitaban condiciones ambientales especiales, olían muy exquisito y además valían mucho dinero, por eso tenían su propio invernadero; que las rosas, por ser bellísimas y también por su perfume, eran las preferidas de la Virgen María quien las hizo aparecer frescas en pleno invierno sobre el cerro del Tepeyac para que Juan Diego las portara en su ayate como prueba de su aparición; y que los claveles en cambio, aunque eran bonitos y muy resistentes, no tenían ninguna fragancia y sus tallos eran más bien feos, por eso tenían sólo una fila y no su propio jardín o invernadero.

Éste es el punto exacto en el que siendo niña recibí la estafeta de los juicios de valor y las exclusiones que había estado repitiendo durante tantos años cada que veía un clavel. Desde entonces pasaron a convertirse para mí en flores de "tercera categoría". Cuando veía alguno pensaba que en verdad las flores en sí eran muy bonitas, pero en seguida añadía que era una "lástima" que tuviesen un tallo y unas hojas tan feas y que no olieran tan bien como las rosas o las orquideas susurrantes.]

Descubriendo la belleza del clavel

Durante esta octava experiencia con mi otra abuelita, la ayahuasca, mientras pasaba el clavel blanco del chakra mi garganta hacia el de la frente, olí con enorme claridad su fragancia y quedé completamente fascinada. Debido a un efecto sinestésico, no sólo la percibí a través de los órganos nasales, sino que experimenté el olor de una manera muy cálida. Lo encontré de una discreción altamente elegante y tan sutil ¡que en verdad me pareció celestial!

Inmediatamente besé el clavel y estuve contemplando por unos momentos su tallo y sus hojas ¡¡¡y los encontré gloriosos!!!

Como si viese por primera vez en mi vida un clavel, no pude sino admirar la economía energética de su diseño. El discreto y elegante espíritu del clavel sencillamente hace tantas ramas como flores.

Cada rama tiene unas cuantas hojas totalmente originales que no he visto en otra planta, sumamente delgadas y espaciadas, distribuidas en espiral hasta estallar en su cúspide convertida en la hermosísima flor del clavel. Una flor compuesta por muchos más pétalos que la mayoría de las flores de este planeta, pétalos cuyas puntas parecen estar delicada y cuidadosamente recortados como con una de esas tijeras con cuchillas en forma de zig-zag... ¿qué otra flor en el mundo tiene otros pétalos tan maravillosamente originales? Y con una fragancia tan deliciosa y tan sutil, que la dispersión habitual de mi conciencia ordinaria había pasado por alto. ¡Wow! Para quitar el aliento...

Volví a besar al clavel y le pedí perdón por no haberlo apreciado antes tal y como es, por exigirle siempre que tuviese el penetrante olor de una rosa u orquidea o un tallo y unas hojas más "normales", más "bonitos". Todo lo cual me pareció en esos momentos lo más absurdo del planeta. Bajo la amplitud de conciencia que me permitió la abuelita ayahuasca, pedirle al clavel que renunciase a su exquisita originalidad para parecerse más a un cánon de perfección impuesto externamente, resultaba totalmente inconcebible.

La mayoría de los juicios respecto a lo que es bueno, lo que es malo, lo que es bello, lo que es feo, lo que es deseable o indeseable, lo que es especial y lo que no lo es, los heredamos culturalmente, generación tras generación. Y estos juicios nos llevan a desear ser, tener o hacer lo que los cánones colectivos que rigen el momento aceptan y valoran más. Y conforme más nos alejamos de esos cánones arbitrarios, más juzgamos y condenamos las diferencias, tanto en nosotros mismos como en los demás.

Entonces nos exigimos y les exigimos a otros que se comporten o que se vean de una forma distinta, una forma que consideremos más valiosa, pero todo esto es tan innecesario como injusto porque los juicios de valor son absurdos de partida, ¡tanto como pedirle al clavel que sea una rosa!

Mi Maestro Inerior, mi Ser Superior, mis Ángeles, mis Guías o Maestros Extrafísicos, aún no lo sé concretamente, por eso prefiero decir el Espíritu Santo o simplemente el Espíritu, me llevaron a pasear un rato por los jardínes de mis recuerdos. No sólo el de mi abuela en Tlalnepantla, sino el de Dios en Tepoztlán para explicarme dos lecciones principales de mi "Curso para salir de la Matrix": el deseo de especialidad del ego y su engañosa trampa favorita: la relación especial. Dos lecciones que no entendía muy bien y ya me habían perturbado bastante.

Cada vez soy más conciente de que mi Espíritu utiliza los referentes que encuentra almacenados en mi cerebro y las capacidades cognitivas que poseo hasta este momento como herramientas para enseñarme siempre una nueva lección acerca del amor. Una nueva lección que siempre es la misma: cómo aceptarme y aceptar a los demás incondicionalmente encontrando el gozo precisamente en ello... Sospecho que mi Ser está decidido a enseñármela hasta que algún día finalmente aprenda a aplicarla sin reservas ni exclusiones en todo momento y bajo cualquier circunstancia.

 

Dos lecciones principales de mi "Curso para salir de la Matrix"

Resulta que mi tía Angélica me regaló un libro que se llama A return to love, el cual no leí hasta que, tiempo después, en mi primer viaje a Barcelona, Toni Munné me regaló otro libro: De regreso al amor, y ya en México me di cuenta de que eran el mismo. Me pareció demasiada causualidad y me puse a leerlo.

 

El libro está basado en la experiencia de transformación radical que tuvo Marianne Williamson -una ex jipi bastante depresiva, irasible, contestataria y radical, según se define ella misma-, tras leer y practicar lo que aprendió en Un Curso de Milagros. Según afirmaba ella, éste era un manual presuntamente "dictado por Jesucristo" a una psicóloga neoyorquina durante la década de los setenta.

 

El libro de Marianne me impresionó muchísimo y me despertó una gran curiosidad por leer el Curso de Milagros, aunque todavía tenía mis reservas respecto a la autoría. No obstante, mi desconfianza se suavisó cuando leí una de las convincentes parábolas de Kryon donde afirma que, al igual que cuando entramos a la universidad ya no leemos los libros que leíamos en el kínder y en la primaria, la humanidad ya no está para seguir leyendo los mismos textos que el Espíritu nos otorgó hace siglos, como la Biblia y el Corán, por lo que en estos tiempos se están canalizando algunas "versiones actualizadas" de las enseñanzas del Espíritu a través de los Maestros Ascendidos, quienes tienen la capacidad de hacer eso y más.

 

A pesar de que esto me pereció muy lógico y convincente, las comillas y el presuntamente "dictado por Jesucristo" los quité hasta bien avanzada la lectura del Curso, cuando comprobé por mí misma que efectivamente, sólo Jesucristo pudo haberlo escrito.

 

El propósito de Un Curso de Milagros consiste en poner en práctica la eterna máxima de "Conócete a ti mismo" y está dividido en tres partes: El Libro de Texto, el Libro de Ejercicios (que tiene uno para cada uno de los 365 días del año) y el Manual para el Maestro.

La premisa del Curso de Milagros es que lo único real es el amor, dado lo cual, nada irreal existe y por lo tanto nada real puede ser amenazado, ya que en esto radica la paz de Dios.

El estado de paz permanente en la que sólo reina el amor, se recobra cuando aprendemos la diferencia entre la ilusión y la realidad y decidimos dejar de creer en la ilusión, con lo cual regresamos automáticamente a la realidad dándonos cuenta de que nunca hemos salido de ella, pues el tiempo es parte de la ilusión y tampoco existe.

 

Esta es una paradoja que sólo se comprende trascendiendo el marco de limitación que nos impone nuestro actual sistema de pensamiento, según el Curso.

 

La ilusión es la fixión que a través de nuestros sentidos percibimos como el mundo real, cuyos secretos ya ha comenzado a develar la física cuántica, o sea, la Matrix; que es la Maya o la rueda de la reencarnación para los orientales; el Malkuth o plano inferior de los cabalistas; o la Experiencia de la Dualidad a la que se refieren algunos autores New Age. Y la auténtica realidad vendría siendo el Nirvana de los budistas, el Cielo de los cristianos, el Tao de los taoístas, la Eternidad, la Unicidad o lo que sea que hay fuera de la Matrix.

 

Según explica el Curso de Milagros, en la realidad sólo existe la unión, la comunicación, la felicidad, la extensión, el gozo, el conocimiento y la plenitud entre Dios y Su Hijo. A esto lo llama indistintamente la Uniciadad o el Cielo, y se le describe como inmutable y eterno.

 

Dios nos creó a nosotros que en conjunto somos Su Hijo o la Filiación, en la terminología empleada por Jesús. Y Dios nos creó extendiéndose a Sí mismo, por lo que nosotros tenemos exactamente las mismas capacidades creativas que Él, y sólo nos diferenciamos de Él en el hecho de que Dios es nuestro Creador.

 

En pleno uso de nuestras heredadas capacidades creativas, fuimos nosotros, la Filiación, quienes fabricamos cuerpos y decidimos separarnos de Él olvidándonos de lo que verdaderamente somos. Para ello fabricamos también una herramienta que es el sistema de pensamiento llamado ego, destinado a mantener la ilusión de la separación.

 

La misión del ego consiste en apartarnos del conocimiento de nosotros mismos y mantenernos en la oscuridad, alejándos a toda costa del amor ya que experimentarlo nos recuerda nuestra esencia y el camino de regreso a la realidad.

 

El núcleo de la ilusión de separación reside simplemente en la fantasía de que es posible destruir el significado del amor. Y a menos que se restaure en ti el significado del amor, tú que compartes su significado, no podrás conocerte a ti mismo.

La separación no es más que la decisión de no conocerte a ti mismo.
(16:05:15)

En el instante en que concebimos la idea de separarnos, Dios respondió a ella con la creación simultánea del Espíritu Santo (que según entiendo es el nombre genérico que reciben en conjunto nustro Ser Superior, los guías, ángeles, maestros y demás seres extra-físicos que nos asisten). El Espíritu Santo es la Voz que nos habla en nombre de Dios y es nuestra única Guía para regresar al Cielo, ya que estando en la ilusión sólo podemos escuchar dos voces, la del ego o la del Espíritu Santo.

Al creer que la ilusión de la separación es cierta, debido al juicio de la percepción que literalmente divide nuestra mente, nos convencernos de que existe la dualidad y experimentamos la ausencia del amor, definida como el miedo que nos produce la ilusión de la separación. Según Jesús, el miedo no es lo opuesto al amor, porque el amor, al ser todo lo que existe, no puede tener ningún opuesto. Entonces, la ausencia de amor, o sea, la ilusión del miedo y el juicio de la percepción, nos llevan a experimentar la culpabilidad y el ataque, que son el mecanismo que perpetúa la ilusión del miedo.

Habiendo renunciado a nuestro poder y sin saber siquiera quienes somos, alucinamos muchas veces que Dios no existe o le atribuimos las mismas características que nuestros egos proyectan hacia lo que creemos que es externo a nosotros, sin sospechar que nuestra voluntad es tan poderosa que ni siquiera Dios puede vulnerarla.

Dice Jesús que como fuimos nosotros mismos, en algún punto velado ahora a nuestra consciencia, quienes decidimos imaginar que estábamos separados de Dios y así lo creemos, Él no puede forzarnos a creer lo contrario porque estaría vulnerando el regalo de libertad total que nos otorgó al crearnos, dado lo cual, nos envía constantemente a sus mensajeros para ayudarnos a recobrar la cordura y despertar de la pesadilla que nos hemos montado. Así es que, en resumidas cuentas, la única forma de salir de la Matrix es por nuestra propia voluntad y lo único que tenemos qué hacer es desearlo con nuestra voluntad unificada.

Para unificar nustra voluntad, es necesario trascender el ego, pues sólo así podemos dejar de desear permanecer en la ficción y podemos comenzar a desear regresar al Cielo donde Dios nos recibirá cual auténticos hijos pródigos que somos.

Así pues, la mayor parte del Libro de Texto está dedicada al estudio del ego, pues estamos tan sólidamente identificados con él, que primero necesitamos diferenciar entre lo que somos nosotros y lo que es el ego para después poder confiar en el Espíritu Santo, aprender a escuchar Su Voz y dejarnos guiar por Él hacia lo que Jesús llama la Salvación (el retorno a la Unicidad), aceptando la Expiación (el des-hacimiento de la culpa al otrogar y recibir el perdón por todas las ficciones que alucinamos haber cometido en esta ilusión).

¡¡¡Y ahora que lo escribo caigo en cuenta de que justamente esto es lo que le pedí a Jesús como regalo de Navidad durante mi cuarta experiencia!!!

¡¡¡¡Vaya com mi lentitud y vaya con su rapidez!!! Ya abrí el archivo del cuarto relato y esto fue lo que escribí en aquella ocasión: "Ahora que estoy comprometida a luchar contra mi ego, pedí como regalo de Navidad algo que me ayudara en la batalla y rogué que me llegara lo más pronto posible." Y seguro que mi petición habrá sido una entre miles o millones...

¡¡¡Ahora veo que la compasión de Jesucristo ha respondido a los auténticos deseos de nuestro Espíritu, del Uno que somos en conjunto, enviándonos el Curso de Milagros!!!

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡GRACIAS DIOS, GRACIAS JESÚS, HERMANO!!!!!!!!!!!!!!

 

 

Sobre el deseo de especialidad del ego

El Curso es bastante voluminoso. Yo comencé a leer el Libro de Texto el 5 de mayo de este año y aún no lo acabo. No sólo porque me gusta asimilar lo que voy leyendo antes de continuar, sino porque han habido partes en las que me he conflictuado bastante y porque he cometido algunas tonterías al precipitarme y no darme tiempo para acabar de comprender las cosas.

La mayoría de las ideas, aunque no siempre me agradan, me parecen muy coherentes y aceptables debido a mis experiencias vitales y lecturas previas, pero cuando llegué a los capítulos que hablan acerca del deseo de ser especial del ego y la trampa de las relaciones especiales, me conflictué bastante.

 

Dice Jesús que la única condición que Dios nos negó fue la de ser especiales, ya que sólo siendo iguales ante Sus ojos podría cada uno de nosotros recibir Su amor incondicional. Esto me pareció muy bien tratándose de Dios, porque aunque no voy a ser "Su consentida", también me garantiza que nadie más lo va a ser, o sea, que no va a amar a nadie más que a mí, simplemente porque nos ama a todos de igual manera. Esto tiene la enorme e indiscutible ventaja de que no necesito hacer nada específico para agradarle y tampoco importa qué tan mal pueda portarme porque siempre me va a amar igual.

 

Hasta aquí todo iba muy bien, pero entonces el texto continúa diciendo que si nosotros no amamos como Dios, no sabremos lo que es el amor.

 

No puedes amar sólo algunas partes de la realidad y al mismo tiempo entender el significado del amor.

Si amases de manera distinta de como ama Dios, Quien no sabe lo que es el amor especial, ¿cómo ibas a poder entender lo que es el amor?
(16:04: 05)

Aquí empezaron mis problemas, o sea, el recuento de desventajas que encontró mi ego en la no especialidad. Punto número uno: Si Dios ama a Hitler tanto como a la Madre Teresa, pues bien, ¿pero cómo le hago yo para amar a los tepoztecos que me robaron tres veces tanto como amo a mis papás, por ejemplo? Punto número dos: ¿De qué sirve entonces que yo me porte como la madre Teresa si no voy a recibir ninguna recompensa especial por esforzarse tanto? Punto número tres: ¿Qué hay con Joanra mi pareja? ¿Tengo que amarlo como al vecino? ¿Y Joanra ha de amar a la vecina tanto como a mí?

Con esto último ya me puse muy nerviosa, y cuando leí que "la relación de amor especial es el arma principal del ego para impedir que llegues al Cielo", entré en el conflicto total...

 

Sobre la relación especial

Hacía años que venía fantaseando y leyendo libros acerca de las almas gemelas y la Otra Parte y creía firmemente en su existencia y en la posibilidad de encontrarle en esta encarnación. De hecho mi vida giraba en torno a la idea de esta búsqueda y a la aprensión de no estar con la persona adecuada en cada relación que eventualmente llegaba a establecer. ¡Y que a estas alturas de la vida me saliera Jesús con que "Ir en busca de una relación especial es señal de que te equiparas con el ego y no con Dios, pues la relación especial sólo tiene valor para el ego"... era el caos absoluto y la ruptura ideológica más grande que podía exigírseme nunca!

Amar a los tepoztecos, ser como la madre Teresa y no esperar recompenza, bueno sí, ahora ya no encontraba objeciones a eso porque amar al prójimo como a uno mismo en realidad implicaría ambas cosas, pero que me quitaran la ilusión de vivir para encontrar a mi Otra Parte: ¡eso ya no quería ni escucharlo!

Y lo peor del asunto es que las palabras de Jesús, aunque me dolieran tanto, en realidad sonaban perfectamente coherentes y confirmaban todo lo había estado viviendo durante mis agotadores años de "Busca pero no encuentres", que es la máxima del ego.

El ego está seguro de que el amor es peligroso, y ésta es siempre su enseñanza principal. Nunca lo expresa de ese modo. Al contrario, todo el que cree que el ego es la salvación parece estar profundamente inmerso en la búsqueda del amor.

El ego sin embargo, aunque alienta con gran insistencia la búsqueda del amor, pone una condición: que no se encuentre. Sus dictados, por lo tanto, pueden resumirse simplemente de esta manera: "Busca pero no halles".
(12:04:02)

Según el Curso, la relación especial es un mecanismo del ego para tratar de unir la verdad con lo ilusorio e impedir que se pueda distinguir entre una cosa y la otra, por eso es su mejor trampa. Esto es así porque la relación especial es un tipo de unión en que la verdadera unión está excluida, pues se basa en rebajar y mantener fuera a todos los que no son percibidos como especiales para que sólo queden dos que exigen que se les considere especiales y creen que hacer que el otro se sienta especial es un acto de amor...

De esta manera, quienquiera que parezca poseer un yo especial es "amado" por lo que se puede sacar de él y no por lo que es. Y cuando ambos miembros de la relación especial ven en el otro ese yo especial, el ego dice que ésta es una unión "bendecida por el Cielo" ya que "ni uno ni otro reconcocen que han pedido el infierno" pues no cuestionan la fantasía que el ego tiene acerca del Cielo:

En la relación especial -nacida del deseo oculto de que Dios nos ame con un amor especial- es donde triunfa el odio del ego. Pues la relación especial es la renuncia al Amor de Dios y el intento de asegurar para uno mismo la condición de ser especial que Él nos negó. Es esencial para la supervivencia del ego que tú creas que el especialismo no es el infierno, sino el Cielo. Pues el ego jamás querría que vieses que lo único que la separación conlleva son pérdidas, al ser la única condición en la que el Cielo no puede existir... (16:05:04)

Según Jesús, el Cielo no puede existir donde no existe la paz y tratar de ser especial es siempre a costa de la paz, pues el deseo de ser especial de uno siempre va en contra del deseo de ser especial de los otros e inevitablemente conduce a la comparación, al conflicto, al ataque y a la culpabilidad.

Este deseo de especialidad convierte a nuestros respectivos egos en enemigos, puesto que tenemos que compararnos, atacarnos y defendernos los unos de los otros para negar que somos lo mismo y tratar de "demostrar" que somos distintos, ya que de otra forma no podríamos sentirnos especiales. Entonces, todo lo que hacemos a lo largo de nuestras vidas para demostrar nuestra especialidad y defenderla, es lo que nos mantiene alejados de la verdad: que todos somos iguales ante los ojos del Amor.

Hacer comparaciones es necesariamente un mecanismo del ego, pues el amor nunca las hace.

Creerse especial siempre conlleva hacer comparaciones. El mecanismo se establece al ver una falta en el otro, y se perpetúa al buscar y mantener claramente a la vista cuanta falta se pueda encontrar.

Esto es lo que persigue el especialismo y esto es lo que contempla. Y aquel a quien tu deseo de ser especial así rebaja, habría sido tu salvador si no hubieses elegido usarlo como un triste ejemplo de cuan especial eres tú...
(24:02:01)

De esta forma, alguien que nos hace creer que somos especiales, se convierte inmediatamente en un aliado de nuestro ego y si nosotros también proyectamos algún tipo de especialidad en esa persona, establecemos entonces una alianza temporal en la que nos sentimos aún más especiales por estar con alguien especial y juntos excluimos de esta alianza al resto de los que hemos rebajado y condenado para mantener nuestra ilusión de especialidad:

La relación especial es el regalo más ostentoso del ego y el que mayor atractivo tiene para aquellos que no están dispuestos a renunciar a la ilusión de la culpabilidad. Aquí es donde más claramente se puede ver la "dinámica" del ego, pues, contando con la atracción de su ofrenda, las fantasías que se centran sobre la relación de amor especial son con frecuencia muy evidentes. Normalmente se consideran aceptables, e incluso naturales... y aquellos que aprenden que no es normal en absoluto, parecen ser los que no son normales. Pues este mundo es lo opuesto al Cielo, al haber sido concebido para ser su opuesto, y todas las cosas aquí son exactamente lo opuesto a la verdad. En el Cielo, donde el significado del amor se conoce perfectamente, el amor es lo mismo que la unión. Aquí, donde en lugar del amor se acepta la ilusión del amor, el amor se percibe como separación y exclusión. (16:05:03)

Así pues, según el Curso, el verdadero propósito de la relación especial -en estricta conformidad con los objetivos del ego- es destruir la realidad y substituirla por ilusiones, ya que el ego en sí es una ilusión, y sólo otras ilusiones pueden dar testimonio de su "realidad"; de lo cual resulta que aferrarse a la búsqueda de una relación especial es elegir las ilusiones en lugar de la verdad y el costo de esto es la ausencia de paz y por supuesto, la ausencia del verdadero amor.

Creer que las relaciones especiales, con un amor especial, pueden ofrecerte la salvación, es creer que la separación es la salvación. Pues la salvación radica en la perfecta igualdad de la Expiación.

¿Cómo puedes pensar que ciertos aspectos de la Filiación pueden ofrecerte más que otros?
(15:05:03)

Ya antes de leer el Curso me había topado con un libro de Chris Griscom que decía que no existía tal cosa como tu alma gemela o tu Otra parte y era sólo un recurso mental para mantenernos en la idea de que estamos esperando a la persona ideal mientras rechazamos a cuantos intentan establecer vínculos duraderos con nosotros por el verdadero miedo que nos produce entablar una relación y asumir un compromiso...

Todo lo cual "me entro por un oído y me salió por el otro" ya que preferí recordar las páginas de novelas estilo Brida de Paulo Cohelo y volver a ver películas como Lady Halk y otras emocionantes "historias de amor" acerca de la intensidad de los reencuentros pasionales entre almas que hace siglos no se ven y cosas por el estilo...

Pero el Curso de Milagros no da opción a desoír, es muy largo y te repite varias veces las cosas de maneras distintas y extremamente contundentes hasta que ya no puedes hacerte más el sordo y tienes que escoger entre tirar el libro o caer rendido y ponerte a reflexionar. Yo no pude hacer lo primero así es que intenté una rendición...

Después de "reflexionar" que las relaciones especiales efectivamente eran la mayor trampa de mi ego y que ya había pasado más de la mitad de mi vida enredada en tales sandeces cargando con un enorme bagaje de ansiedad y sufrimiento derivado de ellas, lo primero que se me ocurrió hacer fue hablar con Joanra y terminar mi relación con él...

Estaba decidida a vivir en celibato total sin buscar ya nunca más ninguna relación especial para poder encontrar la verdad... Así es que abandoné a Joanra en su estupefacción y me fui a casa de mis amigos Gaby y Albert quienes afortunadamente me hicieron consultar al I-Ching.

El hexagrama del oráculo me decía claramente que había cometido un grave error y que de no rectificarlo volvería a toparme de nuevo con la misma situación una y otra vez hasta que comprendiera la lección. Gracias a esta ayuda providencial y a la santa paciencia de Joanra que me llamó por teléfono al día siguiente para ver si ya se me había pasado la locura y quería volver a nuestro piso, regresé muy obediente y me encerré a leer las siguientes lecciones del Libro de texto sólo para ver hasta qué punto he sido la perfecta veleta de mi ego gracias a la explosiva combinación de egoísmo con impaciencia...

 

La relación santa

Textualmente esto es lo que decía mi siguiente lección del Curso:

Ahora el ego te aconseja: "...La única manera de librarte de la angustia es deshaciéndote de tu hermano". ¡No hagas caso de esos consejos! No abandones al Espíritu Santo ahora, ni abandones a tu hermano. (17:05:07)

"¡Viva la sabiduría! Más burra y precipitada que yo, ni por encargo..." pensé, y seguí leyendo las instrucciones para transformar una relación especial en una relación santa.

Dice el Curso que, todo lo que el ego usa como medio de separación, el Espíritu Santo lo puede utilizar como recurso de enseñanza si lo entregas al santo propósito de alcanzar la verdad. Así es que si tienes la fortuna de estar en esos momentos dentro de una relación en la que te has unido a otro hermano buscando la especialidad, puedes ahora cambiar de objetivo y entregar esta relación al Espíritu Santo para que la transforme en una relación santa que ya no busque el especialismo sino la verdad: la aceptación de la igualdad y la auténtica unión, o sea, amar tal como Dios ama.

La relación santa es un paso crucial hacia la percepción del mundo real, es algo que se aprende. Es la relación no santa de antes pero transformada y vista con otros ojos. La relación santa es un logro educativo estraordinario.
(17:05:03)

Se supone que la única fase que es difícil es el comienzo ya que "el cambio de objetivo parece alterar la relación, descoyuntarla e incluso producir gran tensión", por lo que "muchas relaciones se rompen en este punto, reanudándose la búsqueda del viejo objetivo en otra relación" (17:05:03).

Así es que después de haber entregado nuestra relación al Espíritu Santo, durante un tiempo hay que tener paciencia y perseverancia y recurrir constantemente a Él para que su guía nos recuerde el nuevo rumbo y no caigamos en la tentación de "volver a las andadas"...

Si deseas substituir una relación por otra, es que no se la has ofrecido al Espíritu Santo para que Él haga uso de ella. El amor no tiene substitutos. Cualquier intento de substituir un aspecto del amor por otro, significa que has atribuido menos valor a uno y más a otro. De esta forma, no solo los has separado, sino que los has condenado a ambos. Mas tuviste que haberte condenado a ti mismo primero o, de lo contrario, nunca habías podido pensar que tus hermanos fuesen diferentes de como son... (15:05:06)

En un sentido amplio prácticamente todas nuestras relaciones son relaciones especiales porque nuestras amistades personales, así como nuestras relaciones sociales y laborales también son alianzas del ego que escogemos para apoyar nuestro deseo de especialidad proyectándolo en otros, pues al considerarlos especiales, procuramos su aceptación para sentirnos como los consideramos a ellos.

Dice Jesús que el Espíritu Santo no quiere privarnos de nuestras relaciones especiales, sino transformarlas. Y lo único que esto significa es que Él reinstaurará en ellas la función que Dios les asignó, pues siguiendo Sus enseñanzas, todas las relaciones se convierten en lecciones de amor:

El Espíritu Santo sabe que nadie es especial. Mas Él percibe también que has entablado relaciones especiales, que Él desea purificar y no dejar que destruyas. Por muy profana que sea la razón por la que las entablaste, Él puede transformarlas en santidad, al eliminar de ellas tanto miedo como le permitas. Puedes poner bajo su cuidado cualquier relación y estar seguro de que no será una fuente de dolor, si estás dispuesto a ofrecérsela a Él para que no apoye otra necesidad que la Suya. Toda la culpabilidad que hay en tus relaciones especiales procede del uso que haces de ellas. Todo el amor, del uso que Él hace de ellas. (15:05:05)

La única manera de eliminar el miedo de nuestras relaciones es suspendiendo las comparaciones y los juicios. En al terminología del Curso de Milagros, el instante en que dejas de hacer juicios es un "instante santo" y sólo puede ser alcanzado cuando estás plenanamente en el ahora, aceptando las cosas como son, sin recurrir al pasado, sin buscar ni proyectar ningún deseo de especialidad que hayas concebido en el pasado.

Dios te conoce ahora. Él no recuerda nada, pues siempre te ha conocido como te conoce ahora.

El instante santo refleja Su conocimiento al desvanecer todas tus percepciones del pasado y al eliminar de esta manera el marco de referencias que inventaste para juzgar a tus hermanos.

[...] en el instante santo, el cual está libre del pasado, ves que el amor se encuentra en ti y que no tienes necesidad de buscarlo en algo externo y de arrebatarlo culpablemente de donde pensabas que se encontraba.
(15:05:09)

De esta forma queda en evidencia que el pasado es el principal recurso de aprendizaje del ego, pues los juicios se basan siempre en situaciones que experimentamos con anterioridad, dado lo cual, Jesús nos insta a renunciar al pasado para vivir únicamente en el ahora, y nos advierte: "Esto te da miedo porque crees que sin el ego, todo sería caótico. Mas yo te aseguro que sin el ego, todo sería amor." (15:05:01)

 

El origen de la culpabilidad es la separación

Gracias al Espíritu Santo, durante una pasada comunión con la abuela ayahuasca, llegué a la conclusión de que lo que me mantiene en el sufrimiento es el círculo vicioso de la culpabilidad, el "guilt ring" que vi en esa ocasión, y el Curso de Milagros me ha mostrado cuál es el origen de esa culpabilidad: ¡la separación!

Jesús dice que si limitas el amor a una parte de la Filiación esto produce culpabilidad en todas tus relaciones, y por lo tanto, hace que éstas sean irreales. Esto es así porque si intentas aislar ciertos aspectos de la totalidad, con vistas a satisfacer tu deseo de especialidad, inevitablemente estarás intentando valerte de la separación para amar, y ¿cómo no iba entonces a producirse la culpabilidad si la separación ocasiona miedo y te aleja de la unión que es donde está el amor?

Pues la separación es la fuente de la culpabilidad, y recurrir a ella para salvarse es creer que estás solo. Estar solo es ser culpable. Pues sentir que estás solo es negar la Unidad entre Padre e Hijo y de ese modo, atacar la realidad. (15:05:02)

Así pues, la única condición para regresar a la unidad, para regresar a Dios y recordar lo que somos, es suspender los juicios para así poder amar a todos los prójimos por igual y no sólo a unos cuantos que debido a la proyección se han convertido en los favoritos de nuestros egos...

 

Las flores de Tepoztlán

Una vez tuve la "gran idea" de hacer un calendario con las flores de Tepoztlán para ganar dinero compartiendo con todos las maravillas que iba encontrando en sus enigmáticos cerros, en el valle, en mi propio jardín y hasta en las orillas de los caminos. Pensé incluir citas de mis libros favoritos junto a las flores. Entonces pedí una cámara prestada que no tenía zoom y que no sabía cómo usar, pero muy valiente me lancé a tomar muchas fotos. Lo malo es que luego, cuando las revelé, me frustré porque, tal como estaban, consideré que en realidad ninguna servía para un calendario profesional, a excepción quizá de esta:

Tu tarea no es ir en busca del amor, sino simplemente buscar y encontrar todas las barreras dentro de ti que has levantado contra él.
(16:04:06)

Además ya estaba enrollada en mi siguiente "gran idea" y no tenía tiempo que invertir en el proyecto de materializar el calendario, así es que guardé las fotos en un cajón y me olvidé del asunto.

Uno de los motivos por los que más a menudo me enojo, me juzgo, me culpo y a veces hasta me castigo, es por no poder llevar a cabo la enorme cantidad de cosas que se me ocurren tal como las he concebido o visualizado. A veces por falta de recursos y la mayoría de las veces, por falta de tiempo y perseverancia...

Afortunadamente regresando de esta octava experiencia quise ver las fotos, las capturé con el escáner y las retoqué con la intención de usarlas para ilustar este relato (¡es increíble lo que se puede hacer con un programa de manipulación fotográfica!) Los resultados me emocionaron tanto que finalmente terminé haciendo el calendario, aunque ahora será electrónico y gratuito porque realmente no tengo tiempo de ponerme a buscar un editor, solicitar los permisos y hacer todo el trabajo que se necesita para verlo publicado... además qué flojera... (Puedes bajártelo haciendo clik aquí)

Entonces, regresando a la experiencia, en aquellos momentos el Espíritu sacó del baúl de mis recuerdos las escenas de los paseos por Tepoztlán que tanto disfruté cuando me puse a hacer las fotos. Su objetivo era mostrarme comparativamente que así sería toda mi vida si suspendiera los juicios contra mis hermanos: iría de un asombro y de un placer a otro, disfrutando y amando todo en una felicidad constante. Tal como ocurrió cuando me maravillé ante la diversidad de tantas y tan bellísimas flores en el mágico Tepoztlán...

Cuando pensaba que la flor que estaba fotografiando era la cúspide de la belleza y la perfección, caminaba otros pasos y me topaba con otra cúspide de la belleza y la perfección esperándome para formar parte del calendario que haría el deleite de quien lo observara... ¡Y justo eso mismo podría pasar con todas y cada una de las personas que se cruzaran por mi vida si le permitía al Espíritu Santo enseñarme a contemplar sin juicios a cada uno de mis hermanos!

¿Cómo puedes pensar que ciertos aspectos de la Filiación pueden ofrecerte más que otros? El pasado te ha enseñado esto. Mas el instante santo te enseña que no es así [...] El instante santo es el recurso más útil del que dispone el Espíritu Santo para enseñarte el significado del amor. Pues su propósito es la suspensión total de todo juicio.

Los juicios se basan siempre en el pasado, pues tus experiencias pasadas constituyen su base. Es imposible juzgar sin el pasado, pues sin él no entiendes nada. Por lo tanto, no intentarías juzgar porque te resulta obvio que no entiendes el significado de nada. Esto te da miedo porque crees que sin el ego, todo sería caótico. Mas yo te aseguro que sin el ego, todo sería amor. (15:05:01)

El desarrollo, el crecimiento y la variedad de las flores tepoztecas que revivía de nuevo bajo los efectos sinestésicos de la Abuela Ayahuasca y la guía del Espíritu Santo, se convirtieron en un modelo palpable del regalo de la diversidad que nos ha permitido Dios en la infinita libertad y confianza que nos otorgó al crearnos.

Como en alguna parte de mi segunda experiencia, volví a sentir que la Tierra es un lugar sagrado lleno de joyas maravillosas y que el hecho de que haya tantas, no demerita su valor, sino que enaltece y aumenta enormemente el valor de nuestro planeta...

En este punto de la experiencia, enmedio de mis lágrimas de alegría, aquel pasaje del Curso de Milagros sobre las relaciones especiales que experimenté como si me hubieran arrojado al mar más helado en la noche más oscura, se transformó en un bálsamo liberador de toda preocupación amorosa.

Entre otras cosas, este nuevo conocimiento trajo consigo la suspensión total de mis fallidas búsquedas "amorosas" porque, al aceptar que la idea, la proyección y la búsqueda de la especialidad son un engaño del ego, ya no hay necesidad de preocuparse de si uno está o no está con la pareja "adecuada" porque, sencillamente, ¡cualquiera lo es!

¡¡¡¡¡Si todos somos iguales, cualquiera es el adecuado
y cualquiera es tan digno de amor como el otro!!!!!

¡La bendita simplicidad de lo simple!

Entonces, llorando de felicidad, entregué al Espíritu Santo mi relación más especial, mi relación con Joanra, para que la transforme en una relación santa que me conduzca a ver y a amar a todos como Dios nos ve y nos ama a todos. [Y ahora le pido que esto sea en el día a día, fuera de los efectos de la querida Abuela Ayahuasca bajo cuya lente todo resulta siempre tan sencillo y evidente.]

El primer cambio que tiene que producirse antes de que los sueños desaparezcan, es que tus sueños de miedo se conviertan en sueños de felicidad. Eso es lo que el Espíritu Santo hace en la relación es pecial [...]

De la misma manera en que su falta de santidad la mantenía como algo aparte, su estado de santidad la convierte en una ofrenda para todo el mundo.

Tu relación espacial se convertirá en el medio de erradicar la culpabilidad en todos los que son bendecidos a través de tu relación santa. Será un sueño feliz, y uno que compartirás con todo aquel que se cruce en tu camino.
(18:02:07)

 

 

Mi hada madrina

La percepción de la igualdad, me llevó por unos momentos a la percepción de la unidad y visualicé frente a mí el asombroso tapiz espacio-tiempo que describe Serapis en Un Manual para la Ascensión. Él dice que la conciencia es fluida y puede situarse en cualquier coordenada espacio-temporal que uno elija para experimentar cualquier cosa desde el punto de vista de cualquier ser en particular. Entonces deseé situar mi conciencia en la de algún ser del antiguo esplendor inca, cualquiera que estuviese haciendo lo mismo que yo, o sea, sentado, con los ojos cerrados enmedio de una ceremonia bajo los efectos de la Abuela Ayahuasca.

Por un momento estuve segura de que si abría los ojos, lo haría dentro del cuerpo de un inca en algún entorno y alguna época totalmente desconocida y me dio pánico... También tuve miedo de abrir los ojos y seguir en mi cuerpo. Tuve miedo de no poder lograrlo y de que fuese verdad que puede lograrse. Entonces quise ir a un sitio donde me enseñaran cómo hacerlo y visualicé un pasillo con múltiples puertas con letreros de varias cosas como vuelo chamánico, geometría sagrada y todo lo que me interesara conocer. Abrí la de vuelo chamánico y como otras veces, ¡mi visualización salió fuera de mi control y lo que vi fue un hada!

Enseguida recordé un cuento que había leído en la radio unos días antes. Se trataba de una pareja que sólo podía pedir tres deseos a un hada y después de desperdiciar los dos primeros en cosas tontas, tuvieron que emplear el último en deshacer los dos primeros.

Así es que fui lista y recordé la moraleja: antes que nada, hay que pedir sabiduría para saber qué pedir. Entonces en la posición de oracíon que me enseñó el mantis, agradecí al Espíritu Santo todos los cuidados que tiene conmigo y le solicité que eligiera por mí qué era lo que más me convenía pedir en esos momentos de la experiencia.

Mientras me llegaba la respuesta, continué pensando en los cuentos de hadas. Hace tiempo leí un libro precioso, Los enigmas secretos de la alquimia, donde el autor asegura que todos los antiguos alquimistas sabían que habrían de venir tiempos de oscuridad en los que los libros y cualquier otro texto respecto a la Gran Obra, sería destruido u ocultado, así es que se les ocurrió dejar sus enseñanzas codificadas en los cuentos para que se preservaran mediante la tradición oral.

Así es que lo único que teníamos que hacer ahora para recuperar nuestro antiguo conocimiento alquímico era leer la simbología de los cuentos de hadas y aplicar sus moralejas.

Por eso es que que ahora tengo una sección que se llama "Los cuentos de Scherezada" en La vaca Cega, el programa de Radio Blanes que conduce Joanra. Cada semana leo algún cuento de hadas buscando el significado simbólico de acuerdo a las claves alquímicas que venían en el libro.

Ahora sé por ejemplo, que las bodas significan siempre el retorno a la unidad divina, el reencuentro con el alma y con el Ser Superior. Es por eso que el príncipe o la princesa protagonistas representan la conciencia que anhela esa re-unión y ha de pasar por diferentes pruebas y peripecias para lograrla. El resto de los personajes son representaciones de otras partes, concientes o incosncientes, que desean propiciar o evitar la re-unión. Y las hadas son mensajeros de Dios que conceden dones y deseos a quienes los solicitan... Mensajeros del Espíritu... ¡son ángeles!

Esta era la respuesta: ¡hadas, ángeles, conocer a mis ángeles! Esto era lo que tenía que pedir para poder lograr la boda alquímica, para llegar a reunirme con mi auténtico príncipe, mi verdadera Otra Parte, mi alma, mi Ser Superior, el resto de mi conciencia...

Entonces vi que era la ansiedad que provoca la falta de unión lo que aprovechaba el ego para tergiversar y convertir mis antiguas relaciones especial en su mejor y más delicada trampa... La Otra Parte que busca mi conciencia, la unión que mi alma tanto anhela, no es entonces la unión con ningún otro ser humano, sino con todos, con la Filiación, con la totalidad de mi conciencia expandida, con la Unidad.

Y en una sincronicidad absolutamente sombrosa, justo cuando llegué a esta conclusión, María, la esposa de Juan, ¡¡¡me bañó de pétalos mientras se escuchaba una música oriental estilo Scherezada!!!! ¡¡¡¡ABSOLUTAMENTE INCREÍBLE!!!! No habría podido pensar en un decorado más magistral y un soundtrack más adecuado... ¡¡¡Y aún si lo hubiese pensado, difícilmente habría podido hacerlo coincidir tan bella y exquisitamente como lo hizo el Espíritu!!!

La voluntad de Dios se te concede, pues lo único que deseas es lo que siempre tuviste o lo que siempre fuiste [...]

Y en tu deseo reside su logro. Tu deseo está ahora completamente de acuerdo con todo el poder de la Voluntad del Espíritu Santo [...]

Puedes estar tan seguro de que yo te llevo de la mano como de que tú estuviste de acuerdo en llever de la amno a tu hermano. No os separéis pues yo estoy con vosotros y camino con vosotros en vuestro avance hacia la verdad.

Y dondequiera que vamos, llevamos a Dios con nosotros.
(18:03:04)

Y lo siguiente fue obvio, lloré nuevamente de felicidad y uní mis manos frente a mi corazón para solicitar al Espíritu que me permitiera conocer a mis ángeles, a mis guías.

De pronto, no sé cómo, sentí que estaba con dos ángeles que me daban la bienvenida. Quiero aclarar que en ningún momento los vi, ni siquiera los visualicé. Tampoco los escuché como escucho a las personas, más bien los percibí, sentí que estaban allí y supe que de alguna manera estaban comunicándose conmigo, así es que pude suspender mis dudas, al menos momentáneamente y "recibir" o "traducir" en palabras lo que sentía que me expresaban.

Los saludé mentalmente, les agradecí todo lo que inadvertidamente han hecho hasta ahora por mí y los reverencié profundamente. Entonces sentí que ellos me agradecían también a mí y me explicaban que yo también era un ángel como ellos... Como no podía creerlo, me hicieron ver que el clavel que tenía en la mano, ya contenía un clavel aún cuando era un botón, ya contenía un clavel cuando era un minúsculo brote, e incluso cuando era una semilla ¡ya contenía un clavel! Era una semilla de clavel y nunca sería otra cosa.

Me dijeron que de igual manera, mi semilla era la semilla de un ángel y nunca sería ni había dejado de ser otra cosa sino un ángel. Entonces, por unos instante, sentí algo en mi espalda, como si fueran mis propias alas plegadas y entendí que sí, que sí lo soy.

¡Y pensé que quizá todos los que estaban a mi alrederor también lo eran! Y que cuando terminemos de experimentar el tiempo lineal despertaremos a la conciencia angélica que nunca hemos dejado de ser...

Les pregunté sus nombres a mis ángeles, esperando que alguno de ellos fuera Rashil, pero el primero "me dijo" que se llamaba Zara y el otro, Arikatel. Y por supuesto yo dudé si estaba escuchando o inventándolo. Las asociaciones de Zara con la tienda española de ropa y de Arikatel con Arikatei, el nombre armónico de mi amigo Omar, me desconcertaron tanto que dudé muchísimo de que fuesen ciertas. Tuve miedo de estarme inventando todo y me puse tan inquieta que sentí que estaba perdiendo el contacto con ellos. Pensé que a lo mejor yo estaba traduciendo mal los nombres, pues al fin y al cabo ellos se comunicaban conmigo a través de sensaciones, vibraciones, energía o lo que fuera, pero no con palabras. Las palabras eran mías, eran mi traducción y podría equivocarme...

Sentí que una de las presencias me decía que me concentrara en la música, que la disfrutara y dejara de pensar. Yo les dije -entre impaciente y bromeando- que estaba allí para aprender y que si se trataba de disfrutar de la música, mejor me fumaba un porro y me quedaba en mi casa, jeje... Pensé que ellos se rían también y me decían que sin paz no podía aprender, que la duda y el miedo no lo permiten y que dejara ya de pensar y me concentrara en la música. Así es que eso hice muy obedientemente.

Justo cuando empezaba a disfrutar de la hemosa música de Juan Ruiz, quien por cierto es musicoterapeuta, los ángeles comenzaron a hablarme de nuevo acerca de la impaciencia. Me dijeron que no quiero abandonarla porque aún creo que me puede reportar beneficios y no la veo como el obstáculo que es.

Me preguntaron si en verdad pensaba que había hecho más rápido los espaguettis hace unos días que por mis prisas me quemé. Les dije que no, porque desperdicié el tiempo buscando qué ponerme en la herida y preocupándome por una posible cicatriz y demás... Ellos me dijeron que por mi impaciencia tengo heridas y cicatrices kármicas que me han hecho perder tiempo en lugar de ganarlo, que reconociera el enamoramiento de mi ego por la impaciencia y la abandonara.

Me reí. Les dije que sí y evidentemente no les hice mucho caso porque enseguida les pregunté lo que impacientemente esperaba preguntarles: ¿qué hay de malo en fumar marihuana?

 

¿Qué onda con la marihuana?

En vista de que mi vida no había cambiado sustancialmente después de los más de dos meses que llevaba sin fumarla y en realidad la extrañaba, les expliqué (de hecho casi les reclamé) a mis guías que a final de cuentas la marihuana era quien llegaba a mí y les recordé dos de mis anécdotas más espectaculares al respecto:

1) Cuando todavía vivía en Tepoztlán, estaba en casa con mi amiga Frida que fue a visitarme después de mucho tiempo sin vernos. Ambas pensamos que sería genial si tuviéramos marihuana para fumar mientras leíamos nuestros respectivos textos y nos contábamos los chismes acumulados, pero ninguna de las dos eníamos nada. De repente tocó el timbre una señora que estaba buscando a un amigo mío y le traía un paquete gigante de marihuana, que por supuesto nosotras le pagamos de inmediato y procedimos a fumar con singular alegría pensando que se trataba de un auténtico regalo del cielo.

2) Estando por primera vez en Barcelona, era de madrugada y regresaba al piso de los amigos que me hospedaban después de haber hecho una entrevista a los cuates de mi amigo Emilio, cuando me detuve en un parque para aprovechar los últimos efectos del hachís que había fumado con ellos. Justo terminé de cantar y bailar una canción de Soda Stereo con la vocalista de Los aterciopelados y ya iba caminando hacia el piso, cuando se me ocurió que como no tenía nada de sueño, sería bueno fumar un poco más de hachís mientras terminaba de pintar la portada del relato de mi tercera experiencia con ayuahuasca, pero recordé que ya se me había terminado. De pronto y de la nada, ¡¡¡salió un chico ofreciéndome la mitad de su porro porque según me dijo, ya le había dado sueño y se iba a dormir!!! Lo cual para mí era otro claro regalo del cielo junto con su bendición para inspirarme a concluir mi acuarela, que por supuesto quedó genial gracias a las formas que me permitió descubrir mi percepción alterada por el hachís...

El caso es que después de recordarles estas dos anécdotas y el hecho de que cuando vivía en Tepoztlán me bastaba con tirar las semillas por allí para que crecieran espectacularmente, mis guías se rieron mucho, me contestaron que ya no era una novata, que gracias a las enseñanzas de los pleyadianos ya sabía perfectamente cómo funcionaban las cosas en la tercera dimensión y que no me hiciera la loca, que mis experiencias siempre confirmarían mis creencias y que no era el cielo sino yo misma quien me regalaba la marihuana al no ponerle la menor traba...

Por supuesto me dejaron callada con esta respuesta que no me esperaba para nada y luego me dieron unas pistas para que reflexionara cuando me dieran ganas de fumar:

- Si tú misma dices siempre que todas las drogas son venemos y remedios a la vez, ¿en qué punto la marihuana deja de ser remedio para convertirse en veneno? ¿Cómo actúa cuando se convierte en veneno?

También me dijeron que comenzaría a entenderlo todo en cuanto abandonara mi berrinche y estuviese en una actitud de apertura, considerando -aunque sea levemente- la posibilidad de que la marihuana no es "lo máximo" en este planeta, pues sólo entonces permitiría que en mi campo de experiencia apareciera o se me hiciera evidente la información al respecto.

Me dijeron que mientras tanto meditara acerca de qué era exactamente lo que me hacía feliz cuando fumaba porros y bajo qué parámetros definía yo la felicidad.

Todo el mundo anda en pos de lo que le proporcionaría alegría, según cada uno la define. No es el objetivo el que varía. Sin embargo, la manera en que se ve el objetivo es lo que determina la elección de los medios, y lo que hace que éstos no puedan cambiar a no ser que se cambie el objetivo. Si éste cambia, se escogen otros medios, ya que lo que ha de proporcionar felicidad se define de otra manera y se busca de forma distinta [...]

Nada es de por sí perjudicial o beneficioso a menos que así lo desees. Tu deseo es el que determina los efectos que ha de tener en ti porque lo elegiste como un medio para obtener esos efectos, creyendo que eran los portadores del regocijo y de la felicidad
(25:03:01)

Por último les pregunté a mis ángeles qué podía hacer para avanzar más en mi camino. Me dijeron que disfrutarlo, que entendiera precisamente eso, que es un camino, que eventualmente voy a llegar a donde me he propuesto, así es que mejor me concentre en disfrutar sin prisa de cada paso del camino. Me dijeron que estoy bien tal como estoy y haciendo lo que hago y que no me presione más a mí misma.

De nuevo les agradezco muchísimo toda su ayuda, su sabiduría, su paciencia y su amor. ¡¡¡Mil gracias angelitos míos!!!

 

 

Esta es la imagen escaneada del dibujo que hice para representar las experiencias
que tuve durante mi octava experiencia con ayahuasca:

Título: "La diversidad de la igualdad"
Técnica: Acuarela y lápices de color sobre papel
Dimensiones: 30 x 21 cm
Autora: Karina Malpica

 

 

 

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